Autoridades de Estados Unidos y México descubrieron un sofisticado narcotúnel de casi 600 metros que conectaba la ciudad de Tijuana con una tienda de fachada en el área de Otay Mesa, San Diego, tras seis meses de vigilancia que culminaron en la detención de cuatro personas y el decomiso de más de una tonelada de cocaína valorada en 45 millones de dólares.
El pasadizo subterráneo fue hallado el 29 de mayo y mide entre 589 y 610 metros de largo, se encuentra a 16.8 metros de profundidad y tiene hasta 1.4 metros de altura.
El túnel cuenta con paredes reforzadas, sistemas de rieles, ventilación, suministro eléctrico y un mecanismo electrónico deslizante en ambos sentidos.
El acceso en el lado estadounidense estaba oculto bajo el piso de un cuarto de almacenamiento dentro de la tienda «Buy 4 Less», cerca del Puerto de Entrada Mesa de Otay, y se activaba mediante un montacargas eléctrico.
La Fiscalía General de la República (FGR) de México localizó la entrada en la colonia Nueva Tijuana, con un tramo en territorio mexicano de 265 metros.
Las autoridades encontraron 1,029.60 kilogramos de cocaína oculta en congeladores industriales dentro de la tienda de fachada, además de cartuchos que sugieren que el local pudo funcionar también como centro de almacenamiento y tráfico de armas y explosivos.
El túnel es atribuido al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización designada como terrorista extranjera por el gobierno de Donald Trump el 19 de febrero de 2025, junto con otros cinco cárteles mexicanos.
Cuatro personas fueron detenidas: Gregorio Epifanio Hernández López, José Jiménez, Brandon Escalante Sandoval y Antonio Cortez, dos de San Diego y dos de México.
Hernández López enfrenta los cargos más graves: conspiración para usar un túnel transfronterizo no autorizado, conspiración para importar cocaína y conspiración para distribuir sustancias controladas.
Los otros tres acusados enfrentan cargos de conspiración para distribuir sustancias controladas importadas a través del túnel.
Todos los cargos pueden implicar cadena perpetua y multas de hasta 10 millones de dólares.
El operativo fue el resultado de seis meses de vigilancia por parte de investigadores de la Seguridad Nacional estadounidense sobre la tienda de fachada, según detalló Infobae en su cobertura del caso.
«Las organizaciones criminales continúan buscando formas para explotar nuestra frontera», declaró Justin de la Torre, jefe de la Patrulla Fronteriza del sector de San Diego.
En 2022 se había hallado otro sofisticado narcotúnel en esta misma frontera, lo que convierte al corredor Tijuana-Otay Mesa en uno de los puntos históricamente más activos para este tipo de estructuras clandestinas.
Este es el primer túnel operacional descubierto en el Distrito Sur de California desde aquel año, y los indicios y el inmueble quedaron bajo resguardo del Ministerio Público Federal mexicano en Baja California para continuar la investigación.
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