
Mientras la mayoría de las embarcaciones permanecen sin salir al mar por falta de combustible, pescadores de Surgidero de Batabanó, en Mayabeque, continúan buscando sustento sobre balsas improvisadas, cámaras de tractor y estructuras de poliespuma, en una imagen que resume el deterioro de una actividad históricamente esencial para esa comunidad cubana.
El panorama fue retratado este domingo por la revista Juventud Técnica en el fotorreportaje Vivir del mar, que documenta cómo la crisis de combustible y el declive de la industria pesquera han transformado la manera de ganarse la vida en la zona.
«Durante todo el año 2026 la mayoría de las embarcaciones de Surgidero no han podido salir a pescar por la escasez de combustible producto de la crisis nacional», reconoce directamente la publicación.
El reporte describe a una Empresa Pesquera que «apenas sobrevive», mientras muchos habitantes siguen entrando al mar por sus propios medios porque la pesca continúa siendo la principal actividad económica y una tradición profundamente arraigada en el pueblo.
Entre ellos están Nico, Alexander y Brayan, quienes salen aproximadamente cada dos días a bordo de sus balsas, aunque adaptan las jornadas a las fases de la luna.
Antes de amanecer capturan sardinas que utilizarán como carnada, se protegen del intenso sol, llevan agua y no olvidan las patas de rana, indispensables para impulsararse en el mar.
Después se adentran un par de kilómetros desde la costa, lanzan los anzuelos y permanecen durante horas sobre sus precarias embarcaciones antes de regresar a tierra moviendo las piernas para avanzar.
Las capturas son impredecibles. Alexander contó que en las mejores épocas puede regresar con entre 20 y 30 libras de pescado en una mañana, pero también hay jornadas en las que vuelve con las manos vacías o apenas con cinco o seis peces pequeños.
Además, a la falta de combustible se suman, según el fotorreportaje, años de sobreexplotación, deterioro de los recursos marinos y modificaciones del ecosistema asociadas al cambio climático.
En Surgidero, donde la pesca constituye parte de la identidad local desde mucho antes de que en 1950 comenzara allí la producción de conservas de mariscos, el escenario se ha deteriorado drásticamente en 2026.
Las balsas utilizadas por estos pescadores no son un fenómeno nuevo. Durante años, cubanos de comunidades costeras han recurrido a cámaras de vehículos, carretes y bloques de poliespuma para obtener pescado destinado al consumo familiar, la venta o simplemente la práctica recreativa.
En marzo de 2025, un reportaje de Associated Press ya documentaba la proliferación de los llamados «corchos», balsas artesanales construidas con planchas de poliespuma que se hicieron cada vez más comunes mientras se deterioraba la flota pesquera cubana.
El contraste con décadas anteriores es enorme. Entre los años 70 y 90, las capturas cubanas superaban las 100,000 toneladas anuales mediante unas 700 embarcaciones, según cifras oficiales citadas entonces por AP.
Para 2021, la producción había caído a alrededor de 20,000 toneladas.
También se desplomó el consumo. De acuerdo con datos oficiales citados en aquel reporte, Cuba pasó de unos 16 kilogramos de pescado anuales por habitante a apenas 3,8 kilogramos.
Por otra parte, la situación de Surgidero no es aislada. En julio, la falta de diésel había reducido aproximadamente a la mitad las capturas de la empresa pesquera de Sancti Spíritus, que obtenía unas ocho toneladas mensuales frente a las 15 o 18 habituales para esa época.
Ese mismo mes, la flota langostera de Trinidad operaba con solo cuatro de sus seis barcos por la escasez de combustible, mientras apenas cinco de las 14 brigadas pesqueras de la provincia estaban activas..
Preguntas Frecuentes sobre la Crisis Pesquera y Energética en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué los pescadores de Surgidero usan balsas improvisadas?
Los pescadores de Surgidero recurren a balsas improvisadas debido a la escasez de combustible que mantiene a la mayoría de las embarcaciones en tierra. Esta situación refleja el deterioro de la industria pesquera y obliga a los pescadores a buscar alternativas para subsistir, como el uso de cámaras de tractor y estructuras de poliespuma.
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¿Cómo afecta la crisis energética a la pesca en Cuba?
La crisis energética en Cuba, caracterizada por la falta de combustible y apagones prolongados, ha paralizado gran parte de la flota pesquera. Esto ha reducido significativamente las capturas y ha obligado a los pescadores a recurrir a métodos artesanales para mantener su actividad. La situación también refleja un panorama más amplio de crisis económica y de recursos en la isla.
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¿Qué impacto tiene el cambio climático en Surgidero de Batabanó?
El cambio climático ha tenido un impacto significativo en Surgidero de Batabanó, con la desaparición de manglares y el avance del mar. Esto aumenta el riesgo de inundaciones y amenaza la existencia del pueblo. La comunidad enfrenta desastres naturales más frecuentes y severos, lo que agrava aún más la situación de crisis en la región.
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¿Cómo sobrevive la población cubana ante la crisis económica y energética?
La población cubana recurre al ingenio y la improvisación para sobrevivir a la crisis económica y energética. Esto incluye la fabricación de equipos improvisados, como aletas de buceo caseras, y el uso de métodos alternativos para obtener energía, como paneles solares. La capacidad de adaptación de los cubanos es clave para enfrentar la falta de recursos básicos.
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