El abogado de inmigración Willy Allen III lanzó una declaración que encendió el debate entre la comunidad cubana en Estados Unidos: recomendó votar por los demócratas en las próximas elecciones como única vía para proteger la situación migratoria de los portadores del formulario I-220A.
La declaración tuvo lugar durante una entrevista en vivo transmitida desde Kentucky junto a la periodista Tania Costa, quien respondió a la afirmación con una frase que resumió el peso del momento: «Hay que meditar mucho el voto. Estamos entre la espada y la pared. O salvamos a los I-220A o salvamos a Cuba", dijo.
Allen III fue más directo. «Hay que votar azul en 2026 y en 2028». Pero de inmediato reconoció la complejidad de ese llamado para una comunidad históricamente alineada con el Partido Republicano por su postura anticomunista.
«Es una decisión que hay que meditar mucho», dijo Tania Costa, «porque hay que elegir entre salvar a los I-220A, que todos queremos que se salven, o solucionar el tema de Cuba».
El abogado describió la encrucijada en términos sin rodeos: «Estamos entre la espada y la pared. Yo no sé, entre lo malo y lo peor».
Su argumento central apunta al actual gobierno federal. «Mientras los republicanos, los 'Maga' —porque no son republicanos de verdad— tengan poder, no va a haber nada positivo para nuestra comunidad», afirmó Allen III, antes de cerrar con un llamado a la racionalidad electoral: «Hay que votar y votar con la mente, con el cerebro».
El dilema que plantea Allen III no es menor. Los cubanoamericanos votaron mayoritariamente por Trump en 2024 —entre 58% y 70% según distintas mediciones—, impulsados en gran parte por la expectativa de mayor presión sobre el régimen cubano.
Sin embargo, la administración Trump ha endurecido las políticas migratorias y aumentado las detenciones y deportaciones de ICE, afectando directamente a cubanos que portan el I-220A.
Ese formulario, una orden de liberación bajo supervisión utilizada masivamente durante el gobierno de Biden para liberar a cubanos detenidos en la frontera, no equivale formalmente a un parole, condición que exige la Ley de Ajuste Cubano de 1966 para acceder a la residencia permanente. Esa ambigüedad legal ha dejado a decenas de miles de cubanos en un limbo migratorio que los litigios actuales aún no han resuelto.
En febrero de 2026, el 11.º Circuito anuló decisiones previas de la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA) y remandó los casos para nueva revisión, sin ordenar ajuste automático. Allen III ha sostenido que la Ley de Ajuste Cubano ya ofrece el marco legal para resolver estos casos sin necesidad de nueva legislación, en contraposición a la propuesta de la congresista republicana María Elvira Salazar, quien en 2025 presentó la llamada Ley de Dignidad para regularizarlos. En abril de 2026, Allen III acusó a Salazar de «insultar a nuestra comunidad».
Durante el mismo programa, el abogado también respondió una consulta práctica de una espectadora identificada como Camila, quien preguntó sobre un matrimonio en el que uno de los cónyuges tiene I-220A con corte final en 2027 y el otro tiene corte asignada para este año. Allen III fue claro: «La persona que va a tener el caso principal tiene que ser la persona que tiene el caso más fuerte».
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