El video viral de la llamada «conga de Matanzas», cuyo coro repite «pincha que yo te cargo la jaba», desató una fuerte polémica en Cuba y la diáspora en los primeros días de este mes de julio de 2026. Ante el escándalo, Rolando Cartaya, periodista e investigador de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba y del Observatorio Cubano de Conflictos, desdramatiza el fenómeno: esta violencia en las congas populares cubanas no es nueva.
En entrevista con la periodista Tania Costa, ambos reconocieron que la vulgaridad no es noticia sino efemérides en la Cuba de los Castro. La presentadora recordó que en los barrios de La Habana durante el conocido como 'Período Especial', en los años 90, el equivalente de «pincha que yo te cargo la jaba» era otra frase igual de cruda: «A la carga del machete", y cuando eso sonaba, había que correr porque había puñaladas por todos lados.
Su argumento central es que la violencia en las congas de barrio siempre ha existido en Cuba, pero que antes no había internet para documentarla y viralizarla. «Esta violencia no es nueva. Lo que pasa es que ahora hay internet y se ve, pero esto en los barrios ha existido siempre».
Hablando de violencia, también recordó su etapa como preso político, junto a presos comunes, que habían cometido, en muchos casos delitos graves. Lo que le convirtió en un espectador privilegiado de la vulgaridad y la violencia en las cárceles cubanas. Asimismo recordó cómo, pese a ser periodista, tuvo que trabajar como fumigador, después de que le cerraran las puertas a su carrera profesional por no comulgar con la dictadura Castro.
La periodista defendió que la reacción pública está fuera de proporción. «Yo creo que estamos magnificando el problema. Que es vulgar, no lo discutimos. Que es feo, no lo discutimos. Que yo no querría jamás ver a mi hijo haciendo eso también. Pero que eso ha existido siempre, ha existido siempre».
El investigador sitúa la conga dentro de un cuadro de degradación social acumulada que explica el nivel de crispación en la isla. En este punto, la conductora Tania Costa destacó que «Si usted duerme mal y come mal, usted está agresivo. Usted imagínese eso todos los días de su vida. El nivel de estrés y de irritabilidad tiene que ser enorme».
Costa, por su parte, ha puesto el acento en que mucha gente se ha escandalizado porque, resulta que ahora todo el mundo vivía en Miramar y no ha pisado un reparto, "Jamás se ha hecho una conga con los versos de Dulce María Loynaz. No, siempre ha sido ese (el de la conga de Matanzas) el estilo de las congas».
El programa citó imágenes de niños durmiendo en la calle en Prado y Virtudes, en plena Habana Vieja, como muestra del nivel de precariedad al que los apagones someten a la familia cubana.
A eso se suman, destaco Cartaya, la inseguridad disparada y el colapso del sistema de salud. El que fuera periodista de Radio Martí durante décadas, puso como ejemplo la detención de dos mujeres en Holguín por venta ilegal de medicamentos, y en redes sociales la gente salió a defenderlas con un argumento que lo dice todo: «El mercado negro es la farmacia de Cuba, tú no puedes contar con la farmacia estatal, ahí no hay nada».
Defensores del régimen intentaron presentar el video de la conga como prueba de que el pueblo cubano está contento. El humorista Ulises Toirac rechazó esa lectura el 3 de julio y calificó el video de evidencia de que Cuba es un «Estado fallido» por la marginalización sistemática a la que el sistema ha sometido a amplios sectores de la población.
El contexto de fondo es igualmente revelador: el Observatorio Cubano de Conflictos registró 107 protestas callejeras en junio de 2026, casi el doble que en marzo, concentradas principalmente en La Habana y Santiago de Cuba, impulsadas por apagones, escasez y una crispación social que, según Cartaya, lleva décadas acumulándose en silencio en los barrios populares cubanos.
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