
El Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) recibió este miércoles una donación de más de 70 paneles solares de la asociación alemana Netzwerk InterRed Cooperación, como parte de un acuerdo de cooperación bilateral que busca blindar a la institución frente a la crisis eléctrica que paraliza Cuba.
El convenio fue firmado en enero de este año por el presidente del ICAIC, Alexis Triana, y el director de la organización alemana, Lothar Reininger, mediante una carta de colaboración sostenible orientada a garantizar la continuidad operativa de las instalaciones del organismo, con prioridad en el Laboratorio Digital y el emblemático cine Charles Chaplin.
La entrega incluyó la instalación de soportes tecnológicos en la azotea del edificio central de Cubacine para montar un sistema de energía solar fotovoltaico en red que respalde áreas esenciales de la institución.
Triana informó en redes sociales que la iniciativa ya alcanza a múltiples actores del gremio cinematográfico: el Proyecto Palomas, Casa Productora, Audiovisuales ICAIC, Estudios Cubanacán, Animados ICAIC, Distribuidora ICAIC, el Archivo Fílmico, la Casa del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano y el Laboratorio Digital.
En conjunto, esos espacios acumulan más de 80 paneles solares, 40 lámparas de igual tecnología, siete triciclos eléctricos y cinco estaciones de energía alternativa.
La necesidad de recurrir a la energía solar no es un capricho institucional: Cuba atraviesa en 2026 su peor crisis eléctrica registrada, con un déficit que este miércoles alcanzaba los 2,195 MW frente a una generación disponible de apenas 1,105 MW ante una demanda de 2,890 MW.
A comienzos de agosto, el país rompió su propio récord de déficit eléctrico al superar los 2,411 MW, y ha sufrido al menos seis colapsos totales del Sistema Electroenergético Nacional durante el año.
Los apagones oscilan entre 15 y 24 horas diarias en muchas zonas, y en algunos casos superan las 80 horas consecutivas.
Esa realidad ha golpeado directamente al sector cultural. El Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano padeció interrupciones de proyecciones por cortes eléctricos tanto en 2024 como en 2025, y en julio de este año el Festival de Cine de Verano del ICAIC fue criticado por celebrar actividades mientras La Habana acumulaba apagones de hasta 72 horas.
Según el oficialista Prensa Latina, la iniciativa responde al interés del Ministerio de Cultura y la Presidencia de Cuba de que «todos los actores socioeconómicos impulsen nuevas fuentes de generación eléctrica», una directriz que el régimen ha acompañado con incentivos arancelarios: la Resolución 41/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios mantiene la exención para importar paneles, baterías e inversores hasta diciembre de 2027.
Triana agradeció la gestión de Reininger y su equipo, integrantes de las juntas directivas de las organizaciones solidarias InterRed, LAGG y AMCA, y señaló que «el convenio fortalece la infraestructura del ICAIC y reafirma el valor de la colaboración internacional en beneficio de la cultura y las artes audiovisuales».
Mientras el régimen depende de donaciones extranjeras para mantener encendidas sus salas de cine, China envió a principios de agosto un segundo lote de 5,000 sistemas fotovoltaicos a Cuba como parte del apoyo energético al país, evidenciando que la solución a la crisis eléctrica cubana sigue dependiendo de la solidaridad exterior y no de una política energética propia.
Vídeos relacionados:
Archivado en: