La abogada de inmigración Liudmila Marcelo explicó esta semana por qué miles de cubanos llevan años esperando la resolución de sus solicitudes de residencia en Estados Unidos sin recibir respuesta concreta de las autoridades migratorias.
La situación fue planteada por un seguidor de CiberCuba identificado como Alberto, cuya hija entró a EE.UU. con Parole 212(d)(5) y lleva dos años y cinco meses esperando la resolución de su caso, sin más respuesta del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) que «Todo está bien, debe esperar».
Marcelo confirmó que esa es la respuesta estándar que reciben todos los solicitantes, pero fue directa: «Lo cierto es que el período de tiempo no es normal, pero también es cierto que cada vez que llamas o pones un 'request' ellos dicen que es normal y que solo hay que seguir esperando».
En esa misma línea, la abogada explicó que USCIS se ampara en un vacío legal para no dar plazos. «Ellos se apoyan en que para el ajuste cubano, la residencia basada en ajuste cubano, no hay tiempo de tramitación» oficial establecido, lo que deja a los solicitantes sin ninguna referencia de cuánto tiempo tienen que esperar una decisión.
A ese retraso histórico se suma una segunda capa de demora. «Lo que está sucediendo ahora, aparte de la demora que tenían ellos anteriormente, es la pausa», señaló Marcelo, refiriéndose a la paralización migratoria impuesta por la administración Trump en enero de 2026.
Hay que recordar que el impacto de esa pausa, ahora flexibilizada, ha sido devastador ya que las aprobaciones de green cards para cubanos cayeron de más de 10,000 mensuales en octubre de 2024 a solo 15 en enero de 2026. Estamos ante un descenso del 99.8%, según el Instituto CATO.
Marcelo describió además una tendencia preocupante que está viviendo con varios de sus clientes. Según señaló, muchos casos están siendo transferidos a la Corte de inmigración mediante la emisión de un Aviso de Comparecencia (NTA, por sus siglas en inglés). Mencionó el caso concreto de una clienta que lleva tres años esperando, fue enviada a Corte y ese mismo día acudió a su audiencia, pero su expediente aún no aparecía en el sistema y le entregaron un aviso de audiencia para una fecha futura.
Ante ese escenario, la abogada trazó dos caminos posibles. Si la pausa migratoria se levanta antes de que un caso sea transferido a Corte, «USCIS va a adjudicarle la residencia» directamente. Si el caso ya fue enviado a Corte, el solicitante deberá defender su residencia ante un juez, opción que Marcelo considera favorable.
«Se defiende la residencia ante la Corte, que para mí es la mejor solución. Teniendo parole el 212(d)(5) no hay complicación. Nada puede pasar».
Esto ocurre mientras la pausa migratoria enfrenta crecientes cuestionamientos legales y señales de posible flexibilización. El juez federal George L. Russell III declaró ilegal la medida el 28 de abril, aunque su orden solo beneficia a 83 demandantes específicos. Desde el 1 de mayo se reportan nuevas citas para entrevistas de residencia, lo que Marcelo interpreta como un indicio de distensión.
En ese mismo período, Marcelo logró que un juez de Orlando otorgara residencia a un cliente cubano con formulario I-220A, argumentando que ese documento constituye un parole válido, en línea con la decisión del 11.º Circuito de Apelaciones de febrero de 2026.
Sobre el plazo de resolución de la pausa, Marcelo fue contundente: «Mayo-junio. Si mayo-junio no termina esto, 'mandamus' para todo el mundo, porque ya es demasiado».
La presentadora del programa, Tania Costa, resumió el estado de ánimo general: «Por lo menos ya tenemos la flexibilización, o sea que no tienes una bola de cristal pero tienes muy buena intuición».
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