El Banco de Crédito y Comercio (BANDEC) de Ciego de Ávila publicó este jueves un comunicado oficial en su perfil de Facebook dirigido a trabajadores por cuenta propia, mipymes y otras formas de gestión no estatal, exigiendo el cese inmediato de la práctica de rechazar billetes de 5, 10 y 20 pesos cubanos (CUP) y advirtiendo que esa conducta es ilegal.
El texto, firmado como «BANDEC - CIEGO DE ÁVILA», refleja una normativa del Banco Central de Cuba (BCC) vigente en todo el territorio nacional, por lo que su alcance va más allá de la provincia avileña.
Lo que dice el comunicado
El banco califica la práctica de «una flagrante violación de los derechos de los ciudadanos» y establece tres puntos:
-que el BCC es el único organismo rector en materia de circulación monetaria.
-que esos billetes «tienen pleno poder liberatorio para la compra de bienes y servicios dentro del territorio nacional»
-y que «ningún actor económico, independientemente de su forma de gestión, tiene la facultad de seleccionar qué denominaciones de la moneda oficial acepta y cuáles no».
El comunicado advierte que los infractores «estarán sujetos a las medidas administrativas y legales correspondientes», y apela a la dimensión humana del problema:
«Negar el efectivo en estas denominaciones lacera directamente los bolsillos del pueblo, entorpece la cotidianidad de los ciudadanos —especialmente de los sectores más vulnerables, como nuestros pensionados y trabajadores— y genera un malestar innecesario en la sociedad».
BANDEC cerró su comunicado con una exigencia que, a juzgar por la reacción popular, muchos dudan que se cumpla: «Exigimos el cese inmediato de estas conductas negativas y el respeto absoluto a la legalidad y a los derechos de nuestros clientes».

La reacción ciudadana: Cansancio y desconfianza
El comunicado desató un debate inmediato en redes sociales.
«Si es una ley, no hace falta ningún llamado de conciencia. Lo que corresponde es aplicarla sin mano blanda», escribió un usuario.
Otro apuntó directamente al sistema: «Si el Banco Central regula la circulación monetaria, que empiece por dar el ejemplo pagando salarios y jubilaciones a tiempo».
«Los inspectores son los primeros que hacen la vista gorda»; «Las leyes son selectivas: se aplican a unos sí y a otros no»; «No es falta de leyes, es falta de voluntad para hacerlas cumplir»; «Aquí el problema no es el efectivo, es la mala gestión»; «Sin control real, ninguna medida va a funcionar»; «Todo se queda en discursos, pero la realidad no cambia», opinaron algunos comentaristas coincidiendo en la percepción de impunidad.
«Siempre el peso cae sobre el ciudadano común»; «El pueblo es el que paga las consecuencias de todo»; «Hay corrupción en todos los niveles y nadie lo quiere reconocer»; «La población está cansada de promesas»; «Cada nueva medida genera más problemas que soluciones»; «No hay confianza en las medidas que anuncian»; fueron otras opiniones.
Un problema que viene de lejos
El rechazo de billetes de baja denominación no es nuevo.
En diciembre de 2024, una jubilada con una pensión que entonces era de 1,600 pesos, fue rechazada en la mipyme «El Moro» de Alamar, que advertía en un cartel que no admitía más de 300 pesos en billetes de 10 y 20 CUP.
El rechazo de billetes pequeños en negocios cubanos ya generaba entonces indignación generalizada.
En diciembre de 2025, una cuentapropista en el municipio de Boyeros rechazó billetes de 5 CUP, exigiendo solo denominaciones de 100 CUP en adelante.
En abril de 2026, un video viral mostró a un cubano recibiendo más de 200,000 pesos en billetes de 10 CUP —unos 20,000 billetes equivalentes a apenas 384 dólares—.
Aquella escena de 200,000 pesos en billetes de 10 se convirtió en símbolo del colapso monetario. Un usuario lo resumió con ironía: «Eso se pesa, no se cuenta».
Una moneda en caída libre
Detrás del fenómeno hay una crisis sin precedentes: entre 2020 y 2026, el peso cubano perdió más del 95% de su valor frente al dólar, pasando de 42 CUP por dólar a más de 520 en el mercado informal.
En ese contexto, el régimen emitió en abril de 2026 los billetes de 2,000 y 5,000 pesos, los de mayor denominación en la historia reciente del país.
Sin embargo, un billete de 5,000 CUP equivale a apenas unos 10 dólares al cambio informal.
Mientras tanto, más del 50% de los cajeros de La Habana estaban inoperativos en 2026, los límites de retiro se redujeron a 3,000 pesos, y el gobierno de Granma admitió en junio que no tenía efectivo para pagar a más de 111,000 jubilados.
Preguntas frecuentes sobre la aceptación de billetes pequeños en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Qué dice la normativa sobre la aceptación de billetes de baja denominación en Cuba?
El Banco Central de Cuba establece que todos los billetes, incluyendo los de 5, 10 y 20 pesos, tienen pleno poder liberatorio para la compra de bienes y servicios dentro del territorio nacional. Esto significa que ningún negocio puede rechazar estos billetes, y hacerlo se considera una violación de los derechos de los ciudadanos.
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¿Por qué los negocios en Cuba rechazan billetes pequeños?
Muchos negocios en Cuba rechazan billetes pequeños porque consideran que su manejo es poco práctico debido a su bajo valor real, especialmente en un contexto de inflación y devaluación del peso cubano. La medida es ilegal, pero la falta de cumplimiento y la percepción de impunidad han llevado a que esta práctica continúe.
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¿Cómo afecta la situación a los ciudadanos cubanos?
La negativa de aceptar billetes pequeños afecta principalmente a los sectores más vulnerables, como los pensionados y trabajadores, quienes reciben sus pagos en estas denominaciones. Esto complica el uso del dinero, entorpece la vida diaria y genera un malestar social significativo.
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¿Qué medidas ha tomado el Banco Central de Cuba frente a esta situación?
El Banco Central de Cuba ha emitido comunicados advirtiendo sobre la ilegalidad de rechazar billetes de baja denominación y ha exigido el cese inmediato de estas prácticas. Sin embargo, la falta de aplicación efectiva de las leyes y el escepticismo de la población limitan el impacto de estas medidas.
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¿Cuál es el impacto de la inflación en la economía cubana?
La inflación en Cuba ha destruido el poder adquisitivo del peso cubano, que ha perdido más del 95% de su valor frente al dólar entre 2020 y 2026. Esto ha llevado al Banco Central a emitir billetes de mayor denominación, pero el problema persiste debido a la falta de una solución estructural a la crisis económica.
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