El exvicepresidente segundo del Gobierno de España y fundador de Podemos, Pablo Iglesias, publicó este miércoles un vídeo en redes sociales en el que aseguró sentirse «inmensamente honrado» de figurar en el informe del Departamento de Estado de EE. UU. titulado «Cuba: la capital del comunismo del siglo XXI», .
Lo que Iglesias omitió en su relato triunfal es que el documento de unas 100 páginas, publicado este 20 de julio, lo menciona una única vez, en la página 48, dentro de una lista colectiva de participantes en un convoy internacional, sin dedicarle ningún análisis específico ni señalarlo como objetivo prioritario.
En el vídeo, difundido a través de Facebook, Iglesias construyó un argumento filosófico-político para justificar su satisfacción: «He dicho muchas veces que lo que eres en política no se define por la chapa, por la pegatina o por la camiseta que te pongas». Y añade: «Si el enemigo ni siquiera te tiene localizado, quizá es que no eres lo que crees que eres».
La conclusión que extrae de su aparición en el informe es contundente: «Aparecer en un documento contra Cuba del gobierno de los EE. UU. junto a activistas, a periodistas y a compañeros de todo el mundo como una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos por defender al pueblo cubano es un inmenso honor para mí y un recordatorio de que estamos en el lado correcto aunque sea el lado más difícil».
Sin embargo, la realidad del informe es bastante más modesta que la que proyecta su discurso. El documento lo cita como «exvicepresidente segundo del Gobierno de España» en la página 48, agrupado con una decena de figuras de la izquierda internacional que participaron en el denominado Convoy Nuestra América de marzo de 2026.
En ese mismo párrafo aparecen el streamer Hasan Piker, el fundador del Amazon Labor Union Christian Smalls, una delegación de los Socialistas Democráticos de América, el exlíder laborista británico Jeremy Corbyn, varios eurodiputados e Isra Hirsi, hija de la congresista Ilhan Omar.
El informe describe ese convoy como «un importante punto de encuentro para la izquierda internacional», que movilizó 120 organizaciones de 33 países para transportar bienes a Cuba desafiando las sanciones estadounidenses. Iglesias es, en ese contexto, uno más entre una lista de nombres mencionados de pasada.
Durante su estancia en La Habana, el politólogo y ex dirigente de Podemos entrevistó a Miguel Díaz-Canel para Canal Red, entrevista que el propio Partido Comunista de Cuba se encargó de promocionar.
Tras reunirse con representantes del régimen, Iglesias relativizó la crisis de la isla afirmando que la situación era «difícil, pero no como se está presentando desde fuera», declaraciones que generaron protestas de exiliados cubanos frente a la sede de Podemos en Madrid y críticas de cubanos dentro y fuera de la isla, que interpretaron sus palabras como respaldo político al régimen.
En mayo de 2026, Iglesias fue más lejos y publicó un mensaje en X culpando al embargo estadounidense de ser la principal causa del sufrimiento en Cuba, afirmando que «la decencia» exige defender tanto al pueblo cubano como a su gobierno, lo que volvió a provocar el rechazo de muchos cubanos.
El régimen cubano, por su parte, rechazó el informe del Departamento de Estado: el canciller Bruno Rodríguez lo calificó este miércoles de «panfleto calumnioso», mientras que Díaz-Canel acusó a Trump y Rubio de practicar un «neo-macartismo» trasnacional.
Iglesias, en su vídeo, cerró con una frase que resume su postura: «Si ser militante de Podemos y dirigir Canal Red, si defender la soberanía cubana me hace merecedor de estar en la lista de un gobierno criminal como es el gobierno de Donald Trump, solo puedo decir que me siento inmensamente honrado».
Archivado en:
