El abogado de inmigración Willy Allen III esquivó con humor pero con contundencia una de las preguntas más cargadas del debate del exilio cubano en 2026: ¿qué pasaría en la economía de Cuba si se produjera un regreso masivo de emigrados tras una eventual transición política?
La pregunta llegó en directo durante una entrevista con la periodista Tania Costa, formulada por una espectadora identificada como Leticia: «¿Alguien ha pensado qué pasaría en la economía de Cuba si se diera un regreso masivo de cubanos al país?»
La respuesta de Allen fue breve y directa: «No sé. Es imposible decir».
Cuando Tania Costa le preguntó si él mismo regresaría, el abogado aclaró que no es ciudadano cubano: «Yo soy ciudadano americano y griego».
Pero fue la anécdota sobre su hijo la que condensó con mayor fuerza la realidad de una generación de cubano-americanos ya integrados en Estados Unidos.
Allen relató que cada vez que le dice a su hijo «no llores, que tú eres cubano», el niño responde: «Yo no quiero ser cubano. Ser cubano es malo».
El intercambio, aunque distendido, toca un tema de fondo con enorme peso político: el papel de la diáspora en un escenario de transición en la isla.
Analistas y figuras del exilio han debatido extensamente esta cuestión en 2026. Carlos Rodríguez Arechavaleta afirmó en febrero que «sin la diáspora no será posible una transición política en Cuba», subrayando su peso en capital humano, tecnológico y financiero.
Marco Rubio señaló en enero que hay personas en Estados Unidos que «quieren volver a Cuba y ayudar a Cuba», presentando el retorno de emigrados como un recurso potencial para la isla.
Sin embargo, la respuesta espontánea de Allen —y la anécdota de su hijo— ilustra que, para muchos cubanos ya asentados en Estados Unidos, el regreso no es una opción real ni deseada.
El contexto inmediato de la entrevista es la grave crisis migratoria que afecta a miles de cubanos en Estados Unidos. Las aprobaciones de tarjeta de residencia cayeron de más de 10,000 al mes en octubre de 2024 a apenas 15 en enero de 2026, como consecuencia de la pausa migratoria impuesta por la administración Trump.
En ese escenario, la comunidad cubana en Estados Unidos está más preocupada por consolidar su estatus migratorio que por planear un retorno a la isla, que atraviesa una de sus peores crisis económicas, con estimaciones de caída del PIB de entre -9,1% y -15% para 2025-2026.
La pregunta de Leticia quedó sin una respuesta definitiva, pero el programa anunció que el tema tendría continuidad: tras la entrevista con Allen, Tania Costa recibiría al analista Juan Antonio Blanco para hablar sobre un informe de Cuba Siglo XXI que sostiene que la ayuda o intervención externa de Estados Unidos sería la única vía con probabilidades reales de llevar a una Cuba libre y próspera.
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