El médico oncólogo Álvaro Pérez Pérez respondió este viernes con un video en directo de más de 35 minutos a la nota aclaratoria publicada por la Dirección Estatal de Comercio del Municipio Isla de la Juventud, en la que las autoridades cambiaron su versión sobre la multa de 4,000 pesos que desató una ola de solidaridad en toda Cuba.
La nota oficial, difundida el viernes por Radio Caribe, afirmó que la multa no fue impuesta al médico sino «al propietario de la vivienda», y que el video viral del doctor había omitido mencionar la prohibición de vender libretas escolares.
El documento también señaló que las donaciones solidarias ascendieron a 100,000 pesos y llamó a la población a usar «los canales oficiales» ante situaciones similares, advirtiendo que «difundir información incompleta en redes daña la confianza colectiva».
El doctor Pérez refutó punto por punto esa versión en su nuevo video en Facebook, comenzando por lo que calificó como la omisión más grave: «Lo primero que tengo que decir, que ninguna autoridad, ni del partido, ni del gobierno, ni de la Dirección Estatal de Comercio, se acercó a mí nunca, en ningún momento. Nunca les interesó saber mi versión de los hechos».
El médico aclaró que la venta de garaje no se realizó en su vivienda, como afirma la nota oficial, sino en el portal de la casa de su cuñado.
Señaló además que su pareja —un profesor universitario de la Facultad de Ciencias Médicas con salario de 7,500 pesos— no es «el dueño de la vivienda», y que la firma en el talonario de multa no representó conformidad: «La firma de él no representa la conformidad, la firma de él representa una amenaza. Si la firman, nos vamos. Si no la firma, igual nos vamos a ir. Pero entonces va a ser peor».
Uno de los argumentos más contundentes del oncólogo fue la contradicción entre la prohibición de vender libretas y la conducta del propio Estado.
Según el médico, las mismas libretas que él ofrecía a 100 pesos se vendían en tiendas de comercio estatal a 270 pesos, y tiene fotografías que lo demuestran.
«Si la mía vale 100 y la del Estado vale 270, sí, pero la estás vendiendo tú y yo no estoy inspeccionando la tienda del Estado», dijo. Añadió que al día siguiente del incidente las libretas desaparecieron de esos establecimientos.
El doctor también denunció que los inspectores —dos mujeres y un hombre— no sabían inicialmente qué ley estaban aplicando: «Nunca hubo un diálogo.
Siempre la intención fue ponernos la multa. No se nos explicó siquiera por qué se estaba poniendo la multa». Una de las inspectoras tardó en encontrar la normativa en la planilla, y en un momento llegaron a decirles que la infracción era por «precios especulativos».
El médico rechazó también la cifra de donaciones mencionada en la nota oficial. Según otras fuentes, los cubanos enviaron casi 300,000 pesos al oncólogo multado, no 100,000 como afirmó la Dirección de Comercio.
La única institución que lo contactó fue la Dirección de Salud Pública, que le pidió hacer una aclaración pública, petición que él rechazó en su momento para no avivar el tema.
El caso se enmarca en la crisis de los salarios profesionales en Cuba, donde el sueldo medio del sector salud rondaba los 6,562 pesos mensuales en mayo de 2026 —unos 16 dólares al cambio informal—, mientras una canasta básica para dos personas superaba los 41,000 pesos.
El sistema de inspección, reformado en enero de 2025 para remunerar a los inspectores según el número e importe de las multas, ha sido denunciado como un incentivo para multar abusivamente.
«Todo el mundo sabe lo que hay detrás de esa multa, que nosotros, los profesionales, tengamos que salir a vender lo que nos regalan los pacientes para lograr 100, 200 pesos, para ir a comprar una cabeza de ajo y poder cocinar», concluyó el médico en su transmisión.
Archivado en:
