
Más de un año después de ser deportada a Cuba y separada de su hija pequeña en Florida, Heidy Sánchez Tejeda continúa sin poder regresar a Estados Unidos, pese a que la petición familiar presentada por su esposo fue aprobada en junio de 2025.
«Ya pasó un año. He dado entrevistas a todas las cadenas en el mundo. A todas. ¡Y no ha pasado nada!», contó la cubana en el reportaje Náufragos en La Habana, publicado por El Faro, medio centroamericano especializado en periodismo de investigación y de profundidad que nació en El Salvador en 1998 y fue el primer periódico nativo de internet de América Latina.
El trabajo de El Faro encontró a Heidy en San José de las Lajas, Mayabeque, donde reside actualmente. Cuando los periodistas la visitaron, su hija se encontraba temporalmente con ella en Cuba. La niña había viajado acompañada de su abuela paterna y debía regresar pocos días después a Estados Unidos, donde vive habitualmente con su padre.
Heidy permanece separada de su esposo, Carlos Yuniel Valle, cubano naturalizado estadounidense que reside en Florida y con quien se casó en enero de 2022.
La cubana aseguró que continúa intentando avanzar en el proceso que le permitiría reunirse definitivamente con su familia.
«Ya la petición de reunificación familiar está aprobada. ¿Qué pasa? Fui a la oficina. Fui a la embajada. Me piden evidencias de mi relación con Carlos», explicó.
Heidy mostró a El Faro una carpeta con fotografías y documentos que recorren la historia de la pareja: desde su noviazgo y matrimonio hasta el embarazo, los ultrasonidos y el nacimiento de su hija.
«Me piden que debo volver a llevar evidencias de la relación, esto no lo quisieron ver. Ya estoy cansada de tanta entrevista y documentos. ¡Y no pasa nada! Ya pasó un año y no hay una respuesta», lamentó.
Una separación que comenzó en abril de 2025
El caso de Heidy fue seguido ampliamente por CiberCuba desde abril de 2025.
La cubana había llegado a Estados Unidos en 2019 y permanecía bajo supervisión migratoria con un formulario I-220B y una orden de deportación. Había construido entretanto su vida en Florida, donde se casó con Valle y tuvo a su hija mediante un proceso de fertilización in vitro.
El 24 de abril de 2025, Heidy fue deportada a Cuba después de quedar bajo custodia de ICE durante una cita migratoria en Tampa. Su esposo y su hija permanecieron en Estados Unidos.
La pequeña tenía entonces aproximadamente año y medio y todavía era amamantada por su madre, según los testimonios publicados en aquel momento y el nuevo relato ofrecido por Heidy.
En su conversación con El Faro, la cubana recordó el momento en que los agentes le comunicaron que sería deportada.
«Entonces me dijeron: “quedas en custodia de ICE. La niña es americana, ella se va, pero tú te quedas, vas deportada para Cuba”. Así», relató.
Según su testimonio, la separación ocurrió inmediatamente y ni siquiera pudo encontrarse posteriormente con su esposo.
«Se siente horrible. Ahí mi mundo se me cayó, el alma se me salió del cuerpo. Tener que separarme de la niña, que tenía un año y medio», recordó.
La aprobación que abrió una esperanza
En junio de 2025 llegó lo que entonces parecía ser una buena noticia para la familia: fue aprobada la petición familiar presentada por Carlos para su esposa.
Aquella aprobación constituía solamente el primer paso de un proceso mucho más largo y no significaba que Heidy pudiera regresar inmediatamente a Estados Unidos.
La propia cubana explicó días después que todavía no tenía una visa y que debía continuar el procedimiento consular, acudir a una entrevista y tramitar los perdones migratorios necesarios.
«Aún no estoy en Estados Unidos, estoy en Cuba esperando que esto avance», decía Heidy en junio de 2025.
Más de un año después, la situación fundamental no ha cambiado: ella continúa en Cuba mientras su esposo y su hija tienen su residencia habitual en Florida.
«¿Por qué mamá no puede ir a Tampa?»
El nuevo reportaje también muestra cómo la familia intenta mantener el vínculo entre madre e hija pese a la distancia.
Heidy explicó que, cuando la pequeña está en Estados Unidos, permanece pendiente por teléfono de prácticamente toda su rutina diaria, desde cuándo despierta y qué come hasta el momento de dormir.
«Tengo que cantarle para que ella se duerma por las noches y echarle un cuento», contó.
Durante el encuentro con El Faro, Heidy preguntó a su hija por qué ella no podía ir a Tampa. La pequeña respondió: «Poque le faltan los papeles».
Según la madre, la prolongada separación también ha tenido consecuencias emocionales en la niña y la familia ha buscado ayuda especializada.
«Ella tiene trauma. Siempre le pregunta a la gente ¿cuándo te vas? ¿Por qué te vas? Aunque lo acabe de conocer. Todos estamos conversando con un especialista», afirmó Heidy, quien asegura que la pequeña muestra temor cuando las personas se marchan.
La cubana también describió el impacto que ha tenido para ella regresar involuntariamente a un país que había abandonado años antes buscando construir otra vida.
«Yo no estoy aquí. Mi mente y mi corazón están allá», resumió.
Mientras espera una solución migratoria, su objetivo sigue siendo el mismo tras la deportación: volver con su esposo y su hija a Florida.
«Lo único que me interesa es la reunificación familiar con mi esposo y con mi niña», afirmó.
Preguntas frecuentes sobre la separación familiar de emigrantes cubanos
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué Heidy Sánchez Tejeda no puede regresar a Estados Unidos?
Heidy Sánchez Tejeda no puede regresar a Estados Unidos porque, a pesar de tener una petición familiar aprobada, aún debe realizar varios trámites migratorios, incluyendo entrevistas y la obtención de visas y perdones migratorios necesarios. A más de un año de la aprobación de su petición de reunificación familiar, sigue esperando una solución que le permita reunirse con su esposo y su hija en Florida.
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¿Qué impacto tiene la separación en la familia de Heidy?
La separación ha tenido un impacto emocional significativo en la familia de Heidy, especialmente en su hija pequeña. La niña ha desarrollado traumas y miedos relacionados con la separación, lo que ha llevado a la familia a buscar apoyo especializado. Además, Heidy mantiene el vínculo con su hija a través de llamadas telefónicas diarias desde Cuba.
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¿Cómo afecta la política migratoria de EE.UU. a las madres cubanas?
La política migratoria de EE.UU., especialmente bajo la administración Trump, ha endurecido las condiciones para los inmigrantes cubanos, llevando a deportaciones y separaciones familiares. Muchas madres cubanas enfrentan órdenes de deportación y viven en un estado de incertidumbre legal que afecta su vida diaria y la de sus hijos, como es el caso de Heidy Sánchez Tejeda y otras madres cubanas con situaciones similares.
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¿Qué opciones legales tienen los cubanos deportados o en riesgo de deportación?
Los cubanos deportados o en riesgo de deportación pueden apelar sus casos ante la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA) y solicitar una moción de suspensión de deportación. Además, algunos han logrado ganar su residencia a través de batallas legales y amparándose en la Ley de Ajuste Cubano, aunque cada caso es único y depende de múltiples factores legales y contextuales.
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