
La temporada de huracanes del Atlántico 2026 escribió este viernes una página inédita en la historia meteorológica: por primera vez desde el inicio de la era satelital, la cuenca atlántica llegó al 11 de septiembre sin haber registrado un solo huracán, superando el récord que compartían los años 2002 y 2013.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos lo confirmó oficialmente: «A las 8:00 a.m. EDT de esta mañana, superamos oficialmente el récord de la era satelital (1966-presente) para la formación más tardía del primer huracán durante una temporada de huracanes en el Atlántico, ostentado por los huracanes Gustav (2002) y Humberto (2013)». El organismo añadió que el Atlántico permanece en calma y que no se espera la formación de ciclones tropicales durante los próximos siete días.
Las cifras ilustran la magnitud del fenómeno. Según el especialista Michael Lowry, de Local 10, la actividad estacional medida por la Energía Ciclónica Acumulada se sitúa en tan solo 4,4 unidades, frente a un promedio histórico de 60,5 unidades para esta misma fecha: «el nivel más bajo de cualquier temporada de huracanes registrada hasta la fecha en la historia moderna». En una temporada normal ya se habrían formado ocho tormentas con nombre y tres huracanes; este año, solo se registraron cinco tormentas tropicales: Arthur, Bertha, Cristobal, Dolly y Edouard.
El Niño, el gran protagonista
El principal responsable de esta calma sin precedentes es el fenómeno El Niño, que en 2026 va camino de convertirse en uno de los más intensos desde 1950. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) ha calificado este episodio como potencialmente «histórico» y estima que supere en intensidad todos los eventos registrados desde ese año.
El mecanismo es preciso: El Niño altera los patrones de viento en las capas altas de la atmósfera sobre el Atlántico, lo que «incrementa la cortante del viento, es decir, los cambios en la velocidad y dirección de los vientos a distintas alturas», explicó el presentador de clima de la BBC, Simon King. Esa cizalladura desorganiza las tormentas e impide que se intensifiquen. Se espera que el fenómeno alcance su máxima intensidad en noviembre o diciembre.
A ello se suma el polvo del Sahara: durante la última semana, una extensa capa de aire seco transportada desde el desierto africano se ha desplazado miles de kilómetros sobre el Atlántico, dificultando aún más cualquier desarrollo ciclónico.
Mientras el Atlántico permanece inusualmente tranquilo, el Pacífico oriental vive una temporada intensa: 13 tormentas con nombre, cinco huracanes y tres huracanes mayores, cifra cercana a la de una temporada completa normal, señaló la BBC.
Cuba: alivio relativo, pero alerta vigente
Para Cuba, el récord atlántico llega en un momento de especial vulnerabilidad. La isla aún se recupera del huracán Melissa, que en octubre de 2025 afectó a más de 2,7 millones de cubanos en el oriente del país, dañó más de 60,000 viviendas, 1,552 centros educativos y 461 instalaciones de salud.
El Instituto de Meteorología de Cuba (INSMET) pronosticó en mayo una temporada menos activa de lo habitual, pero mantuvo una probabilidad del 40% de que al menos un huracán afecte la isla y del 75% de que lo haga al menos una tormenta tropical.
El NHC advirtió que la calma actual no garantiza un final tranquilo: «Es importante recordar que aproximadamente la mitad de la actividad normal de una temporada ocurre después de hoy. De hecho, nunca ha habido una temporada en la era satelital sin la formación de al menos dos huracanes. Los años de inicio tardío aún pueden producir impactos de huracanes, así que manténganse preparados». La temporada ciclónica en el Atlántico termina el 30 de noviembre.
Preguntas frecuentes sobre la temporada de huracanes del Atlántico 2026
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué no se han formado huracanes en el Atlántico hasta septiembre de 2026?
La ausencia de huracanes hasta septiembre de 2026 se debe principalmente al fenómeno El Niño. Este fenómeno altera los patrones de viento en el Atlántico, aumentando la cizalladura del viento, lo que impide que las tormentas tropicales se organicen e intensifiquen. Además, la presencia de polvo del Sahara contribuye al aire seco, dificultando aún más el desarrollo de ciclones.
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¿Qué impacto ha tenido El Niño en la temporada de huracanes de 2026?
El Niño ha sido un factor clave en la calma de la temporada de huracanes de 2026. Este fenómeno incrementa la cizalladura del viento en el Atlántico, lo que impide la formación y el fortalecimiento de huracanes. La NOAA ha señalado que El Niño de 2026 podría ser uno de los más intensos desde 1950, contribuyendo significativamente a la reducción de la actividad ciclónica en el Atlántico.
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¿Qué significa que el Atlántico haya alcanzado un récord sin huracanes hasta el 11 de septiembre de 2026?
El récord significa que es la primera vez en la era satelital que el Atlántico llega al 11 de septiembre sin ningún huracán. Este hito supera los récords anteriores de formación tardía de huracanes establecidos en 2002 y 2013. Esta situación es inusual y evidencia la influencia de factores climáticos como El Niño y el polvo del Sahara en la actividad ciclónica.
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¿Cuba está en riesgo de ser afectada por huracanes en 2026?
A pesar de la calma actual, Cuba sigue en riesgo de ser afectada por huracanes en 2026. El Instituto de Meteorología de Cuba ha pronosticado una probabilidad del 40% de que al menos un huracán impacte la isla y un 75% de probabilidad de que sea afectada por una tormenta tropical. La temporada ciclónica termina el 30 de noviembre, por lo que todavía podrían formarse huracanes.
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