
El sacerdote cubano Alberto Reyes, una de las voces más críticas dentro de la Iglesia Católica en la isla, aseguró que entre los cubanos persiste un fuerte deseo de que termine la actual situación del país, pero advirtió que la esperanza de un cambio que existía a comienzos de año ha disminuido considerablemente.
«No es un secreto que estamos viviendo una pesadilla. Pero, ¿cómo está el cubano en este momento? Con muchos deseos de que esta pesadilla termine de una vez», afirmó Reyes durante una entrevista con el periodista Alexis Boentes, de Telemundo 51, durante una visita del sacerdote a Miami.
Reyes, párroco en Esmeralda, Camagüey, explicó que en otros períodos difíciles los cubanos mantenían la expectativa de que las condiciones terminarían mejorando, una percepción que, según dijo, actualmente se ha debilitado.
«En todos los momentos que ha habido crisis, de algún modo, ha habido como la esperanza de 'bueno, esto va a mejorar'. Esa esperanza ahora no está», afirmó.
El sacerdote señaló que las declaraciones realizadas a comienzos de 2026 por el presidente Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, generaron inicialmente expectativas dentro de Cuba sobre la posibilidad de cambios políticos.
Sin embargo, Reyes aseguró que el paso de los meses sin que esas expectativas se materializaran modificó el ánimo de muchos cubanos.
«Ha pasado el tiempo, no ha sucedido nada, y la esperanza ha decaído muchísimo. Entonces ahora es como 'no sé si confiar o no confiar'», explicó.
El religioso también expresó su percepción sobre el respaldo que conserva el sistema político cubano entre la población.
«Encontrarte en Cuba una persona que realmente crea que el comunismo, la revolución, es la solución, eso no está», sostuvo.
Al abordar los contactos entre Washington y La Habana y la posibilidad de una salida a la crisis, Reyes defendió la creación de una mesa de diálogo que conduzca a pasos concretos hacia una transición política.
«Una mesa de diálogo donde se empiecen a dar pasos de... pasos concretos para una transición. Lo que yo entiendo por diálogo es: 'cómo va a hacer este gobierno para irse'», afirmó.
El sacerdote rechazó que ese diálogo tenga como objetivo mantener al actual gobierno como una de las partes encargadas de decidir el futuro político del país.
«O sea, no es 'cómo vamos a hacer para entre todos', no, no, no. Tú ya has demostrado en casi 70 años que no lo sabes hacer o no lo has querido hacer, y que no te importa el pueblo. Por tanto, gobierno cubano actual, familia Castro, etcétera, se van», concluyó.
Boentes señaló al cierre del reportaje que Reyes regresará a Cuba y que, según el sacerdote, existe entre muchos cubanos la percepción de que los principales responsables de la crisis son quienes continúan en el poder.
Las declaraciones del párroco llegan en momentos en que Washington ha incrementado sus mensajes públicos hacia las autoridades cubanas.
Durante una reciente entrevista con Sean Hannity en Fox News, el secretario de Estado Marco Rubio afirmó que quienes dentro del gobierno cubano crean que pueden esperar simplemente hasta el final de la administración Trump «están equivocados».
«Desafortunadamente, demasiadas de las personas que continúan allí coreando consignas revolucionarias todavía creen que pueden esperar a que termine esta administración y no hacer cambios ni hacer nada. Están equivocados y aprenderán la lección por las malas si no corrigen», declaró Rubio.
Rubio sostuvo también que Washington espera que Cuba «elija un camino diferente» y afirmó que «no se puede tener libertad económica en Cuba si primero no se tiene libertad política», planteando que cualquier proceso de transformación requeriría un período de transición.
Desde La Habana, el viceministro de Relaciones Exteriores Carlos Fernández de Cossío ha reconocido que ambos gobiernos mantienen comunicación, aunque ha expresado escepticismo sobre sus resultados.
En una entrevista reciente con Bloomberg, Fernández de Cossío afirmó que no observa «avances» en los contactos y sostuvo que resulta difícil prever resultados mientras Washington continúe aplicando nuevas sanciones y medidas de presión.
Días antes, Fernández de Cossío había reconocido igualmente la existencia de un canal oficial de comunicación entre La Habana y Washington, aunque rechazó que se hubieran producido avances concretos.
«Tenemos relaciones diplomáticas formales con Estados Unidos y por tanto un canal oficial de comunicación», señaló.
Reyes ha insistido durante las últimas semanas en que la situación económica y social de Cuba continúa deteriorándose.
En septiembre, por ejemplo, afirmó que la isla estaba «infinitamente peor», cuestionó que el sistema vigente pueda ofrecer una salida a la crisis y defendió la necesidad de una transformación política profunda y pacífica.
También ha reflexionado sobre el papel de la Iglesia Católica en la realidad cubana y las tensiones derivadas de asumir públicamente posiciones críticas.
El sacerdote ha descrito a la Iglesia como un «vecino incómodo» cuando decide acompañar los reclamos y necesidades de la población.
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