Miles de cubanos con formulario I-220A siguen atrapados en una incertidumbre migratoria sin fecha de resolución a la vista y la pregunta que más se repite entre los afectados es siempre la misma: ¿cuándo acabará la angustia?
En un programa reciente de CiberCuba, el abogado de inmigración Willy Allen III recibió la pregunta a bocajarro: ¿Cuánto tiempo más usted cree que puede demorar todo esto de la I-220A? ¿Cree que en algún momento acabará esta angustia?», le escribió un espectador de CiberCuba.
La respuesta de Allen III fue honesta, aunque sin ofrecer el consuelo de una fecha concreta: «Yo creo que vamos a ganar la guerra, pero es imposible decir cuánto tiempo más puede demorar. Entiendo la frustración».
La conductora Tania Costa aprovechó el momento para recordarle al abogado una predicción anterior que él hizo. «Tú dijiste que en marzo (de 2027). Apostaste, ¿ya se te olvidó? Te fuiste de vacaciones y te olvidó que dijiste que para marzo, marzo-abril del año que viene», le señaló con humor.
Allen III lo reconoció sin rodeos: «Bueno, yo hablé de mi 'guess' (suposición) porque el viejo (Willy Allen, su padre) y la abogada Liudmila Marcelo también pusieron su 'guess'. Entonces ¿qué voy a hacer? ¿Decir no, como siempre?»
Para ilustrar la gravedad de la situación que enfrentan los cubanos I-220A, el abogado reconoció que "es muy triste».
Otro espectador, Yasmany Castro, planteó un escenario hipotético sobre la audiencia clave del caso. «Viendo el vaso medio lleno y saliendo todo perfecto, ¿ya se asumirá entonces que somos paroleados? Sé que estoy siendo reiterativo pero no me queda del todo claro», escribió.
Allen explicó los límites de lo que una decisión favorable podría lograr: «Imagínate que la jueza dice que sí, que la I-220A es un parole. ¿Qué pasa? Bueno, en el onceno circuito el mundo cambia. Hasta el momento que el gobierno apele y el otro circuito decida que no».
La audiencia a la que se referían los espectadores es la del caso Bello-Rubio v. Noem, presentado por 992 cubanos con I-220A ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Florida. Originalmente fijada para el 26 de agosto, fue aplazada dos veces antes de celebrarse el 10 de septiembre.
Este 10 de septiembre, la jueza Jacqueline Becerra rechazó la moción del gobierno federal para desestimar la demanda, permitiendo que el caso avance. Dio siete días a cada parte para argumentar sobre una posible certificación como demanda colectiva, con una nueva audiencia prevista para finales de este mes de septiembre.
El núcleo jurídico del litigio es si el formulario I-220A —una orden de libertad bajo supervisión emitida por ICE— puede considerarse equivalente a un parole, requisito indispensable para acogerse a la Ley de Ajuste Cubano de 1966. La Junta de Apelaciones de Inmigración había sostenido que no equivale a parole, bloqueando ese camino para miles de personas.
Los promotores del caso estiman que una decisión favorable podría beneficiar a entre 500,000 y 600,000 cubanos en situación similar, aunque esa cifra no ha sido confirmada oficialmente por la Corte.
Mientras el proceso judicial sigue su curso, Allen III mantiene su consejo de siempre a los afectados: nunca aceptar una salida voluntaria ni rendirse, y esperar a que los tribunales resuelvan.
La situación del I-220A y otros temas que afectan a los cubanos en Estados Unidos siguen en constante evolución. En nuestra sección de Inmigración en EE.UU. encontrarás la cobertura más actualizada para mantenerte informado.
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