Felipe, el campesino cubano que cultivó un boniato de 21 libras en el patio de su casa en Sibanicú, Camagüey, se convirtió en protagonista inesperado de las redes sociales esta semana.
Relató en un video publicado en Facebook cómo logró semejante cosecha a partir de un esqueje diminuto que le regaló un vecino.
«Bueno chico, esto fue el vecino de la esquina, que me regaló un boniato chiquitico y yo cogí la guía, la sembré, y se fue produciendo», contó Felipe frente a la cámara. Según sus propias palabras, el boniato tardó entre seis y siete meses en alcanzar ese tamaño.
El video, difundido por el músico y creador de contenidos cubano Wilder el Supremo, recibió más de 2,800 reacciones y un centenar de comentarios que mezclaron admiración, humor y algo de escepticismo técnico.
Entre las reacciones más celebradas, una resumió con ironía la situación alimentaria de la isla: «En Cuba se engorda más bajo tierra». Otra, en tono más festivo, apuntó: «Le faltan 20 libras para alcanzar la papaya de la Diosa».
No faltó la voz crítica de supuestos técnicos agrícolas cubanos. Un comentarista señaló que el boniato normalmente se cosecha a los cuatro meses, y que dejarlo más tiempo en la tierra lo hace crecer, pero a costa de sus propiedades nutritivas. Aun así, expresó: «Excelente cosecha, realizó la siembra correcta del bulbo como debe ser. Mis respetos al compañero».
En el video también se aprecia que Felipe ya tenía sembrado otro boniatal en el mismo lugar donde extrajo el gigante, lo que sugiere que el resultado no es casualidad, sino método agrícola, tierra cuidada y persistencia.
En marzo de 2021, una cubana cosechó en Holguín un boniato de 31 libras, con 98 centímetros de largo, que sigue siendo el mayor registrado en medios cubanos.
En febrero de 2022, campesinos de Matanzas cosecharon boniatos gigantes que terminaron en mercados estatales de la zona.
El boniato históricamente fue una de las viandas más baratas de la dieta cubana. En 2026, con la inflación que afecta al país, su precio en el mercado informal ronda los 90 y 120 CUP la libra, según reportes de principios de año en La Habana.
En ese contexto, cada cosecha abundante se convierte en noticia, en símbolo y en motivo de conversación. En mayo de 2026, investigadores en Cienfuegos presentaron nuevos clones de boniato con rendimientos superiores a 25 toneladas por hectárea. Su impacto en la mesa de los cubanos no se nota aún.
Preguntas Frecuentes sobre el Gigante Boniato de Camagüey y la Situación Alimentaria en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Cómo logró Felipe cultivar un boniato de 21 libras en Cuba?
Felipe cultivó el boniato gigante a partir de un pequeño esqueje que le regaló un vecino. Según explicó, el boniato tardó entre seis y siete meses en alcanzar ese tamaño, lo que sugiere un método agrícola cuidadoso y persistente.
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¿Por qué hay tanto interés en un boniato grande en Cuba?
En el contexto de escasez alimentaria que enfrenta Cuba, un boniato de gran tamaño se convierte en noticia y símbolo de la capacidad de los campesinos para superar adversidades. Además, el boniato es una vianda básica en la dieta cubana, cuyos precios han aumentado significativamente, convirtiéndolo en un lujo para muchas familias.
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¿Qué dificultades enfrentan los agricultores cubanos para cultivar alimentos como el boniato?
Los agricultores cubanos enfrentan múltiples dificultades, como la falta de insumos agrícolas, el colapso del sistema de distribución estatal y condiciones climáticas adversas. Además, el régimen ha presentado nuevos clones de boniato, pero la producción y distribución siguen siendo insuficientes para abastecer la demanda interna.
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¿Cómo afecta la crisis alimentaria a la población cubana actualmente?
La crisis alimentaria en Cuba es severa, con un 33,9% de los hogares experimentando hambre en 2025. La escasez de alimentos básicos y los altos precios de viandas, como el boniato, han empeorado la situación, obligando a muchas familias a reducir su ingesta diaria de alimentos.
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