
La crisis económica y energética que atraviesa Cuba está golpeando también a los animales y a quienes intentan rescatarlos. Refugios y protectores enfrentan dificultades para conseguir comida, medicamentos y agua, mientras los prolongados apagones complican incluso la conservación de vacunas y otros productos veterinarios.
Un reporte publicado por Reuters puso el foco en Aldameros, un centro de rescate de gatos callejeros en La Habana que actualmente dispone de poca agua, recibe apenas un par de horas de electricidad al día y afronta costos cada vez mayores por la inflación.
Gabriela Lopez, responsable del centro, explicó que los cortes eléctricos han cambiado por completo la manera en que alimentan a los animales.
Antes podían almacenar comida durante varios días, pero ahora deben trabajar prácticamente al día porque los apagones impiden conservarla de forma segura.
El suministro de agua constituye otro problema. En un espacio que necesita mantener condiciones de higiene constantes, las interrupciones dificultan las labores cotidianas y se suman a una larga lista de carencias que, según Lopez, terminan convirtiéndose en un problema mucho mayor.
La falta de electricidad también afecta la atención veterinaria. Daniel Hernandez, veterinario radicado en La Habana, explicó a Reuters que las clínicas tienen dificultades para mantener disponibles medicamentos y vacunas que necesitan refrigeración.
El especialista señaló que uno de los mayores obstáculos es garantizar un suministro eléctrico estable que permita mantener la cadena de frío necesaria para vacunas y otros fármacos.
A la crisis energética se suma el encarecimiento de los alimentos. Según Reuters, establecimientos que anteriormente donaban restos de pescado y otros productos a los protectores ahora los venden, obligando a los refugios a destinar a comida recursos que antes podían utilizar para otras necesidades.
También han disminuido las donaciones vinculadas al turismo. Claudia Diaz, coordinadora voluntaria de Cubanos en Defensa de los Animales (CEDA), explicó que la reducción del número de visitantes extranjeros ha significado perder una importante fuente tanto de suministros como de dinero.
Esas contribuciones permitían financiar campañas de control de plagas, rescates, vacunaciones y ayuda a personas con pocos recursos que cuidaban animales.
Lopez aseguró que continúan haciendo todo lo posible para mantener abierto el centro, aunque reconoció que sostenerlo en las condiciones actuales resulta cada vez más difícil.
Un problema que ya venía creciendo
La situación documentada ahora por Reuters tiene antecedentes. Associated Press (AP) documentó en agosto de 2025 las dificultades de varios protectores de animales en La Habana, en momentos en que el aumento de los precios de la comida y los medicamentos, la crisis económica y la emigración contribuían al crecimiento del abandono de perros y gatos.
AP señaló entonces que, aunque el Estado proporcionaba vacunas, esterilizaciones y algunas consultas veterinarias gratuitas, no tenía recursos para ofrecer refugio y alimentación a los animales callejeros.
Ante esa situación, numerosos ciudadanos habían convertido incluso sus propias viviendas y pequeños apartamentos en espacios de acogida.
El costo de mantener una mascota ya era prohibitivo para muchos cubanos. Una bolsa de 20 kilogramos de comida para perros costaba alrededor de 80 dólares y podía alimentar a un solo animal durante unos 45 días.
AP calculaba además en unos 20 dólares el costo de las vacunas anuales y en otros 10 dólares una consulta veterinaria.
El propio Proyecto Aldameros reflejaba la dimensión del abandono. Un pequeño grupo de voluntarios había comenzado alimentando a 15 gatos durante la pandemia y para 2025 cuidaba a más de 150.
Una de sus responsables explicó a AP que, mientras al inicio de la década aparecían aproximadamente tres gatos abandonados por semana, en 2025 llegaron a registrar hasta 15 en un solo día.
Apagones, falta de efectivo y costosas operaciones
Las dificultades de los protectores se han repetido durante los últimos meses. En junio, una animalista de Mayabeque sufrió quemaduras mientras cocinaba con carbón para sus perros durante un apagón de más de 24 horas provocado por la explosión de un transformador.
El agua hirviendo del hígado que preparaba para los animales cayó sobre su mano izquierda. Como no tenía electricidad ni agua fría disponible en la vivienda, tuvo que acudir a sus vecinos en busca de ayuda.
Solo cuatro días después, otro caso mostró cómo la crisis de efectivo también repercute directamente en los refugios.
Mileydis Suárez, responsable de El Jardín de las Mascotas y encargada de más de 60 animales, denunció que no pudo comprar hígado para alimentarlos.
La protectora salió con efectivo porque el establecimiento donde buscaba comida no aceptaba transferencias, pero al intentar pagar en una mipyme tampoco quisieron recibir sus billetes de 20 pesos.
Ante la imposibilidad de conseguir alimento, terminó solicitando públicamente ayuda en efectivo para sostener a los animales bajo su cuidado.
Los problemas han alcanzado incluso las vías utilizadas para recibir donaciones. En diciembre de 2025, BAC-Habana denunció el bloqueo de su cuenta bancaria.
Según informó la organización, la explicación ofrecida por la sucursal fue que la cuenta registraba «muchas operaciones».
Preguntas frecuentes sobre la crisis en Cuba y su impacto en los refugios de animales
CiberCuba te lo explica:
¿Cómo afecta la crisis energética en Cuba a los refugios de animales?
La crisis energética en Cuba impacta gravemente a los refugios de animales, ya que los prolongados apagones dificultan la conservación de alimentos y medicamentos para los animales. Esto obliga a los refugios a trabajar al día y enfrentar grandes desafíos para mantener condiciones higiénicas y de salud adecuadas.
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¿Qué problemas enfrentan los refugios de animales debido a la falta de agua?
La falta de agua es un problema crítico para los refugios de animales en Cuba, ya que las interrupciones en el suministro dificultan mantener las condiciones de higiene necesarias para el cuidado de los animales. Esto se suma a la lista de carencias que agravan la situación en los refugios.
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¿Cómo ha afectado la crisis económica en Cuba las donaciones a los refugios de animales?
La crisis económica en Cuba ha reducido significativamente las donaciones a los refugios de animales, ya que el número de turistas, una fuente importante de suministros y dinero, ha disminuido. Esto ha obligado a los refugios a destinar más recursos a la comida, reduciendo su capacidad para otras necesidades.
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¿Qué desafíos enfrentan los veterinarios en Cuba debido a la crisis actual?
Los veterinarios en Cuba enfrentan grandes desafíos debido a la crisis energética, ya que la falta de un suministro eléctrico estable impide mantener la cadena de frío necesaria para vacunas y medicamentos. Esta situación compromete la atención veterinaria y el cuidado de los animales en la isla.
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