
El turismo internacional en Cuba registra su peor desplome en décadas, con la recepción de apenas 419,863 visitantes extranjeros entre enero y julio de 2026.
Según datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) publicados este martes, la isla recibió 419,863 visitantes extranjeros en los primeros siete meses del año, cifra que representa el 37,2% de los captados en el mismo período de 2025, es decir, casi 709,000 turistas foráneos menos.
El informe del organismo estatal, también contabiliza los viajeros totales —que incluyen a cubanos residentes en el exterior— y arroja 794,492 personas, apenas la mitad de las registradas en igual período de 2025, con 787,773 viajeros menos.
El mercado que más retrocedió fue el canadiense, con 350,737 visitantes menos respecto al mismo período del año anterior.
Le siguieron la comunidad cubana residente en el exterior, con 52,021 viajeros menos, y los procedentes de Estados Unidos, con 39,944 menos. También cayeron significativamente los flujos desde Rusia, México, Argentina, España, China, Colombia y Francia.
La caída no es un fenómeno puntual, sino una tendencia que se ha agravado mes a mes a lo largo del año. En enero el descenso era del 9%; para el cierre de junio ya alcanzaba el 60,7%, con apenas 387,591 visitantes internacionales frente a los 985,606 del mismo período de 2025. Mayo fue el peor mes individual en años: solo 30,883 turistas llegaron a la isla.
Detrás del colapso hay una acumulación de factores estructurales. El más visible ha sido la salida masiva de cadenas hoteleras internacionales presionadas por las sanciones estadounidenses contra el conglomerado militar GAESA, que controla gran parte del sector turístico cubano.
En total, siete cadenas dejaron de operar en la isla durante 2026, afectando el 46% de las habitaciones gestionadas bajo ese modelo.
Blue Diamond Resorts abandonó 62 hoteles y más de 12,900 habitaciones a finales de mayo. Iberostar cesó operaciones en 12 de sus 18 establecimientos desde junio y se retiró completamente en julio. Meliá Hotels International completó su salida el 24 de julio, dejando de gestionar sus 34 hoteles en la isla.
El resultado es que el 73% de las instalaciones hoteleras del país permanece cerrado, con unos 25,000 trabajadores en situación de disponibilidad, según reconoció el primer ministro Manuel Marrero Cruz a finales de julio. La ocupación hotelera cayó al 21,5% en el primer trimestre del año y algunos reportes la sitúan por debajo del 10% en los meses de mayo y junio.
A la fuga de operadores internacionales se suman otros factores que agravan el cuadro: la escasez de combustible provoca cancelaciones de vuelos y dificulta el transporte interno; los apagones crónicos deterioran la experiencia de los visitantes; y los hoteles cubanos han sido eliminados de plataformas de reserva como Booking.com, Expedia y Trivago, además de quedar bloqueados en los sistemas de distribución global Galileo, Worldspan y Sabre.
El régimen atribuye la crisis al embargo estadounidense y a las sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), así como a la inclusión de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo. Sin embargo, el colapso del sector responde también a décadas de gestión centralizada, infraestructura deteriorada y dependencia de un modelo hotelero controlado por las Fuerzas Armadas.
Para dimensionar la magnitud del retroceso: en 2018, año récord, Cuba recibió 4,71 millones de visitantes internacionales. En 2025 cerró con apenas 1,81 millones —su peor dato desde 2002, según Infobae— y el ritmo actual de 2026 apunta a cifras aún más bajas al cierre del año.
Preguntas frecuentes sobre la crisis del turismo en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué ha caído tanto el turismo en Cuba en 2026?
El turismo en Cuba ha caído dramáticamente en 2026 debido a una combinación de sanciones estadounidenses y problemas internos en la isla. Las sanciones impuestas por la administración Trump han obligado a muchas cadenas hoteleras internacionales a abandonar Cuba, lo que ha reducido la capacidad hotelera y la oferta turística. Además, la escasez de combustible y los problemas de infraestructura han empeorado la situación.
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¿Qué impacto ha tenido la salida de cadenas hoteleras internacionales en Cuba?
La salida de cadenas hoteleras internacionales ha dejado al 73% de las instalaciones hoteleras de Cuba cerradas. Esto ha afectado significativamente la capacidad de acomodación para turistas y ha dejado a unos 25,000 trabajadores en situación de disponibilidad, sin actividad laboral plena. La retirada de estas cadenas es un reflejo del impacto de las sanciones y la falta de garantías económicas en el país.
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¿Cómo está afectando la crisis energética a la industria turística cubana?
La crisis energética en Cuba ha provocado una escasez de combustible que afecta la operatividad de los hoteles y el transporte. Esta situación ha llevado a la cancelación de vuelos y al cierre temporal de hoteles, lo que empeora la experiencia de los turistas y limita la capacidad del país para recibir visitantes. La falta de energía también afecta otros servicios básicos, deteriorando aún más la infraestructura turística.
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¿Qué medidas está tomando el gobierno cubano para enfrentar la crisis turística?
El gobierno cubano ha anunciado medidas como la apertura a inversiones de cubanos en el exterior y nuevos modelos de negocio. Sin embargo, la efectividad de estas medidas es incierta debido a las restricciones económicas y la falta de garantías jurídicas. Además, el régimen ha intentado promover el turismo nacional, aunque los precios siguen siendo inaccesibles para la mayoría de los cubanos.
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