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Una madre cubana identificada como Sinaí Arencibia publicó en Facebook un testimonio que refleja el agotamiento de miles de familias cubanas ante la crisis eléctrica: su hija lleva más de tres noches sin poder dormir a causa del calor provocado por los apagones.
«Hoy subo esta foto de mis ojeras porque no puedo subir las ojeras de todo un pueblo. La carita triste de mi niña que lleva más de tres noches sin poder dormir», escribió Arencibia junto a una fotografía nocturna en la que aparece abrazada a su hija pequeña.
El relato describe una realidad que se ha vuelto cotidiana para millones de cubanos: vivir con apenas dos o tres horas de electricidad al día, ver cómo la comida se echa a perder por falta de refrigeración y soportar noches de calor extremo sin ventilación.
«Estoy cansada. Cansada de vivir con apenas dos o tres horas de electricidad al día. Cansada de no poder dormir por el calor. Cansada de ver cómo la comida se echa a perder porque no hay corriente para conservarla», escribió la madre.
Arencibia también denuncia la desigualdad flagrante que vive el pueblo cubano frente a las estructuras del régimen: «Y mientras tanto, hay lugares que sí tienen electricidad todo el tiempo. Tiendas en dólares, negocios, instituciones… luces encendidas mientras el pueblo entero vive entre apagones, calor y desesperación».
El impacto sobre su hija es el eje más doloroso del testimonio.
«Me duele ver a mi hija llorar en las madrugadas porque no puede dormir del calor. Me duele que quiera ver muñequitos como cualquier niño del mundo y no pueda», relató.
A eso se suma la presión del sistema escolar, que exige asistencia puntual sin considerar las condiciones en que viven los niños: «Y encima de eso la machucadera en la escuela, porque no les importa que llevan horas sin dormir y quieren que vayan con sueño».
La crisis económica agrava aún más el cuadro.
«Los precios están por las nubes. Uno trabaja y trabaja para sobrevivir, para terminar muchas veces comiendo arroz con picadillo después de dejar el alma entera tratando de sacar adelante una casa», escribió Arencibia.
A pesar del agotamiento, la madre describe el esfuerzo de mantener una apariencia de fortaleza ante su hija: «Sonrío para que no vea el cansancio. Para que crea que mamá puede con todo. Para que tenga aunque sea un poquito de tranquilidad en medio de tanto caos».
El testimonio de Sinaí no es un caso aislado. El pasado 28 de mayo, otra madre cubana se declaró «mentalmente agotada» tras 26 horas sin luz, sin agua ni internet, con sus hijas también sin poder dormir por el calor.
En mayo se documentó además el caso de un bebé de siete meses cubierto de picaduras de mosquitos tras pasar la noche sin electricidad.
La crisis eléctrica que padece Cuba en 2026 es la más grave en décadas. Este martes, la Unión Eléctrica reportó una disponibilidad de apenas 1,160 MW frente a una demanda de 2,689 MW, con una afectación estimada de 1,970 MW en el horario pico.
El día anterior hubo afectación del servicio durante las 24 horas completas, con una máxima afectación de 1,918 MW. En el peor momento registrado, el 14 de mayo, el déficit alcanzó 2,174 MW y cerca del 70% de la isla quedó sin luz de forma simultánea. En algunos municipios se han registrado interrupciones de hasta 50 horas consecutivas.
Un estudio publicado en la revista Social Science & Medicine concluyó que los apagones prolongados en Cuba se asocian con niveles «extremadamente severos» de depresión, ansiedad y estrés, siendo los adultos más jóvenes los más vulnerables.
Arencibia cerró su publicación con una frase que resume la resistencia silenciosa de miles de familias cubanas: «Hablo de miles de padres cubanos que todos los días hacen milagros para que a sus hijos no les falte amor, aunque falte casi todo lo demás».
Preguntas Frecuentes sobre la Crisis Eléctrica en Cuba y su Impacto en la Vida Cotidiana
CiberCuba te lo explica:
¿Cuál es la situación actual de la crisis eléctrica en Cuba?
La crisis eléctrica en Cuba es la más grave en décadas, con apagones que pueden durar hasta 50 horas consecutivas en algunos municipios. La Unión Eléctrica reporta una disponibilidad de electricidad muy por debajo de la demanda, lo que deja a muchas familias sin luz durante largas horas del día y la noche.
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¿Cómo afectan los apagones a las familias cubanas?
Los apagones afectan severamente la vida diaria de las familias cubanas. Muchas personas no pueden dormir debido al calor sin ventilación, la comida se echa a perder por falta de refrigeración, y las actividades cotidianas deben adaptarse a las pocas horas de electricidad disponible. Esto causa agotamiento físico y mental, especialmente en niños y ancianos.
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¿Qué impacto tiene la crisis eléctrica en la salud mental de los cubanos?
La falta de electricidad no solo afecta físicamente, sino que también tiene un impacto psicológico significativo. Estudios han documentado que los apagones prolongados en Cuba están asociados con niveles "extremadamente severos" de depresión, ansiedad y estrés. Los adultos jóvenes son particularmente vulnerables a estos efectos.
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¿Qué alternativas tienen las familias cubanas ante la falta de electricidad y gas?
Ante la falta de electricidad y gas, muchas familias recurren a cocinar con carbón, a menudo a precios elevados y con grandes dificultades para encenderlo. Esto se ha convertido en una práctica común en Cuba debido al racionamiento extremo del gas licuado y la falta de opciones más económicas.
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¿Cómo reacciona la población cubana ante la crisis eléctrica?
La población cubana reacciona con frustración y agotamiento ante la crisis eléctrica. Muchas personas expresan su desesperación a través de redes sociales, compartiendo testimonios que reflejan el impacto de los apagones en su vida diaria. También se han registrado protestas en varias localidades, demandando soluciones al gobierno.
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