Imágenes difundidas este miércoles muestran a cubanos bañándose y cocinando en un parque público frente al Malecón de La Habana, en una escena que resume la profundidad de la crisis humanitaria que atraviesa la capital cubana ante la falta de agua y electricidad.
El activista Mag Jorge Castro publicó un video en Facebook con un comentario que contrasta la realidad en la calle con la agenda del régimen: «El régimen cubano se reúne hoy de urgencia para tratar las medidas anunciadas por Díaz-Canel… mientras, en la isla los cubanos se bañan y cocinan en los parques públicos ante la falta de agua y electricidad. Un desastre».
La escena ocurre el mismo día en que el Comité Central del Partido Comunista de Cuba sesiona de urgencia para evaluar el paquete de más de 20 medidas económicas que Miguel Díaz-Canel anunció el 12 de junio, y un día antes de que la Asamblea Nacional del Poder Popular celebre una sesión extraordinaria para ratificarlas.
El colapso del suministro de agua en La Habana tiene una causa directa: el 87% del sistema hídrico capitalino depende de bombas eléctricas, y los apagones las inutilizan.
Según datos de mayo del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, más de 376,000 habaneros carecían de acceso regular al agua potable: 66,961 por roturas en la red y más de 309,000 por falta de electricidad. Solo 135 de las 480 estaciones fundamentales de bombeo están en circuitos protegidos de los cortes.
A nivel nacional, la situación no es mejor: casi 2,7 millones de cubanos sufren escasez de agua potable y 10 millones tienen suministro intermitente.
Los apagones que provocan este colapso alcanzaron este miércoles niveles extremos. El martes, la Unión Eléctrica reportó una afectación de 1,902 MW a las 19:00 horas. La salida de la CTE Guiteras el lunes disparó el déficit estimado en horario pico a 2,085 MW.
En Santiago de Cuba, la empresa eléctrica reorganizó los cortes en nueve bloques, dejando a cada zona con apenas una o dos horas de electricidad al día. En Matanzas se denunciaron más de 72 horas consecutivas sin servicio en algunos barrios, y en Granma hubo circuitos con más de 45 horas sin luz.
A la crisis de agua y electricidad se suma el deterioro del parque habitacional. En La Habana colapsan aproximadamente 1,000 edificaciones al año, hay 185,348 inmuebles en mal estado y 46,158 requieren reforma capital. Este colapso ha incrementado la presencia de personas sin techo en parques y espacios públicos de la ciudad, incluyendo el área del Malecón.
No es la primera vez que el parque frente al Malecón es escenario de esta precariedad. En octubre de 2024, niños fueron vistos bañándose en un charco de agua estancada en el parque Antonio Maceo, junto al mismo paseo marítimo. Lo que entonces pareció una imagen aislada se ha convertido en una estampa cotidiana de la capital cubana.
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