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Una madre del barrio Zamora, en Marianao (La Habana), fue detenida, esposada y subida a la fuerza a una patrulla policial en la madrugada del 1 de junio, mientras gritaba que su hijo tenía hambre durante una protesta por los apagones que azotan la zona.
El relato fue publicado en Facebook por la vecina y activista Zea Gisselle bajo el lema «Si tocan a una, nos tocan a todas».
La manifestación comenzó la noche del 31 de mayo a las 9:20 p.m. con el golpe de calderos desde las casas, mientras llovía. Cuando escampó, cerca de las 11 p.m., un grupo numeroso de vecinos se concentró en la intersección de las calles 124 y 35.
El barrio llevaba más de una semana con apagones de más de 16 horas diarias, con apenas dos o tres horas de electricidad durante la madrugada, lo que impedía cocinar, bombear agua y descansar.
Al lugar acudieron la presidenta del Consejo Zamora-CocoSolo, identificada como Sandra, y el Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) de Marianao, quien no se identificó por su nombre. Los acompañaban dos patrullas de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y agentes de la Seguridad del Estado vestidos de paisano.
El funcionario del PCC descartó restablecer la electricidad esa noche y ofreció como solución: «Si el problema es la comida, mañana traemos un camión con cajitas de comida y se las vendemos a 100 CUP pero, la electricidad ahora no se la vamos a poner».
Cerca de la 1 a.m., un niño comenzó a gritar desesperadamente: «¡Mamá, mamá, tengo hambre!». Su madre, identificada en la citación oficial del Ministerio del Interior como Yansis Valladares, se levantó y caminó hacia las patrullas gritando que su hijo tenía hambre. Los policías la detuvieron, la esposaron y la subieron a la fuerza al vehículo, dejando al niño solo en la calle, llorando y temblando.
Las demás madres presentes se interpusieron físicamente frente a la patrulla exigiendo su liberación: «¡Suelten a la madre, no ha hecho nada, no agredió a nadie, no ha cometido vandalismo!».
El vehículo dio marcha atrás y se la llevó de todos modos. Una vecina, ex coordinadora de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) del Consejo Zamora, llevó al niño a una cafetería cercana donde la dueña le dio un plato de comida y galletas.
A la 1:15 a.m., mientras las madres amenazaban con ir en masa a la Sexta Estación de la PNR, las autoridades restablecieron la electricidad en Zamora. A la 1:56 a.m., Valladares fue devuelta al barrio en un auto negro de chapa particular, no en patrulla.
El lunes 1 de junio, la madre acudió a la citación impuesta por el Ministerio del Interior. Le impusieron una multa de 30 CUP y la amenazaron con separarla de su hijo y entregarlo a un «Hogar de hijos de la Patria» si volvía a manifestarse.
Durante el interrogatorio le preguntaron si era Dama de Blanco y quién la respaldaba. Según Zea Gisselle, la acusación oficial fue que la madre había «agredido a su propio hijo», una táctica documentada del régimen para criminalizar a quienes denuncian la escasez.
Marianao ha sido escenario recurrente de protestas en 2026. El Observatorio Cubano de Conflictos registró 1,245 protestas en marzo —la cifra mensual más alta desde el 11J de 2021— y 1,133 en abril, con 176 actos represivos documentados solo en ese mes.
«El único modo de protegernos y proteger a nuestras crías es estar juntas todas las madres», escribió Zea Gisselle al cerrar su relato, mientras el barrio Zamora volvía al apagón casi perpetuo.
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