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Mientras Cuba continúa enfrentando apagones de hasta 20 horas diarias y déficits de generación superiores a los 2,000 MW, la Unión Eléctrica (UNE) anunció este miércoles la entrada en funcionamiento del primer sistema de almacenamiento de energía en baterías (BESS) del país, una instalación de 50 MW ubicada en el municipio habanero de El Cotorro que, según las autoridades, ya ofrece resultados satisfactorios durante su fase de pruebas.
El ingeniero Ismael Ulloa Rodríguez, director adjunto de la Empresa de Construcciones de la Industria Eléctrica (ECIE), informó desde el Despacho Nacional de Carga que el sistema está siendo sometido a todas las pruebas técnicas previstas y aseguró que su comportamiento ha sido favorable.
Según explicó, el principal aporte del BESS ha sido estabilizar la frecuencia del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) durante averías recientes, evitando la activación de los llamados disparos automáticos por frecuencia (DAF), un mecanismo de protección que desconecta circuitos cuando la frecuencia de la red cae por debajo de los niveles de seguridad y que ha provocado numerosos apagones en los últimos años.
«En esta semana han ocurrido varias fallas, tanto la salida de Guiteras como fallas en las líneas, y él ha sido capaz de aportar o de consumir energía, con su capacidad de 50 MW, y ha mantenido los rangos establecidos de la frecuencia. No ha habido disparos por DAF ni tampoco caídas del sistema», afirmó Ulloa en declaraciones difundidas por Canal Caribe.
El funcionario añadió que durante los días de prueba «han disminuido considerablemente» los disparos automáticos por frecuencia, uno de los problemas que más ha afectado la estabilidad del sistema eléctrico cubano.
Las autoridades también sostienen que el nuevo sistema permitirá aprovechar mejor la generación fotovoltaica. Al poder almacenar los excedentes de electricidad y liberarlos cuando la red lo requiera, el BESS reduciría las restricciones que actualmente limitan la producción de los parques solares.
«Paulatinamente se van a poder quitar todas las limitaciones que tienen actualmente los parques solares y poder aprovechar al máximo toda esta energía», aseguró Ulloa.
El sistema funciona de manera continua, absorbiendo o entregando energía en función de las necesidades del SEN, por lo que también podrá respaldar la incorporación de otras fuentes renovables, como la energía eólica e hidráulica.
Sin embargo, la entrada en funcionamiento del primer BESS apenas representa una pequeña fracción de las necesidades del sistema eléctrico nacional.
Este mismo miércoles, el director general de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas, Lázaro Guerra Hernández, informó que a las 7:30 de la mañana el déficit de generación ascendía a 1,716 MW. Para el horario pico nocturno, la UNE pronosticó una afectación de hasta 2,130 MW, con una disponibilidad de apenas 1,100 MW frente a una demanda estimada de 3,200 MW.
La noche anterior, la afectación máxima alcanzó los 2,211 MW tras la salida imprevista de la unidad 3 de la central termoeléctrica de Sancti Spíritus, una muestra de la fragilidad con la que continúa operando el sistema.
Asimsimo, el anuncio despertó una intensa reacción en la publicación de la Unión Eléctrica en redes sociales. Mientras algunos usuarios felicitaron a los trabajadores involucrados y pidieron acelerar la instalación de los otros tres sistemas previstos, la mayoría expresó escepticismo ante el impacto real que pueda tener la nueva tecnología sobre los prolongados apagones que sufren a diario.
«Vamos a ver en qué favorece porque no veo la luz», escribió un internauta. Otro resumió su incredulidad con un escueto: «Ya veremos». Varios usuarios cuestionaron que el sistema pueda aliviar la crisis actual. «¿Y eso para qué sirve, si los apagones están igualitos?», preguntó una persona, mientras otra ironizó: «Almacenar lo que no hay».
Muchos comentarios aprovecharon el anuncio para denunciar la duración de los cortes eléctricos en distintas provincias. «En Guanabo llevamos 22 horas sin corriente», escribió un usuario. Otro aseguró que en Cárdenas acumulaban «68 horas sin corriente», mientras una residente del Nuevo Vedado afirmó que su circuito llevaba «25 horas sin electricidad». También hubo quien resumió el sentimiento de frustración con una frase: «Eso en nada va a calmar los ánimos de la población que necesita ver resultados ya, porque esto no es vida».
Aunque las críticas dominaron la conversación, algunos usuarios consideraron que cualquier avance tecnológico resulta positivo. «Todo el esfuerzo es válido. Hay que ir por más», comentó una internauta, mientras otra pidió priorizar la instalación de las restantes baterías previstas para el país.
El emplazamiento de El Cotorro comenzó a construirse en agosto de 2025 con tecnología y asesoría china. En mayo de este año alcanzó el 93 % de ejecución y fue visitado por Miguel Díaz-Canel durante un recorrido por varias obras del sector energético.
El Gobierno prevé instalar cuatro sistemas de almacenamiento de este tipo: dos en La Habana, uno en Cueto (Holguín) y otro en Bayamo (Granma), cada uno con una capacidad de 50 MW, para sumar un total de 200 MW.
Según Ulloa, esos cuatro emplazamientos permitirán respaldar la expansión de los parques solares y aprovechar una mayor proporción de la electricidad generada por fuentes renovables.
No obstante, incluso con los cuatro sistemas en operación, la capacidad conjunta de almacenamiento equivaldría a menos del 10 % del déficit de generación que la isla enfrenta actualmente durante los horarios de mayor demanda, por lo que su puesta en marcha difícilmente supondrá un alivio inmediato para los prolongados apagones que continúan afectando a millones de cubanos.
Preguntas frecuentes sobre el sistema eléctrico en Cuba y el nuevo sistema de almacenamiento de energía
CiberCuba te lo explica:
¿Cuál es la nueva solución que ha implementado la Unión Eléctrica (UNE) en Cuba?
La UNE ha implementado un sistema de almacenamiento de energía en baterías (BESS), ubicado en el municipio habanero de El Cotorro, con una capacidad de 50 MW. Este sistema pretende estabilizar la frecuencia del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) y disminuir los apagones causados por disparos automáticos por frecuencia (DAF).
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¿Cómo ayuda el sistema de almacenamiento de energía en baterías a la red eléctrica de Cuba?
El sistema BESS estabiliza la frecuencia del SEN al absorber o entregar energía según las necesidades de la red. Esto reduce los disparos automáticos por frecuencia y mejora la estabilidad del sistema eléctrico, lo que a su vez ayuda a evitar apagones masivos.
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¿Qué impacto tiene la nueva tecnología en la crisis energética de Cuba?
Aunque el sistema BESS puede mejorar la estabilidad de la red eléctrica, su impacto es limitado frente al déficit de generación eléctrica que supera los 2,000 MW. La capacidad de 50 MW del primer BESS es solo una pequeña fracción de lo que se necesita para resolver la crisis de apagones en Cuba.
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¿Cuál es el plan del gobierno cubano para expandir el uso de sistemas de almacenamiento de energía?
El gobierno cubano planea instalar cuatro sistemas BESS, cada uno con una capacidad de 50 MW, en diferentes regiones del país. El objetivo es alcanzar un total de 200 MW, lo que permitiría un mejor aprovechamiento de la energía generada por fuentes renovables como la solar y eólica.
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