El abogado de inmigración Willy Allen actualizó este lunes su estimación sobre cuándo podría llegar la decisión definitiva de la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA) para los cubanos con formulario I-220A. En su opinión, podría ser en octubre o noviembre de este año 2026. Difiere así de la también abogada Liudmila Marcelo, que considera que ese fallo podría llegar en enero-febrero de 2027.
La predicción surgió durante el programa semanal que Allen comparte con la periodista Tania Costa, todos los lunes, a las 11.00 horas de Miami, en CiberCuba, cuando el abogado fue «a la contra» y fijó su estimación para este mismo año. «Yo creo que va a ser en octubre o noviembre», dijo en directo, al final de la transmisión.
Costa aclaró de inmediato el alcance de esa predicción: «Se refiere a que llegue la solución para los I-220A en octubre o noviembre de este año, la decisión del BIA».
Sin embargo, Allen advirtió que la llegada de esa decisión no garantiza un desenlace favorable. «Porque cuando llegue esa decisión todavía no es bueno, si es negativa tampoco es, tenemos que seguir peleando», señaló el abogado, subrayando que la lucha legal podría extenderse más allá de ese plazo.
La estimación de Allen llega en un momento de alta incertidumbre para los cubanos con I-220A en Estados Unidos. El 24 de febrero de 2026, el Tribunal de Apelaciones del Onceno Circuito, con sede en Atlanta, anuló las decisiones previas del BIA en estos casos y devolvió los expedientes para una nueva revisión administrativa, sin otorgar residencia automática ni declarar que el I-220A equivale legalmente a un «parole» formal.
Desde entonces, varios jueces de inmigración en Orlando, Nueva Orleans y San Antonio han otorgado residencia a cubanos con I-220A interpretando el documento como parole, pero el gobierno federal ha apelado todas esas victorias de inmediato, dejándolas en suspenso indefinido hasta que el BIA emita su nueva resolución.
El BIA no tiene plazo legal obligatorio para resolver estas apelaciones, lo que mantiene a miles de cubanos en una incertidumbre que se prolonga mes tras mes.
La situación se complica, además, por el adelanto masivo de fechas de audiencias en cortes de inmigración: casos que estaban programados para 2028 o 2029 han sido reprogramados para este verano. Algunos abogados interpretan ese movimiento como una estrategia para deportar el mayor número posible de personas antes de que el BIA reconozca oficialmente el I-220A como parole.
No es la primera vez que Allen ajusta su pronóstico. En agosto de 2025, el abogado había estimado que la decisión llegaría en enero de 2026, fecha que transcurrió sin una resolución definitiva favorable. Ahora, con la nueva estimación apuntando al otoño, Allen también reiteró su consejo central a los afectados: nunca aceptar la salida voluntaria y pelear el caso desde dentro de Estados Unidos mediante apelación.
Contestó así Willy Allen, al caso de Dairon Fuentes Rodríguez, que permanece detenido en Texas, desde el 4 de diciembre. Lo arrestaron al acudir a una cita rutinaria con ICE (Servicio de Inmigración y Aduanas). Su caso es singular porque tras siete meses en detención, pidió la salida voluntaria de Estados Unidos para evitar acumular un récord de deportación y poder reunirse en el futuro con su familia, ya que su esposa le puso, hace más de dos años una I-130. Pero al aterrizar en Cuba, abordo de un avión comercial, las autoridades migratorias del régimen se negaron a recibirlo y lo devolvieron en el mismo vuelo, pese a que él no tiene antecedentes penales ni récord criminal en Estados Unidos. A su regreso, lo enviaron de vuelta a un centro de detención de Texas, donde permanece en un limbo legal, sin salida aparente.
«Vamos a ver si por fin tenemos ese fallo en octubre o noviembre», cerró Tania Costa el intercambio, resumiendo la apuesta del abogado ante una audiencia que sigue esperando una respuesta definitiva.
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