Vecinos del edificio conocido como «12 plantas», en la esquina de Zanja y Hospital, en el municipio de Centro Habana, protagonizaron esta madrugada un nuevo cacerolazo como expresión de hartazgo ante la crisis que vive Cuba.
La protesta fue reportada como urgente por el usuario @JaviXCubaLibre en X a las 12:25 AM, y el video fue amplificado por Cántalo TV en Facebook, donde alcanzó más de 13,000 vistas.
El medio describió la escena con precisión: «Vecinos del edificio conocido como '12 plantas', en Zanja y Hospital, Centro Habana, protagonizaron un nuevo cacerolazo en medio del colapso que vive Cuba entre apagones, hambre y desesperación».
El adjetivo «nuevo» no es casual: el inmueble, un edificio de gran altura con fachada de concreto gris deteriorado y ropa tendida en los balcones, se ha convertido en un punto de referencia de la resistencia vecinal en ese municipio.
La protesta de esta madrugada se suma a una oleada sostenida de movilizaciones que ha sacudido La Habana durante los últimos meses.
El pasado lunes se reportó un cacerolazo en la calle Monte, también en Centro Habana, donde decenas de vecinos —mujeres, hombres, ancianos y niños— cortaron la circulación vehicular.
El 13 de mayo, un cacerolazo estalló muy cerca del Comité Central del Partido Comunista en Nuevo Vedado, y días antes hubo protestas en Marianao, La Lisa y el reparto Bahía.
En Holguín, el 20 de mayo, vecinos de Antilla salieron a protestar tras soportar apagones de más de veinte horas consecutivas; la respuesta del régimen fue represión y arrestos.
La ola de protestas tiene su origen en el 7 de marzo de 2026, cuando un colapso eléctrico nacional detonó una cadena de cacerolazos nocturnos que se extendió por múltiples municipios habaneros.
Desde entonces, los cacerolazos en Centro Habana se han repetido en distintas esquinas del municipio, incluyendo Neptuno y Hospital el 14 de marzo, y Salud y Belascoaín el 17 de marzo, donde la policía se desplegó durante un apagón.
El detonante estructural de todas estas movilizaciones es el mismo: apagones que en algunas zonas superan las veinte horas diarias, escasez severa de alimentos y medicamentos, y el colapso generalizado de los servicios básicos.
Cántalo TV lo resumió con claridad: «Cada vez son más los cubanos que pierden el miedo y salen a expresar su cansancio ante décadas de miseria y abandono mientras la dictadura responde con vigilancia, amenazas y represión».
El cacerolazo —golpear ollas y sartenes— es la forma de protesta popular más extendida en Cuba desde las manifestaciones del 11 de julio de 2021, y su persistencia en 2026 refleja que el agotamiento de la población no cede ante la presión del régimen.
Archivado en:
