
El Cuerpo de Bomberos de Cuba lanzó el martes una advertencia sobre el riesgo de incendios asociado al almacenamiento y venta de combustible en tanques plásticos IBC, recipientes de aproximadamente 1,000 litros cuyo uso se ha extendido en negocios privados en medio de la crisis energética que atraviesa el país.
A través de la página oficial «Minint Hoy» en Facebook, los Bomberos pidieron cumplir varias medidas de seguridad, entre ellas disponer de autorización para almacenar, transportar y comercializar combustible y evitar estas actividades en viviendas o locales que no estén habilitados para ello.
La institución recomienda utilizar recipientes metálicos homologados y correctamente cerrados, garantizar ventilación y distancia respecto a fuentes de calor, impedir que se fume o se realicen trabajos que produzcan chispas cerca del combustible y disponer de extintores.
También pidió a la población denunciar las infracciones que detecte. «Si evitamos hechos lamentables, evitamos pérdidas de vidas humanas y materiales. ¡Seamos responsables!», concluyó el mensaje.
La advertencia provocó numerosas críticas entre usuarios, que cuestionaron que las autoridades se limiten a «recomendar» medidas ante una actividad que consideran de alto riesgo.
«Uds no tienen que recomendar, uds tienen que exigir. Desgraciadamente la ocurrencia de un siniestro está a la vuelta de la esquina», comentó una persona.
Otros señalaron que el pronunciamiento llega después de meses de expansión de la venta privada de carburantes. «Esta vez, la premura de importar combustible se puso por delante de los riesgos que esto acarrea sin tomarse las medidas necesarias», afirmó otro usuario.
La comercialización privada de carburantes cobró fuerza después de que, en febrero de 2026, el gobierno autorizara a mipymes y otras formas de gestión no estatal a importar y comercializar combustible, en un intento por ampliar la oferta ante la prolongada crisis energética.
Desde entonces, ciudadanos han denunciado puntos de venta improvisados en zonas residenciales y establecimientos que, según sus testimonios, carecen de condiciones adecuadas para manipular sustancias inflamables.
«Se está vendiendo el combustible sin ninguna medida de protección (...) con una manguera se extrae de los tanques y se deposita en cualquier recipiente, con personas fumando y autos encendidos cerca», relató un usuario en la publicación de los Bomberos.
Otro señaló específicamente la situación en La Güinera, La Habana: «Vengan a la feria de La Güinera para que vean cómo venden gasolina en tanques de esos plásticos donde transitan miles de personas a diario».
La preocupación tampoco es nueva. En agosto, especialistas cubanos en protección contra incendios ya habían advertido sobre el almacenamiento de carburantes en tanques plásticos, así como sobre deficiencias en los sistemas de contención, aterramiento y ventilación de instalaciones utilizadas por mipymes.
Ese mismo mes, en Holguín, la prensa oficial reconoció irregularidades en la comercialización de combustible, mientras las sanciones reportadas se limitaban a cuatro multas de apenas 60 pesos.
Ante los riesgos, algunos usuarios propusieron utilizar instalaciones concebidas originalmente para el expendio de carburantes en lugar de permitir su almacenamiento en áreas residenciales.
«¿Por qué no habilitan los puntos donde siempre hubo una gasolinera y se le renta a quienes se dedican a este negocio? Sería más profesional y con mayor seguridad», planteó uno.
El temor a un accidente de grandes proporciones también apareció entre los comentarios, con referencias al incendio de la Base de Supertanqueros de Matanzas de agosto de 2022, que dejó 17 fallecidos.
«¿Hay que esperar un accidente similar a los supertanqueros para que sea de obligatorio cumplimiento? Cuba está llena de tanques de combustibles almacenados sin los medios mínimos de seguridad, en zonas residenciales», cuestionó otro usuario.
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