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El tren Manzanillo-Bayamo-La Habana quedó varado durante más de 13 horas en la localidad de Guamo, municipio de Río Cauto, provincia de Granma, tras un presunto hecho delictivo relacionado con el combustible, según relató la Primera Secretaria del Partido en Granma, Yudelkis Ortiz Barceló, en su perfil de Facebook.
El tren había salido de Bayamo a las 11:20 pm del jueves.
Sin embargo, a la 1:20 am del viernes -durante una parada técnica en Guamo- el electromecánico detectó una incidencia que impidió continuar el recorrido.
A bordo viajaban alrededor de 200 niños y 80 adultos mayores, además del resto del pasaje.
Un presunto robo que paralizó el convoy
Ortiz Barceló fue directa al señalar la causa: «Desde la madrugada quedó varado allí dicho tren pues al parecer por un hecho delictivo que se investiga asociado con el combustible, impidió su normal viaje».
La demora se extendió hasta las 2:30 pm del viernes, cuando el tren retomó viaje hacia La Habana tras cambiar parte de la tripulación y reaprovisionar de combustible.
Los pasajeros permanecieron varados aproximadamente 13 horas.
La funcionaria advirtió sobre las consecuencias para los responsables, cuya identidad se desconoce de momento.
«Esperaremos el resultado de la investigación, pero si la causa fue fruto de la maldad, de la fechoría, de la falta de control no quedará impune y tendrán que enfrentar todo el peso de la ley por poner en riesgo la vida de tantas personas, sobre todo de niños y ancianos», advirtió.
En el lugar se personaron Miriela Pilat, Primera Secretaria del Partido en Río Cauto, y el intendente Yaniel Yero Nápoles, junto a directivos provinciales y de la dirección de ferrocarriles en Granma.
Los vecinos hicieron lo que el Estado no garantizó
Mientras las autoridades tardaban en resolver el problema, los vecinos de Guamo tomaron la iniciativa: consiguieron leche, agua y yogurt para los niños, prepararon caldosas, frituras y pizzas, y acompañaron a los pasajeros «ante cada necesidad», según relató Ortiz Barceló.
Los comentarios en redes sociales reflejaron tanto gratitud como indignación.
Una madre escribió: «Soy madre de dos niños que viajaban en ese tren y agradezco la solidaridad del pueblo de Guamo. Mi familia les agradece infinitamente todo lo que hicieron».
Pero otros apuntaron a la falla institucional: «La dirección de Ferrocarriles debía haber sido la primera en garantizar alimentos y asistencia para los pasajeros».
Otro comentario fue más directo: «Lo que veo muy mal es que se haya perdido el combustible. Es un abuso».
Un vecino de Guamo resumió el espíritu de la respuesta popular: «No damos lo que nos sobra, compartimos lo que tenemos».
Tres incidentes graves en una sola semana
El varado en Guamo no fue un hecho aislado.
La semana del dos al cinco de junio concentró tres incidentes graves en el ferrocarril cubano: el descarrilamiento del tren 13 Santiago-La Habana en Las Tunas con unas 900 personas a bordo; el bloqueo del tren 17 La Habana-Manzanillo en Bayamo por caída de un poste -con 900 pasajeros que llevaban más de 24 horas varados- y este presunto robo de combustible en Granma.
El robo de combustible en el ferrocarril cubano tiene antecedentes documentados.
En 2021, el Ministerio del Interior desarticuló en Cienfuegos una red que sustrajo 3,455 litros de petróleo de locomotoras.
En 2019, 20 acusados fueron juzgados en Villa Clara por el mismo delito.
El colapso del sistema ferroviario viene de lejos: en marzo de 2025, el ministro de Transporte reconoció que solo 14 de las 20 locomotoras necesarias estaban operativas y que apenas el 63% de los coches planificados funcionaba.
En febrero de 2026, la crisis de combustible obligó a reducir la frecuencia de los trenes nacionales de cada cuatro días a cada ocho días por destino.
La narrativa oficial presentó la respuesta de los vecinos de Guamo como un gesto solidario, pero los hechos revelan algo más incómodo: fueron los propios ciudadanos, y no el Estado, quienes garantizaron la atención básica a cientos de pasajeros atrapados en mitad de la noche.
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