
A menos de una semana del inicio del curso escolar 2026-2027, previsto para el 1 de septiembre, grupos de Facebook como «Madres Cubanas Luchadoras 2» se han convertido en espacios de denuncia masiva: mujeres de toda la isla reclaman uniformes, mochilas, zapatos y merienda que el Estado no puede garantizar.
La propia ministra de Educación, Naima Ariatne Trujillo Barreto, reconoció públicamente que solo el 20% de la matrícula nacional recibirá uniformes nuevos al arrancar las clases.
La producción textil alcanzó entre 2,2 y 2,3 millones de prendas frente a una demanda nacional de 3,6 millones, según declaraciones oficiales recogidas por el oficialista Granma. Eso significa que ocho de cada diez estudiantes cubanos comenzarán el año sin uniforme nuevo.
La escasez no es uniforme en todo el país: en Ciego de Ávila, las autoridades priorizaron la entrega únicamente para preescolar, quinto y séptimo grados, dejando fuera al resto de los años. En Holguín, solo el 53% de los uniformes para grados iniciales estaba asegurado al 22 de agosto.
Uno de los casos más comentados en redes fue el de Claudia Leidys, madre del barrio habanero de Alamar, quien según un reportaje de Cuba Bajo Lupa pasó seis horas en cola —desde las 7:00 a.m. hasta la 1:30 p.m.— para recibir al final una prenda de talla enorme para su hijo de quinto grado.
No logró resolver el uniforme de su hijo menor porque su nombre no aparecía en los listados administrativos.
El problema de las tallas inadecuadas tampoco es nuevo. Durante el curso 2025-2026, directivos de la industria textil ya habían admitido inconformidades porque no llegaron suficientes tallas pequeñas al país. En Matanzas, madres reportaron uniformes extragrandes para niños de primaria que hacían inútil la prenda.
Ante la magnitud del déficit, el régimen autorizó que los estudiantes asistan a clases sin uniforme y ajustó los horarios según las condiciones de cada escuela, medidas que las familias consideran insuficientes.
El malestar en redes va más allá de la ropa. Varias madres advirtieron en Facebook que no enviarán a sus hijos a clases si no se garantizan condiciones mínimas de electricidad, alimentación y descanso, en un contexto de apagones prolongados, escasez de alimentos y deterioro generalizado de la infraestructura escolar.
La frase que circuló en redes como resumen del sentir colectivo lo dice todo: «Mucha voluntad, pocas condiciones».
El déficit de uniformes se repite curso tras curso. Para el año 2025-2026, muchos estudiantes asistieron con uniformes heredados y libretas compartidas entre asignaturas, una imagen que amenaza con repetirse este septiembre mientras el Estado no logra cubrir ni la mitad de la demanda real.
Preguntas Frecuentes sobre el Inicio del Curso Escolar en Cuba 2026-2027
CiberCuba te lo explica:
¿Cómo afecta la falta de uniformes al inicio del curso escolar en Cuba?
Solo el 20% de los estudiantes en Cuba recibirán uniformes nuevos al inicio del curso escolar 2026-2027. Esto significa que la gran mayoría de los estudiantes comenzarán el año sin ropa adecuada, lo que ha generado una ola de malestar y denuncias en redes sociales. La producción textil no cubre la demanda, y muchas familias se ven obligadas a reutilizar uniformes viejos o buscar otras opciones. La situación es especialmente crítica en provincias como Ciego de Ávila, donde solo ciertos grados recibirán nuevos uniformes.
Publicidad
¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano ante la falta de uniformes escolares?
Ante la grave escasez de uniformes, el gobierno cubano ha autorizado que los estudiantes asistan a clases sin uniforme y ha ajustado los horarios escolares según las condiciones de cada escuela. Sin embargo, estas medidas son consideradas insuficientes por muchas familias que también enfrentan problemas de alimentación, electricidad y descanso para sus hijos.
Publicidad
¿Cuál es la situación de las madres cubanas frente al nuevo curso escolar?
Muchas madres cubanas han manifestado abiertamente en redes sociales su decisión de no enviar a sus hijos a la escuela si no se garantizan condiciones mínimas como electricidad, agua potable y alimentación adecuada. La desesperación es palpable en grupos como «Madres Cubanas Luchadoras 2», donde se debate sobre la falta de recursos básicos y la imposibilidad de proporcionar a los niños un entorno adecuado para el aprendizaje.
Publicidad
¿Qué otros problemas enfrentan las escuelas cubanas al inicio del curso?
Además de la escasez de uniformes, las escuelas cubanas enfrentan un déficit significativo de maestros, con al menos 24,000 plazas sin cubrir a nivel nacional. Esto se suma a problemas de infraestructura, como escuelas deterioradas y apagones prolongados, que complican aún más el desarrollo normal del curso escolar y afectan directamente el rendimiento académico de los estudiantes.
Publicidad
Vídeos relacionados:
Archivado en: