
Las detenciones de inmigrantes por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) batieron un nuevo récord en agosto de 2026, con casi 51,000 arrestos, pero las deportaciones efectivas se mantuvieron prácticamente estables, según datos preliminares del gobierno revisados por Reuters.
La paradoja revela los límites reales -legales, logísticos y diplomáticos- que enfrenta la administración Trump en su ambición de ejecutar el mayor programa de deportación masiva de la historia.
Aunque agosto fue el tercer mes consecutivo en que el ICE superó sus propios récords de detenciones, el ritmo de expulsiones se mantuvo en torno a 1,200 personas por día, prácticamente la misma cifra registrada en mayo, cuando hubo unas 19,000 detenciones menos. En otras palabras, arrestar más no ha significado deportar más.
La explicación central está en el perfil de quienes son detenidos. Un número creciente no tiene órdenes de deportación, así como tampoco cargos penales ni condenas. Muchos incluso cuentan con peticiones de asilo pendientes o casos activos en tribunales, lo que impide su expulsión inmediata.
El intercambio de información de ICE con otras agencias federales le ha facilitado hallar a migrantes que han compartido datos personales con la administración con la esperanza de obtener un estatus legal. Esto incluye a personas patrocinadas por familiares estadounidenses para obtener la residencia permanente, solicitantes de asilo y más de un millón a los que se les revocó su estatus legal temporal.
«Tienen profundas raíces en Estados Unidos y es más probable que puedan encontrar rápidamente un abogado a través de sus familiares estadounidenses, además de estar más al tanto de sus derechos», explicó Julia Gelatt, directora asociada del Migration Policy Institute.
Los arrestos del ICE, las deportaciones y los obstáculos legales que enfrenta la administración Trump son parte de un panorama migratorio en constante cambio. Sigue toda la actualidad en nuestra sección de Inmigración en EE.UU.
A pesar de que el gobierno dice que se centra en delincuentes peligrosos, las estadísticas desmienten esa afirmación. En julio, las personas con antecedentes representaron menos de una cuarta parte de los arrestos, frente a casi el 60 % que suponían en diciembre de 2024, antes del inicio del segundo mandato de Trump.
Entre los afectados por esta red de arrestos cada vez más amplia figuran inmigrantes detectados en aeropuertos mediante información proporcionada por la Administración de Seguridad del Transporte (TSA). Más de 1,200 personas fueron arrestadas por esa vía hasta principios de junio.
A los obstáculos legales se suman los logísticos. «Conseguir que la gente embarque en aviones es realmente difícil, y el número real de aviones disponibles ha sido históricamente un cuello de botella», señaló Blas Nuñez-Neto, exfuncionario de la administración Biden.
La administración Trump firmó un acuerdo para adquirir seis aviones Boeing 737 destinados a deportaciones, pero esas aeronaves aún están sometidas a controles de la Administración Federal de Aviación (FAA) y no están operativas.
Los vuelos actuales frecuentemente despegan sin estar llenos, y los países receptores imponen sus propios límites: vuelos recientes a la ciudad haitiana de Cap-Haïtien transportaron tan solo 57 personas, según el grupo de derechos humanos Human Rights First.
Funcionarios actuales y anteriores señalaron que los agentes de ICE están bajo presión creciente de la Casa Blanca para alcanzar una meta de 3,000 arrestos diarios, aunque el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) negó que existan cuotas formales.
En junio de 2025, Trump ordenó en Truth Social a los agentes del ICE «hacer todo lo que esté a su alcance para lograr el importantísimo objetivo de llevar a cabo el mayor programa de deportación masiva de la historia».
La portavoz de la Casa Blanca, Lauren Bis, rechazó el análisis de Reuters calificándolo de «versión falsa» y afirmó que «gracias a las estrictas políticas de control migratorio del presidente Trump, tres millones de inmigrantes indocumentados han abandonado Estados Unidos».
Para la comunidad cubana, la situación es especialmente crítica: las detenciones de cubanos aumentaron un 463 % entre finales de 2024 e inicios de 2026, y más de 42,000 cubanos tienen órdenes finales de deportación pendientes en Estados Unidos.
Preguntas Frecuentes sobre las Detenciones y Deportaciones de ICE bajo la Administración Trump
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué las deportaciones no aumentan a pesar del récord de arrestos de ICE?
Las deportaciones no han aumentado debido a obstáculos legales, logísticos y diplomáticos. Muchos de los detenidos no tienen órdenes de deportación, cuentan con solicitudes de asilo pendientes o tienen casos activos en tribunales, lo que impide su expulsión inmediata. Además, existen limitaciones logísticas como la disponibilidad de aviones para deportaciones y restricciones impuestas por los países receptores.
Publicidad
¿Cuál es el perfil de las personas más afectadas por las detenciones de ICE?
Un número creciente de detenidos no tiene antecedentes penales ni órdenes de deportación. En 2026, menos de una cuarta parte de los arrestados tienen antecedentes penales. Esto representa un cambio en el enfoque de las detenciones, que ahora incluyen a personas sin historial delictivo y que están en medio de procesos legales de inmigración.
Publicidad
¿Cómo afecta la política migratoria de Trump a la comunidad cubana en Estados Unidos?
La comunidad cubana ha sido especialmente afectada con un aumento del 463% en detenciones. Más de 42,000 cubanos tienen órdenes de deportación pendientes, y en 2026, las deportaciones de cubanos continuaron a un ritmo elevado. Miami se ha convertido en uno de los principales focos de estas operaciones.
Publicidad
¿Qué papel juegan las fuerzas locales en las detenciones de ICE?
La colaboración con fuerzas locales ha aumentado significativamente. Gracias a los acuerdos 287(g), los departamentos de policía estatal y local realizaron un 13% de los arrestos en julio de 2026, un incremento considerable respecto al año anterior. Estados como Texas y Florida han visto un gran número de estas colaboraciones.
Publicidad
¿Qué desafíos logísticos enfrenta el ICE para ejecutar más deportaciones?
Los desafíos logísticos incluyen la disponibilidad limitada de aviones y restricciones de los países receptores. Aunque la administración Trump ha adquirido aviones para deportaciones, estos aún no están operativos. Además, los vuelos actuales no siempre están llenos, y algunos países imponen límites en el número de deportados que aceptan por vuelo.
Publicidad
Vídeos relacionados:
Archivado en: