
Vídeos relacionados:
Sagrado Armando García, de 85 años, pasó décadas trabajando en el Ministerio de Seguridad Social de Cuba convencido de que el sistema lo protegería en la vejez.
Hoy vive solo en La Habana, sufre mareos por hambre y, cuando se desmayó en su casa, su hijo no pudo llevarlo al hospital porque no tenía combustible para el auto.
«Nos están abandonando a nuestra suerte», dijo García en un reportaje especial de Reuters publicado este miércoles.
Su historia es la de miles de cubanos mayores que dedicaron su vida al proyecto revolucionario y hoy enfrentan la peor crisis de su vejez: pensiones que equivalen a apenas siete dólares mensuales en el mercado negro, apagones de hasta 22 horas diarias, escasez de medicamentos y un sistema de salud en colapso.
El peso cubano ha perdido cerca de un tercio de su valor frente al dólar desde que la administración Trump cortó el suministro de combustible a la isla en enero de 2026, agudizando una crisis que ya era grave para los jubilados.
Etienne Labande, representante del Programa Mundial de Alimentos (WFP) en La Habana, advirtió que la situación de los adultos mayores empeoró drásticamente a partir de enero.
«Esta es una población de muy alto riesgo en este momento. La inflación se ha disparado, no hay transporte público y moverse cuesta mucho dinero», declaró a Reuters.
El gobierno cubano ha solicitado formalmente ayuda al WFP para poder seguir ofreciendo dos comidas diarias a los más vulnerables, reconociendo así su incapacidad de sostener incluso ese mínimo.
Cuba es la nación que envejece más rápido en América Latina y el Caribe, recordó la agencia de prensa.
Más de un cuarto de su población supera los 60 años, según estadísticas del gobierno, mientras la población total ha caído por debajo de los 10 millones desde 2021, una reducción del 10% impulsada por la baja natalidad y el éxodo masivo de jóvenes.
El sistema de salud, presentado durante décadas como el gran logro de la Revolución, también lleva años desmoronándose.
El número de médicos cayó un 30% entre 2019 y 2024 según cifras del propio gobierno cubano, el 70% de los medicamentos esenciales escasea o es inaccesible, y la lista de espera para cirugías podría alcanzar 160,000 pacientes a finales de año, un aumento del 60%.
Bryan Arbuelles, miembro del clero de la iglesia San Juan de Letrán en La Habana, lo resume sin rodeos: «En esta crisis que Cuba vive desde enero, los ancianos son los más afectados. Son personas que trabajaron décadas pero cuya pensión ahora no alcanza para vivir».
Y añadió: «El panorama es terrible».
SIn embargo, el régimen lleva años en caída libre. No es nuevo.
La brecha entre quienes reciben remesas del exterior y quienes no las reciben se ha vuelto determinante para la supervivencia.
La prensa extranjera ha documentado el abandono de los ancianos cubanos en múltiples reportajes.
Con un ingreso mensual promedio de apenas 15 dólares, incluso pequeñas transferencias desde el exterior marcan la diferencia entre comer o no comer.
Regina Zaida Jorge, médica jubilada de 74 años que vive sin agua corriente y depende de raciones del Estado y donaciones de la Iglesia Católica, resume la amargura de su generación: «Las políticas aquí fueron diseñadas para garantizar lo básico. Pero en el fondo son medidas cosméticas, para mantenerte vivo. Tienes que olvidarte de aspirar a tener un televisor, un teléfono; la pensión no alcanza para nada».
Un portavoz del Departamento de Estado de EE.UU. citó al secretario Marco Rubio para atribuir la crisis a la corrupción y mala gestión interna del régimen: «Cuba tenía apagones mucho antes del 3 de enero de este año, por dos razones: ya no recibía petróleo gratis de Venezuela y no invirtió ni un dólar en sus plantas. Cuba es un desastre».
Jorge, que dice haber dado «todo» como trabajadora estatal mal pagada a un sistema incapaz de proveerle hasta una pastilla de jabón, concluye con una frase que condensa el desengaño de toda una generación: «Siento que me sacrifiqué en vano».
Preguntas frecuentes sobre la crisis de los ancianos en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué los ancianos cubanos enfrentan una situación precaria?
Los ancianos cubanos enfrentan una situación precaria debido a pensiones insuficientes, apagones constantes y escasez de alimentos y medicamentos. A pesar de haber trabajado toda su vida en apoyo al régimen socialista, se encuentran abandonados por el sistema, que no puede proporcionarles ni siquiera lo básico para vivir dignamente en su vejez.
Publicidad
¿Cuál es el impacto de la crisis económica en las pensiones de los jubilados cubanos?
La crisis económica ha erosionado el valor de las pensiones, que en muchos casos no superan los siete dólares al mes. La inflación y la devaluación del peso cubano han reducido drásticamente el poder adquisitivo de los jubilados, dejándolos incapaces de cubrir sus necesidades básicas de alimentación y salud.
Publicidad
¿Cómo afecta la situación actual a la salud de los adultos mayores en Cuba?
La salud de los adultos mayores en Cuba está gravemente afectada por la escasez de medicamentos y el colapso del sistema de salud. Muchos enfrentan largas listas de espera para cirugías, falta de atención médica adecuada y dificultades para obtener medicamentos esenciales, lo que agrava su situación de vulnerabilidad.
Publicidad
¿Qué papel juegan las remesas en la supervivencia de los ancianos cubanos?
Las remesas se han convertido en un salvavidas crucial para muchos ancianos cubanos. Aquellos que reciben apoyo financiero del exterior pueden tener una diferencia significativa en su calidad de vida, permitiéndoles comprar alimentos y medicamentos que de otro modo estarían fuera de su alcance.
Publicidad
¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano ante la crisis de los ancianos?
El gobierno cubano ha solicitado ayuda internacional, pero las medidas internas han sido insuficientes para mitigar la crisis. Aunque se han intentado ajustes en pensiones y apertura de residencias privadas, la falta de recursos y la corrupción han impedido mejoras significativas en la vida de los ancianos.
Publicidad
Archivado en: