El secretario de Estado Marco Rubio afirmó este miércoles, durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca encabezada por el presidente Donald Trump, que el dinero del petróleo venezolano ya no está siendo robado y que, por primera vez, beneficia directamente al pueblo venezolano.
«Por primera vez, ese dinero no está siendo robado. Está yendo en beneficio del pueblo venezolano», declaró Rubio ante el gabinete.
El secretario de Estado precisó que desde el 3 de enero de 2026 —fecha de la captura de Nicolás Maduro— más de 10 millones de barriles de petróleo venezolano han sido enviados a Estados Unidos.
«Esa industria está siendo profesionalizada por primera vez», sostuvo Rubio, añadiendo que Venezuela vende el crudo en el mercado a precios de mercado.
Según explicó, los ingresos van a una cuenta en Estados Unidos controlada y supervisada por el Departamento del Tesoro y auditada por la firma KPMG, lo que garantiza la transparencia del proceso.
Rubio enmarcó estas cifras dentro del plan de tres fases para Venezuela que él mismo presentó en enero: estabilización, recuperación y transición. «Ese proceso continúa», subrayó.
En la misma reunión de gabinete, Rubio también abordó la situación de Cuba, un tema directamente vinculado al colapso del suministro petrolero venezolano a la isla.
Desde enero de 2026, Cuba dejó de recibir el petróleo subsidiado que el régimen de Maduro le enviaba, lo que ha agravado de forma dramática la crisis energética cubana.
El pasado 5 de mayo, Rubio ya había desmontado el argumento del régimen cubano sobre un supuesto bloqueo petrolero, explicando que La Habana recibía petróleo gratis de Venezuela y revendía el 60% sin que beneficiara a la población.
«Puedes imaginarte que hoy en día, con los precios del petróleo, nadie está regalando petróleo, mucho menos a un régimen fracasado», señaló entonces.
El petróleo ruso, que llegó como alternativa parcial, apenas cubre el 10% de las necesidades energéticas de Cuba, lo que ha provocado apagones de hasta 25 horas diarias en más del 55% del territorio nacional.
El 1 de mayo, Trump firmó una nueva orden ejecutiva que amplía las sanciones contra la dictadura cubana en sectores de energía, defensa, minería y finanzas, incluyendo sanciones secundarias a bancos extranjeros que operen con el régimen.
Rubio había advertido el 5 de mayo que Cuba representa «un estado fallido a 90 millas de nuestras costas» y que la situación es «inaceptable». Su mensaje fue directo: «Las cosas van a cambiar».
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