El ministro de Energía y Minas de Cuba, Vicente de la O Levy, compareció ante la televisión estatal para defender la distribución de los cortes eléctricos en el país y asegurar que las diferencias entre provincias y circuitos no responden a un trato desigual, sino a fallos operativos del sistema.
«No hay desigualdad, hay errores», afirmó De la O Levy en declaraciones recogidas por TV Cubana y difundidas este miércoles, en medio de la peor crisis eléctrica que atraviesa Cuba en años recientes.
El ministro también reconoció que el país no dispone de ninguna reserva de generación: «no tienen», dijo, sin ofrecer un horizonte de solución.
Como único indicador positivo, señaló que en Pinar del Río y Guantánamo las afectaciones habrían bajado de más de 40 horas a menos de 20 horas de corte, aunque no precisó en qué período se produjo esa mejora.
Las declaraciones contrastan con la magnitud del colapso energético que vive la isla. Este miércoles, la agencia EFE reportó un nuevo récord: el 74% del país quedó sin electricidad de forma simultánea durante el horario de máxima demanda.
La Unión Eléctrica proyectó para este miércoles una demanda de 3.200 MW frente a apenas 1.070 MW disponibles, lo que representa un déficit superior a los 2.130 MW.
Solo en julio, el Sistema Electroenergético Nacional sufrió al menos cinco desconexiones totales. El 6 de julio, un apagón masivo dejó sin electricidad a unos 9,6 millones de personas, y el 14 de julio se produjo otra caída total atribuida a la salida repentina de una central termoeléctrica.
La afirmación del ministro de que los problemas son «errores» y no desigualdad choca con datos documentados en varias provincias.
En Holguín, los circuitos residenciales recibían apenas tres horas de servicio por cada 39 o 40 horas de corte. En Santiago de Cuba, un directivo de la empresa eléctrica admitió que «podemos llegar a ni dos horas de servicio».
En algunas zonas de Matanzas se acumularon hasta 87 horas consecutivas sin electricidad.
La propia cúpula del régimen había reconocido implícitamente ese trato diferenciado. En mayo, el primer ministro Manuel Marrero Cruz ordenó «repartir mejor» los apagones en La Habana, y en julio el presidente Miguel Díaz-Canel pidió «organizar mejor» los cortes en plena crisis.
De la O Levy ocupa el cargo desde octubre de 2022 y ha protagonizado una sucesión de comparecencias públicas en las que ha reconocido fracasos sin que la situación mejore.
En septiembre de 2024 admitió que la estrategia para reducir apagones en verano había fallado; en octubre de 2025 reconoció que el sistema estuvo «al borde del colapso»; en mayo de 2026 confesó que Cuba se había quedado sin reservas de diésel ni fueloil.
En abril de ese mismo año, el ministro culpó al embargo estadounidense de dificultar las reparaciones y el acceso a insumos tecnológicos para las termoeléctricas.
En el video difundido por TV Cubana, el texto sobreimpreso en pantalla resumía con un diminutivo la situación: «HAY UNA RESERVITA DE ENERGÍA».
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