Un juez de inmigración en Nebraska ordenó presuntamente la deportación de Digsan García Rodríguez, exteniente de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) de Cuba y antiguo jefe de sector en el reparto Santa Fe, municipio Playa, La Habana, tras denuncias documentadas de víctimas que lo señalan por abusos de poder y represión en la Isla.
La orden fue emitida el 9 de junio y reportada por medios del exilio cubano el 10 y 11 de junio.
La corte de inmigración le negó todo amparo legal.
Su destino no es Cuba, sino Guatemala, en virtud de un acuerdo que permite a ese país centroamericano recibir migrantes expulsados de Estados Unidos cuando sus naciones de origen se niegan a aceptarlos.
¿Quién es Digsan García Rodríguez?
García Rodríguez formó parte durante años de la estructura policial del régimen cubano en Santa Fe, zona costera al oeste de La Habana.
Como jefe de sector de la PNR tenía control directo sobre denuncias, expedientes locales, vigilancia comunitaria y coordinación con órganos de seguridad del Estado.
Su nombre figura en la base de datos pública de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba bajo la categoría «VIOLENTO».
Alexander Otaola y el Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP) lo identificaron públicamente en 2023, cuando recién llegaba a territorio estadounidense.
Las acusaciones: Expedientes falsos y dos años de prisión
La acusación más documentada proviene de Kamila García, quien testificó ante las autoridades que el exoficial la acosó sexualmente y, al ser rechazado, fabricó un expediente en su contra.
Según su relato, «García Rodríguez la acosaba sexualmente y, al no lograr su objetivo, mintió en el expediente afirmando que ella había hurtado ropas tendidas de sus vecinos».
Con esa documentación falsa, Kamila García fue procesada bajo la figura de «peligrosidad predelictiva», mecanismo del sistema judicial cubano que permitía encarcelar a personas antes de cometer un delito, basándose en una supuesta proclividad a delinquir.
El resultado fue su encarcelamiento durante dos años.
Kamila García aseguró además que «muchas otras mujeres fueron víctimas de su acoso sexual», lo que amplía el alcance de las denuncias más allá de su caso personal.
La denuncia que llegó al Congreso
Tras arribar a Estados Unidos, García Rodríguez habría mantenido un perfil bajo, pero organizaciones del exilio comenzaron a rastrear a exfuncionarios cubanos señalados por represión que habrían ingresado al país ocultando su historial.
Su nombre fue incorporado a una lista entregada por el congresista cubanoamericano Carlos A. Giménez al Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
En marzo de 2025, Giménez había presentado el informe «Cuban Repressors in the United States of America» con 100 nombres de ciudadanos cubanos señalados por violaciones a los derechos humanos.
La FHRC ha identificado aproximadamente 1,100 represores cubanos en total, de los cuales 117 habrían ingresado a Estados Unidos en el último año mediante pretensiones fraudulentas.
Un precedente en la lucha contra la impunidad
Este caso no es el primero de su tipo.
La exjueza cubana Juana Orquídea Acanda Rodríguez fue deportada en abril de 2025 tras ocultar su militancia en el Partido Comunista de Cuba, y el exoficial de inteligencia Tomás Emilio Hernández Cruz fue arrestado en marzo de 2025 en West Park, Florida, por fraude migratorio.
Alexander Otaola agradeció explícitamente al congresista Giménez y al senador Marco Rubio por hacerse eco de las denuncias que derivaron en la orden de expulsión.
«Este caso demuestra que las denuncias funcionan, que documentar la represión tiene consecuencias, que los represores no pueden esconderse entre sus víctimas en el exilio», señaló Otaola al dar a conocer la noticia, cerrando con una consigna que resume el sentir del exilio:
«Ni olvido ni impunidad. Los represores no son bienvenidos en tierra de libertad».
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