El economista Elías Amor reaccionó con dureza a las declaraciones del primer ministro Manuel Marrero Cruz, quien el lunes clausuró un entrenamiento para directivos de empresas estatales en La Habana y aseguró que «ya se están notando los primeros cambios» de las 176 transformaciones económicas aprobadas en junio.
Amor, en el programa semanal que tiene en CiberCuba con Tania Costa, calificó esas palabras de escándalo mayúsculo. «No se puede ser más sin vergüenza y tener la cara tan dura de decir eso cuando los cubanos están buscando en la basura a ver qué pueden comer y los apagones siguen».
Marrero justificó su optimismo señalando que 158 de las 176 transformaciones ya están en marcha, respaldadas por 194 normas jurídicas publicadas en la Gaceta Oficial, lo que equivale al 89% del paquete de reformas.
Amor desmontó ese argumento con un razonamiento directo. «Lo que hay que decirle a Marrero es que no sea tonto: que publicar normas, resoluciones, decretos leyes y compañía en la Gaceta Oficial no sirve para estimular una economía».
Para el economista, la lógica correcta es la inversa a la que aplica el régimen. «La economía se estimula primero con el impulso de la actividad económica privada y luego, cuando ya está todo en marcha y funcionando bien, se regula para evitar que los procesos económicos no den resultados indeseados».
Amor también señaló una contradicción interna entre los propios dirigentes del régimen. Marrero afirma que las transformaciones mejorarán la calidad de vida del pueblo, pero Díaz-Canel admitió en su momento que esas mismas medidas se publicaban «para intentar mantener el socialismo».
El economista preguntó: «¿En qué quedamos? Porque evidentemente las condiciones de vida del pueblo en calidad no son del socialismo. A ningún cubano en su sano juicio se le ocurre eso ya, después del fracaso de 67 años».
Los datos respaldan el escepticismo de Amor. Según cifras de la ONEI para enero-mayo de 2026, las ventas netas del sector estatal cayeron un 29,2% respecto al mismo período del año anterior, y las utilidades antes de impuestos se desplomaron un 31,5%, de 97,628 millones a 66,922 millones de pesos.
El número de empresas estatales con pérdidas pasó de 252 en el mismo período de 2025 a 363 en 2026, un aumento del 44%.
La crisis no se limita a los números. El mismo lunes en que Marrero anunciaba avances, una avería en el gasoducto dejó sin gas a siete municipios de La Habana, una coincidencia que Amor no pasó por alto.
El economista advirtió que la situación del gas representa un peligro real. «Ahora hay problemas incluso hasta con el gas, que en algún momento puede ocurrir una verdadera desgracia, porque las conducciones están tan mal montadas y tan poco recuperadas y mantenidas que en cualquier momento puede haber una desgracia».
El telón de fondo humanitario es igualmente grave. El Food Monitor Program estimó en abril-mayo de 2026 que el 96,91% de la población cubana no tenía acceso adecuado a alimentos, mientras que el Observatorio Cubano de Derechos Humanos reportó que el 89% de los cubanos vivía en pobreza extrema y siete de cada diez se saltaban al menos una comida diaria.
Mientras Marrero reivindica la empresa estatal socialista como «el sujeto principal de la economía nacional» por mandato constitucional, las micropymes —el único sector que crece, con un aumento del 35%— apuntan en dirección contraria a la apuesta del régimen.
Archivado en:
