
A menos de una semana del inicio del curso escolar 2026-2027, fijado para el 1 de septiembre, madres cubanas denuncian en redes sociales que ni siquiera un paquete de refresco en polvo puede garantizarse en buen estado para una merienda digna de sus hijos.
La indignación se concentró en el grupo de Facebook «Madres Cubanas Luchadoras 2», donde circuló la imagen de un paquete de la marca Roversan Fresh —polvo de bebida sabor naranja— como símbolo de la precariedad a la que ha llegado la alimentación escolar en Cuba.
«¿Qué van a llevar los niños de merienda si no hay ni pan con aceite?», preguntó una de las madres, Kenia Palacio, en el grupo, resumiendo la desesperación de miles de familias que no encuentran opciones asequibles ante el regreso a las aulas.
La pregunta no es retórica. Según datos del PMA difundidos este mes, el 48,5% del alumnado cubano de seis a 11 años no recibe ninguna comida ni merienda en la escuela, una cifra que refleja el colapso de un sistema que, sobre el papel, debería garantizar alimentación gratuita a los estudiantes.
La situación se agravó tras la Resolución 150/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios, que eliminó los topes de precios minoristas para varios alimentos importados básicos.
Como consecuencia, el aceite llegó a 4,000 pesos y las salchichas a 1,200 pesos, convirtiendo en lujo opciones tan modestas como pan con aceite o pan con salchicha.
Un cálculo difundido en redes sociales estimó que garantizar desayuno y merienda a un niño puede superar los 10,000 pesos cubanos al mes, una cifra inalcanzable para la mayoría de las familias.
La merienda escolar no es el único obstáculo que enfrentan las madres cubanas de cara al regreso a clases. Los apagones de más de 20 horas, la falta de agua, la carencia de uniformes y la escasez de útiles escolares completan un panorama que llevó a muchas a declarar que no enviarán a sus hijos a la escuela si no hay condiciones mínimas.
«No vamos a mandar a nuestros hijos a la escuela si no hay condiciones mínimas», advirtieron en publicaciones recientes.
La crisis no es nueva, pero se ha profundizado de forma acelerada. En junio, el ministro de la Industria Alimentaria reconoció que más de 100,000 niños no recibían su leche diaria, y el PMA tuvo que activar el 1 de julio un proyecto de emergencia en cinco provincias orientales para atender a 12,677 niños en 74 centros educativos.
La normativa oficial cubana establece que los estudiantes de secundaria básica deben recibir gratuitamente un líquido —yogur de soya o refresco vitaminado— y un sólido cada día. En la práctica, ese compromiso lleva años sin cumplirse: ya en 2018, menos del 40% de los estudiantes de secundaria consumían la merienda estatal, y en 2024 surgieron medidas tan extremas como obligar a los alumnos a morder el pan en el aula para evitar que lo revendieran.
Para el curso que arranca en días, la imagen del paquetito de polvo de naranja se ha convertido en el símbolo más elocuente del deterioro: cuando ni eso alcanza, las madres cubanas se preguntan qué futuro espera a sus hijos dentro de un aula.
Preguntas frecuentes sobre la crisis escolar y alimentaria en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué las madres cubanas están preocupadas por el nuevo curso escolar?
Las madres cubanas están preocupadas porque la crisis alimentaria y económica en Cuba ha hecho casi imposible garantizar una merienda adecuada para sus hijos en la escuela. Además, enfrentan problemas como apagones prolongados, falta de uniformes y útiles escolares, lo que complica aún más el inicio del curso escolar.
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¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano frente a la crisis alimentaria en las escuelas?
El gobierno no ha tomado medidas efectivas para resolver la crisis alimentaria en las escuelas. A pesar de la normativa que establece la entrega de alimentos a los estudiantes, más del 48,5% de los niños no recibe ninguna merienda en las escuelas, y la situación se ha agravado con la eliminación de los topes de precios para alimentos básicos.
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¿Cuál es el impacto de la inflación en los precios de los alimentos en Cuba?
La inflación ha disparado los precios de los alimentos, haciendo que productos básicos como el aceite y las salchichas sean inalcanzables para la mayoría de las familias. Esto ha resultado en la necesidad de más de 10,000 pesos mensuales para cubrir solo el desayuno y la merienda de un niño, una cifra que excede el salario promedio en Cuba.
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¿Cómo afecta la escasez de uniformes al inicio del curso escolar en Cuba?
La escasez de uniformes significa que solo el 20% de los estudiantes recibirán prendas nuevas al inicio del curso escolar. Esto obliga a muchos estudiantes a reutilizar uniformes viejos o inadecuados, aumentando la presión sobre las familias que ya enfrentan dificultades para adquirir otros suministros escolares básicos.
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¿Qué acciones están tomando las familias cubanas ante la falta de condiciones escolares adecuadas?
Muchas familias cubanas han decidido no enviar a sus hijos a la escuela si no se garantizan condiciones mínimas de electricidad, alimentación y descanso. Esta postura refleja el agotamiento y la desesperación de los padres frente a un sistema que no satisface las necesidades básicas de los estudiantes.
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