Una cubana identificada como Lumey Guzman publicó un video de 33 segundos en Facebook en el que denuncia con crudeza la pérdida de los derechos más básicos en la isla, un testimonio que resume en pocas palabras la realidad que viven millones de cubanos en medio de la peor crisis energética y humanitaria que atraviesa el país en décadas.
«Vivimos en un país donde teníamos sueño, esperanza y derecho. Ahora vivimos en un lugar que no se le puede llamar país, donde no tenemos ni sueño, ni derecho, ni esperanza», dice la mujer frente a la cámara.
En apenas medio minuto, Guzman enumera las carencias que se han vuelto cotidianas: «No tenemos derecho a tomarnos un sorbo de agua fría, no tenemos derecho a comernos la comida caliente, no tenemos derecho a bañarnos con agua que caiga directamente de la ducha, no tenemos derecho a dormir con un ventilador, no tenemos derecho a nada».
Cierra su denuncia con un juego de palabras que resume la total ausencia de libertades: «Estamos en un lugar que no se le puede llamar país, que no tenemos derecho, el izquierdo tampoco».
Cada una de las carencias que menciona tiene una causa directa: los apagones de hasta 20 y 25 horas diarias que afectan amplias zonas de Cuba en 2026. Sin electricidad no funcionan las bombas de agua —de ahí que no haya agua en las duchas—, no se pueden refrigerar ni cocinar alimentos, y los ventiladores son inútiles bajo el calor tropical.
El déficit eléctrico llegó a 1,885 MW en marzo y a 1,848 MW en abril, dejando sin luz a más del 60% del país. El propio ministro cubano de Energía admitió este mes que Cuba no tiene reservas de diésel ni fueloil para sostener el sistema eléctrico nacional. Muchas familias han tenido que recurrir a leña o carbón para cocinar.
El testimonio de Guzman no es un caso aislado. Una madre cubana declaró en marzo que «al cubano ya no le queda nada de eso que conocimos». En diciembre de 2025, otra madre escribió que «mientras no haya corriente mis hijos no van a la escuela». En febrero de 2026, Yatmara Bernal mostró cómo se levantó a las cuatro de la madrugada a lavar ropa cuando volvió la electricidad por unas horas.
La dimensión de la crisis va más allá del sufrimiento cotidiano. La ONU lanzó en mayo un llamamiento humanitario de 94 millones de dólares para asistir a dos millones de cubanos —aproximadamente uno de cada cinco habitantes—. Hasta ahora solo se han recaudado 32 millones. Más de 100,000 pacientes, entre ellos más de 11,000 niños, esperan cirugías retrasadas por los cortes eléctricos.
El hartazgo social también se expresa en las calles: se contabilizaron más de 1,100 protestas en Cuba durante abril, un indicador del nivel de desesperación que atraviesa la población.
Los testimonios virales de cubanas como Lumey Guzman se han convertido en una forma de resistencia y documentación ciudadana, con amplia resonancia dentro y fuera de la isla, ante un régimen que sigue sin ofrecer soluciones reales a una crisis agravada durante décadas por el deterioro del sistema económico y energético.
Preguntas Frecuentes sobre la Crisis Energética y Humanitaria en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Cuál es la principal causa de la crisis energética en Cuba en 2026?
La falta de combustible es la causa principal de la crisis energética en Cuba. El ministro de Energía ha admitido la carencia total de reservas de diésel y fueloil, lo cual ha llevado a apagones prolongados que afectan a más del 60% del país. Esto ha dejado a Cuba sin la capacidad de sostener su sistema eléctrico nacional, exacerbando la crisis energética.
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¿Cómo afecta la crisis energética a la vida diaria de los cubanos?
La crisis energética afecta gravemente la vida diaria de los cubanos. Los apagones prolongados impiden el funcionamiento de bombas de agua, la conservación de alimentos y el uso de ventiladores. Las familias se ven obligadas a cocinar con leña o carbón, y la falta de electricidad ha retrasado cirugías y afectado la educación de los niños, que a menudo no pueden asistir a la escuela.
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¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano para enfrentar la crisis eléctrica?
El gobierno cubano no ha ofrecido soluciones efectivas y ha recurrido a medidas simbólicas. Han habilitado puntos de carga para celulares y promovido el uso de biomasa y molinos de viento. Sin embargo, estas soluciones son insuficientes ante la magnitud de la crisis, y el régimen sigue sin ofrecer un plan de acción concreto para resolver los problemas energéticos.
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¿Cómo ha reaccionado la población cubana ante la crisis?
La población cubana ha reaccionado con protestas y denuncias en redes sociales. En abril se contabilizaron más de 1,100 protestas en toda la isla. Los cubanos utilizan las redes para documentar su realidad y expresar su descontento, convirtiendo estos testimonios en una forma de resistencia ante la falta de libertades y soluciones del gobierno.
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