
Naciones Unidas confirmó este martes que mantiene conversaciones con múltiples gobiernos para garantizar el suministro de combustible a Cuba, en medio de la peor crisis eléctrica en la isla en varias décadas.
El pasado 4 de agosto, durante la conferencia de prensa diaria de la ONU, Farhan Haq, portavoz adjunto del secretario general, respondió a la pregunta de un periodista sobre si la organización estaba involucrada en los intentos de hacer llegar combustible a la isla.
«Hemos estado hablando con varios países interesados en ayudar a Cuba para asegurarnos de que, por razones humanitarias, Cuba tenga el combustible que necesita para sus necesidades humanitarias», respondió Haq.
La declaración fue escueta y no ofreció ningún detalle concreto sobre avances reales.
Cuando el mismo periodista preguntó si había habido alguna respuesta positiva, Haq no confirmó ningún acuerdo ni aportó nombres de países ni plazos.
Su respuesta se limitó a reconocer la gravedad de la situación y a apelar a esfuerzos pasados.
«En los últimos días, como habrán notado, ha habido serios problemas de escasez de combustible, y hemos expresado nuestra preocupación al respecto. En meses anteriores, logramos algunos avances en la obtención de cantidades limitadas de combustible, y seguimos trabajando en ello», añadió.
Meses de promesas sin resultados tangibles
Lo que hace especialmente cuestionable la declaración es que la ONU lleva repitiendo prácticamente el mismo mensaje desde febrero, sin que la crisis se haya resuelto.
El 6 de febrero, el portavoz Stéphane Dujarric ya advertía que Cuba podría «colapsar» si no recibía petróleo.
En marzo, el coordinador residente en Cuba, Francisco Pichón, confirmó gestiones diplomáticas con Washington para una excepción humanitaria, y advirtió que «el espacio para una diplomacia de prevención se está cerrando muy rápidamente».
Días después, Dujarric declaró que las negociaciones con Estados Unidos eran «una vía importante y fundamental»; y añadió: «Esperamos tener éxito en esas conversaciones».
El 26 de marzo, la ONU presentó un plan de emergencia valorado en 94.1 millones de dólares, condicionado a un acuerdo con Washington que nunca llegó a materializarse plenamente.
Cinco meses después de las primeras alarmas, la ONU sigue hablando de «contactos» y «cantidades limitadas», sin solución a la vista.
Una crisis que no para de empeorar
El telón de fondo de la declaración de Naciones Unidas es devastador.
Cuba acumula al menos siete colapsos masivos del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) en lo que va de 2026.
Ese mismo martes, el canciller Bruno Rodríguez publicó en redes sociales que los apagones «son consecuencia directa del genocida bloqueo de Estados Unidos contra Cuba».
Argumentó, además, que el embargo «impide la libre importación de combustibles, bloquea la entrada de partes y piezas necesarias para el SEN, impide la colaboración con expertos de otras naciones y dificulta el acceso a financiamiento internacional».
Mientras el régimen y Washington se intercambian acusaciones, la ONU lleva meses expresando su preocupación sin resultados concretos.
Preguntas frecuentes sobre la crisis de combustible en Cuba y los esfuerzos internacionales
CiberCuba te lo explica:
¿Qué está haciendo la ONU para ayudar a Cuba con la crisis energética?
La ONU está en conversaciones con varios países para garantizar el suministro de combustible a Cuba por razones humanitarias. A pesar de meses de gestiones, no se han concretado acuerdos específicos y la crisis sigue sin resolverse. La ONU ha propuesto un plan de emergencia para asegurar que el combustible llegue a servicios críticos, pero su implementación depende de un acuerdo con Estados Unidos.
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¿Cuál es la postura de Estados Unidos respecto a la situación de combustible en Cuba?
Estados Unidos ha intensificado las sanciones que impiden el acceso de Cuba a petróleo, argumentando que el régimen cubano no destina los recursos a la población. Washington ha rechazado que exista un bloqueo petrolero como tal, pero ha tomado medidas para bloquear el suministro de crudo a la isla, lo que ha agravado la crisis energética y sus efectos sobre la población cubana.
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¿Qué impacto está teniendo la crisis energética en la vida cotidiana en Cuba?
La crisis energética en Cuba está afectando gravemente todos los aspectos de la vida cotidiana. Los apagones prolongados y la escasez de combustible han paralizado el transporte, la actividad económica y servicios esenciales como el agua y la atención médica. Además, la falta de recursos ha llevado a la suspensión de cirugías y tratamientos médicos críticos.
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¿Qué otros países están involucrados en las gestiones para ayudar a Cuba con la crisis energética?
Además de Estados Unidos, la ONU ha buscado la participación de otros países como México y Rusia en las gestiones para suministrar combustible a Cuba. Sin embargo, las sanciones y presiones internacionales han complicado la participación efectiva de estos países. Canadá también evalúa un plan de asistencia, pero no ha confirmado detalles específicos.
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