Miguel Díaz-Canel afirmó este sábado que le «duele mucho» lo que atraviesa el pueblo cubano y aseguró que él mismo no proviene de una familia privilegiada, en una extensa entrevista concedida a la periodista Mônica Bergamo para el diario brasileño Folha de S.Paulo.
«Me duele mucho lo que le está pasando a nuestro pueblo, del que formo parte. Yo no soy hijo de una élite, yo soy el hijo de un obrero y de una maestra. Yo no nací en cuna rica ni con propiedades, ni tengo propiedad en estos momentos. Tengo una casa, tengo lo normal con lo que se vive, pero no las distinciones esas, ni tengo acumuladas riquezas, ni tengo cuentas en el banco», declaró el gobernante cubano a Mônica Bergamo.
La entrevista, de una hora de duración, se produce en el contexto de la crisis más severa que ha vivido Cuba en décadas.
Díaz-Canel también reveló que Estados Unidos lo ha sancionado a él, a su esposa y a uno de sus hijos, y restó importancia al hecho: «Para mí eso no representa nada. Yo no tengo ninguna cuenta bancaria, ni tengo cuenta en Estados Unidos, ni tengo interés en estar en Estados Unidos, ni tengo ninguna propiedad en Estados Unidos. Es que no nos pueden entender porque somos distintos».
El gobernante describió la situación de Cuba como una «guerra multidimensional» —ideológica, cultural, económica y mediática— diseñada por Washington para provocar un «estallido social» que derrumbe al gobierno.
Sobre la crisis energética, afirmó que en los últimos siete meses solo ha entrado un barco de petróleo al país: una ayuda humanitaria rusa de 100,000 toneladas de crudo, cuando el país necesita siete barcos de combustible al mes.
Esa escasez ha dejado inutilizados 1,400 MW de capacidad de generación distribuida que, de haber contado con combustible, habrían reducido los cortes eléctricos a unas tres horas diarias; en cambio, los apagones alcanzan más de 20, 30 e incluso 40 horas, además de colapsos totales del sistema que tardan días en recuperarse.
El déficit de generación eléctrica superó los 2,411 MW el 5 de agosto, lo que constituyó un récord histórico.
Díaz-Canel presentó cifras de impacto sanitario que atribuyó al cerco energético: más de 64,000 niños con esquemas de vacunación desactualizados, más de 34,000 embarazadas sin acceso a ecografías y la mortalidad infantil duplicada respecto a la tasa histórica de entre cuatro y cinco muertes por cada 1,000 nacidos vivos.
Además, señaló que hay una lista de espera de más de 98,000 pacientes para cirugías, entre ellos 12,000 niños; que más de 117,000 personas con cáncer —incluidos alrededor de 1,200 menores— no reciben tratamientos oncológicos primarios; y que el sistema solo puede cubrir el 30% del cuadro básico de medicamentos.
Ante la pregunta de si Cuba está al borde del colapso, el gobernante lo negó: «Hay apagones, pero ningún apagón ha apagado la esperanza del pueblo cubano. Hay carencias, pero ninguna carencia ha fracturado la capacidad de crecer».
Sobre la posibilidad de un acuerdo con Washington, admitió que el canal de diálogo está «muy estancado», aunque aseguró que hay voluntad de conversar y que funcionarios cubanos han tenido encuentros con sus contrapartes estadounidenses sin lograr avances concretos.
Díaz-Canel también rechazó que las 176 medidas económicas anunciadas en junio sean una concesión a Estados Unidos, y las presentó como el resultado de un debate interno de más de diez años dentro del Partido Comunista.
Al ser consultado sobre si teme por su vida —en alusión a la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026—, respondió: «Si uno tiene la decisión de dar la vida por la causa, ¿de qué va a tener miedo? Ya esa decisión está tomada. Si me llega, me llegó. Pero no va a ser con una debilidad, no va a ser con cobardía, va a ser peleando, peleando».
El gobernante indicó que le quedan aproximadamente dos años de mandato presidencial y tres en la dirección del Partido Comunista.
Preguntas frecuentes sobre la crisis energética y política en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Cuál es la situación actual del suministro de petróleo en Cuba?
Cuba enfrenta una grave escasez de combustible, recibiendo solo un barco de petróleo al mes, cuando necesita al menos ocho. Esta situación ha provocado apagones prolongados y ha afectado seriamente a la población y la economía del país.
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¿Qué ha dicho Díaz-Canel sobre la crisis en Cuba?
Díaz-Canel ha afirmado que la situación le duele mucho y culpa al embargo estadounidense por la crisis. Ha negado que el gobierno cubano tenga responsabilidad en el colapso energético, atribuyéndolo a lo que llama un "bloqueo energético" por parte de Estados Unidos.
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¿Cómo ha impactado la crisis energética en la población cubana?
La crisis ha causado apagones de hasta 40 horas en algunas áreas, afectando servicios básicos como el suministro de agua, atención médica y transporte. Además, más de 64,000 niños tienen esquemas de vacunación desactualizados y hay una lista de espera de más de 98,000 pacientes para cirugías.
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¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano para enfrentar la crisis?
Díaz-Canel ha mencionado que el gobierno aplica medidas para enfrentar la crisis, aunque sus resultados aún no son visibles. Ha enfatizado en la transición hacia energías renovables y el incremento de la producción nacional de crudo como parte de la estrategia a largo plazo.
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¿Cuál es la perspectiva de diálogo entre Cuba y Estados Unidos?
Díaz-Canel ha indicado que el canal de diálogo está muy estancado entre Cuba y Estados Unidos. A pesar de encuentros entre funcionarios de ambos países, no se han logrado avances concretos en las negociaciones.
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