
La venta de hielo se ha convertido en un negocio cada vez más visible en Santiago de Cuba, impulsado por los prolongados apagones que dificultan conservar alimentos y bebidas frías, y por la posibilidad de algunos particulares de mantener congeladores y refrigeradores funcionando mediante sistemas de respaldo eléctrico.
Dos residentes de Santiago de Cuba explicaron a este medio que el negocio se ha disparado en la ciudad durante los últimos meses, en medio de una crisis energética que ha agravado las dificultades para mantener la refrigeración en los hogares.
Al mismo tiempo, personas que han realizado inversiones privadas, entre ellas la instalación de sistemas fotovoltaicos, han encontrado una oportunidad para producir y vender hielo incluso durante los cortes de electricidad.
Uno de los testimonios procede del reparto Los Pinos, donde, según explicó un residente, es habitual ver a muchachos muy jóvenes e incluso niños recorriendo las calles para vender hielo.
«Por mi casa pasan muchachos muy jóvenes, incluso niños, vendiendo, a veces andan juntos dos o tres, y en una carretilla bien rústica montan unos tanques que imagino tengan algún tipo de aislamiento, y dentro llevan avrios miles de pesos en hielos», relató.
Según explicó, los bloques preparados en recipientes conocidos como «jarros de cinco libra» se comercializan en alrededor de 200 pesos, mientras las llamadas «balitas», hechas en pomos de refresco de 1,5 litros, cuestan unos 100 pesos.
Los vendedores recorren las calles ofreciendo el producto directamente a los vecinos, una modalidad que permite llevar el hielo hasta zonas donde las familias pasan largas horas sin electricidad y no pueden producirlo en sus propias casas.
Otro santiaguero explicó a este medio que él mismo vende hielo desde su vivienda. En su caso, los recipientes de cinco libras cuestan entre 70 y 100 pesos, mientras las ollas de hielo se venden a 120 pesos.
«Las ollas a 120 para rayado y enfriar cerveza o lo que la gente quiera», explicó sobre algunos de los usos que sus clientes dan al producto.
«Sé que algunos lo usan para tomar. Yo les explico que el agua no está tratada, porque hervirla o purificarla con hipoclorito de sodio sería mucho más caro, pero me dicen que beber agua fría es ahora mismo otro de los lujos que se han perdido en Cuba. Y así mismo se la toman: descongelan los hielos y se beben esa agua bien fría», enfatizó.
La oferta también se ha extendido a los grupos de compraventa en redes sociales, donde pueden encontrarse distintas cantidades, formatos y precios.
En el grupo 360 Compra Venta Santiago de Cuba, una usuaria ofreció hielo por 300 y 100 pesos, dependiendo de la presentación.
Otro vendedor anunció en el grupo 360 Ventas en Santiago de Cuba la venta de «bloques de hielo» de aproximadamente cuatro kilogramos por 200 pesos cada uno.
«Bloques de hielo (Aprox 4KG). Precio: 200 c/u», indicó en la publicación.
Una oferta particularmente llamativa apareció en el grupo Compra y venta Santiago de Cuba, donde una publicación anónima ofrecía un cubo de cinco litros de hielo por 400 pesos y vasos individuales por 20 pesos.
«Se vende Hielo el cubo de 5 litros a 400 pesos y los vasos a 20 pesos interesados», señala el anuncio.
La venta por vasos muestra hasta qué punto el hielo ha adquirido valor comercial, incluso en pequeñas cantidades destinadas simplemente a enfriar una bebida o tomar agua fría.
La venta de hielo encuentra terreno fértil en una realidad que los propios cubanos llevan meses documentando: conseguir que una nevera enfríe durante el tiempo suficiente se ha convertido en un pequeño triunfo en medio de los apagones.
A comienzos de agosto, una joven cubana celebró en redes sociales que había logrado congelar un pomo de agua y resumió con humor una situación que para muchas familias ya forma parte de la rutina.
«El pomo de agua se me congeló. Esto yo tenía que compartirlo con ustedes porque que se congele un pomo hoy aquí entre apagón y apagón, eso no te lo cree nadie», dijo.
Aunque resulte increíble, no es la primera vez que alguien sienta una enorme felicidad al congelar agua en Cuba.
En junio, otra cubana también celebró haber conseguido congelar una «balita» de agua y presentó el hecho con ironía como su «primer logro de junio desbloqueado».
La publicación generó miles de reacciones, en buena medida porque numerosos usuarios se identificaron con la dificultad de producir hielo durante los prolongados cortes eléctricos.
Preguntas frecuentes sobre la crisis energética y el negocio del hielo en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué se ha convertido la venta de hielo en un negocio en auge en Cuba?
La venta de hielo se ha disparado debido a los prolongados apagones que dificultan la conservación de alimentos y bebidas en los hogares cubanos. La falta de electricidad ha llevado a los residentes a buscar alternativas para mantener sus productos fríos, convirtiendo al hielo en un bien codiciado y una fuente de ingresos para quienes tienen acceso a sistemas de energía alternativos.
Publicidad
¿Cuáles son los precios del hielo en Santiago de Cuba?
En Santiago de Cuba, los precios del hielo varían según la presentación: bloques de cinco libras se venden entre 70 y 200 pesos, mientras que las "balitas" de 1,5 litros cuestan alrededor de 100 pesos. Estos precios reflejan la alta demanda y la escasez de electricidad que impide la producción casera de hielo.
Publicidad
¿Cómo afectan los apagones prolongados a la vida diaria de los cubanos?
Los apagones prolongados afectan gravemente la vida diaria en Cuba, dejando a las familias sin la posibilidad de refrigerar alimentos, mantener agua fría o incluso cocinar de manera regular. La falta de electricidad ha llevado a soluciones creativas y desesperadas, como la venta de hielo o el uso de cocinas solares, para enfrentar la crisis energética.
Publicidad
¿Qué medidas están tomando los cubanos para lidiar con la escasez de energía?
Ante la escasez de energía, los cubanos recurren a diversas estrategias como la instalación de sistemas fotovoltaicos, la compra de plantas eléctricas costosas, y la adopción de cocinas solares. Además, algunos han comenzado a vender hielo y otros productos que requieren refrigeración como una forma de generar ingresos en medio de la crisis.
Publicidad
Vídeos relacionados:
Archivado en: