
El Gabinete de Seguridad de México emitió este martes una tarjeta informativa oficial en la que declaró no tener «información ni pruebas propias» sobre el reportaje del New York Times que vincula a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, apodado «El Cangrejo» y nieto de Raúl Castro, con la llamada «Mafia Cubana de Quintana Roo».
El comunicado del Gabinete de Seguridad, firmado conjuntamente por la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Fiscalía General de la República, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, fue publicado horas después de que el diario estadounidense difundiera su investigación sobre la red criminal transnacional.
El texto oficial señala que el gobierno mexicano no cuenta con datos «respecto de los señalamientos atribuidos en dicha nota periodística, ni sobre los presuntos vínculos entre organizaciones criminales y funcionarios extranjeros, o familiares de estos».
La mención a «familiares» de funcionarios extranjeros es la única alusión implícita a «El Cangrejo» —nieto del exgobernante cubano— sin nombrarlo en ningún momento.
El comunicado concluye con una declaración de principios: «El Gobierno de México refrenda su compromiso con la cooperación internacional para el combate a la delincuencia organizada y el tráfico de personas».
La respuesta evasiva del gobierno mexicano contrasta con la gravedad de las revelaciones del Times. Según la investigación del New York Times sobre los vínculos de «El Cangrejo», la red operó durante más de una década entre Cuba, México, España y el sur de Florida, dedicándose al tráfico de migrantes cubanos, robo de embarcaciones, extorsión y tortura.
Al menos 25 personas murieron durante los trayectos organizados por el grupo, y la Operación Sísifo —investigación conjunta del FBI y el Departamento de Seguridad Nacional— derivó en al menos 21 condenas.
Un condenado a 25 años de prisión, José Miguel González Vidal, declaró ante autoridades estadounidenses que El Cangrejo recibió sobornos que incluían una lancha, un reloj Rolex, una motocicleta y ropa de lujo. Otro condenado, Reynaldo Crespo Márquez, testificó sobre una reunión en la que ambos hablaron del envío de una embarcación a Cuba.
El régimen cubano rechazó las acusaciones. El viceministro de Relaciones Exteriores Carlos Fernández de Cossío las calificó de «calumnias» y aseguró que «no hay ningún vínculo con el gobierno cubano».
El tono esquivo del gobierno mexicano resulta llamativo a la luz de la brutal mafia cubana cuya trama sacude Quintana Roo y del estrecho alineamiento político entre el gobierno de Morena y el régimen de La Habana.
En 2025, México envió a Cuba 17.25 millones de barriles de petróleo y más de 245 millones de litros de combustibles derivados. Ese mismo año, Morena y el Partido Comunista de Cuba firmaron un acuerdo de cooperación política en La Habana en un acto encabezado por Miguel Díaz-Canel.
En 2026, bajo presión de la administración Trump, México frenó los envíos de crudo pero despachó al menos cinco barcos con más de 3,100 toneladas de ayuda humanitaria.
«El Cangrejo», coronel del Ministerio del Interior cubano y jefe de la Dirección General de Seguridad Personal desde 2016, no figura en ninguna lista de sanciones estadounidenses, lo que analistas interpretan como una señal de que Washington lo mantiene como canal informal de negociación.
En mayo de 2026, el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a Cuba y se reunió con Rodríguez Castro junto al ministro del Interior Lázaro Álvarez Casas y el jefe de inteligencia Ramón Romero Curbelo.
«Casualmente» en abril de 2026, autoridades mexicanas arrestaron a Remigio Valdez-Lao, de 59 años, identificado como financiero clave del grupo, quien enfrenta extradición a Estados Unidos.
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