El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, describió este miércoles a La Habana —junto a Moscú y Caracas— como un «paisaje infernal de privación», en un discurso pronunciado en la Wheeler High School de Marietta, Georgia, durante un evento de promoción de las llamadas Trump Accounts.
Bessent utilizó a Cuba como ejemplo paradigmático del fracaso del socialismo para contrastar ese modelo con el programa de cuentas de inversión para menores impulsado por la administración Trump, al que presentó como «el triunfo del capitalismo sobre el socialismo».
«Muéstrenme algún lugar donde esto haya funcionado. Moscú, Caracas, La Habana. Estos paraísos de los trabajadores han terminado todos como paisajes infernales de privación», afirmó Bessent ante el auditorio georgiano.
El secretario del Tesoro también apuntó contra el alcalde de Nueva York, a quien acusó de «reempaquetar ideales fallidos del pasado como una causa moral del futuro» y de responder al «impulso más antiguo de la política, que es concentrar el poder y llamarlo compasión».
En su intervención, Bessent criticó la orientación ideológica de parte del sistema educativo estadounidense: «A nuestros hijos se les enseña a romantizar una ideología que resulta en ruina dondequiera que se pone a prueba, a criticar el capitalismo por cada uno de sus defectos y a perdonar al socialismo por cada uno de sus constantes fracasos».
Las declaraciones se enmarcan en una política de máxima presión de la administración Trump contra Cuba que se ha intensificado a lo largo de 2026. En marzo pasado, Bessent había vaticinado un posible cambio de régimen a cámara lenta en Cuba tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero.
En mayo, el mismo funcionario lanzó una advertencia directa al gobierno cubano señalando que las sanciones «pueden subir o bajar» según el comportamiento del régimen, en una estrategia descrita como de «palo y zanahoria».
Desde enero de 2026, Washington ha impuesto más de 240 sanciones contra Cuba, incluyendo medidas contra GAESA y otras entidades estatales, reforzadas por la Orden Ejecutiva 14404 del 1 de mayo de 2026.
El discurso de este miércoles coincidió con una visita del presidente Trump a Georgia, estado con fuerte peso político en el calendario electoral estadounidense.
En cuanto a las Trump Accounts, Bessent las definió como «el primer derecho de un niño sobre el sueño americano» y rechazó que constituyan una dádiva gubernamental. El programa ofrece un depósito inicial de 1,000 dólares del Tesoro para bebés nacidos entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de diciembre de 2028 que sean ciudadanos estadounidenses. Los fondos se invierten en índices bursátiles y no pueden retirarse libremente antes de los 18 años.
Según datos del Departamento del Tesoro citados por Bessent, el programa ya superaba los 6 millones de inscripciones antes de su lanzamiento formal, con 1,4 millones de niños elegibles para el bono semilla federal. El 86% de los inscritos proviene de familias con ingresos inferiores a 200,000 dólares anuales.
«Nuestra respuesta al próximo charlatán del gobierno grande y las cosas gratis es construir una economía de propiedad para todos los estadounidenses», concluyó Bessent, señalando que el 38% de los hogares del país no tiene participación alguna en los mercados de capital.
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