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Una residente del emblemático edificio FOCSA, en El Vedado, denunció este martes que su zona estuvo 23 horas sin electricidad y que, cuando la corriente regresó, la luz solo duró una hora y unos minutos. El testimonio fue publicado en Facebook por Yulieta Hernández Díaz.
«Vedado, FOCSA, luego de 23 h sin electricidad, la luz solo duró una hora y unos minutos», escribió la residente en su perfil, en una denuncia que resume la desesperación de miles de habaneros atrapados en una crisis eléctrica sin solución a la vista.
El FOCSA, considerado una de las siete maravillas de la ingeniería civil cubana, es un edificio completamente eléctrico: ascensores, cocinas y suministro de agua dependen de la corriente. Eso convierte cada apagón prolongado en una emergencia doméstica para sus residentes, que quedan sin servicios básicos durante horas.
El Vedado se ha convertido en uno de los focos más activos de protesta por los apagones en La Habana. El 3 de junio, vecinos de 13 y M salieron a la calle con cacerolazos tras pasar casi sin luz desde el día anterior, con presencia policial reportada en la zona.
El 6 y 7 de junio se registraron nuevas protestas en El Vedado y otros barrios habaneros, incluyendo Regla, Guanabacoa, La Timba, Santos Suárez, El Cerro, Marianao, Plaza de la Revolución y La Habana Vieja. Vecinos de varios de esos barrios denunciaron haber tenido apenas dos horas de electricidad en cuatro días.
A mediados de mayo, residentes del Nuevo Vedado protestaron tras 24 horas consecutivas sin electricidad, y el 17 de mayo se repitieron los cacerolazos en Playa y El Vedado por apagones de hasta 22 horas diarias.
El telón de fondo es una crisis eléctrica nacional de proporciones históricas. Según datos de la Unión Eléctrica (UNE), el 9 de junio Cuba contaba con apenas 1.020 MW disponibles frente a una demanda de 3.000 MW, con un déficit proyectado de 1.980 MW en el horario pico. El día anterior, la afectación prevista había sido de 2.045 MW.
Las causas son estructurales: averías en termoeléctricas, mantenimiento deficiente de un sistema envejecido y falta de combustible. El 9 de junio, 106 centrales de generación distribuida estaban paradas por falta de combustible, equivalentes a 890 MW perdidos, con un total de 1.203 MW indisponibles por esa sola razón.
El peor déficit del año se registró el 14 de mayo, con 2.174 MW, lo que equivalía a dejar sin luz al 70% de la isla de forma simultánea.
Desde marzo de 2026, El Vedado acumula meses de cacerolazos recurrentes ante una crisis que el régimen no ha podido —ni parece dispuesto a— resolver. La respuesta del gobierno ha sido el despliegue policial en las zonas de protesta, sin medidas estructurales que alivien el colapso energético.
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