
La economía estatal cubana siguió deteriorándose durante los primeros cinco meses de 2026.
El más reciente boletín Indicadores Seleccionados del Sistema Empresarial y Presupuestado, publicado por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), muestra una caída simultánea de las ventas, las utilidades, la producción, la eficiencia y el empleo, además de un fuerte aumento del número de empresas que operan con pérdidas.
Las cifras oficiales corresponden al período comprendido entre enero y mayo de este año y ofrecen una de las radiografías más completas sobre la situación del sistema empresarial estatal.
Uno de los datos más llamativos es el desplome de las ventas netas de bienes y servicios, que pasaron de 650.311 millones de pesos en los primeros cinco meses de 2025 a 460.578 millones en igual período de 2026.
La reducción asciende a 189.733 millones de pesos, equivalente al 29,2 %.
Las utilidades antes de impuestos siguieron la misma tendencia. Entre enero y mayo descendieron de 97.628 millones a 66.922 millones de pesos, una caída de 30.705 millones, equivalente al 31,5 %.
También cae la producción y empeora la eficiencia
El deterioro no se limita a los resultados financieros.
La producción de bienes y servicios disminuyó de 474.777 millones a 420.503 millones de pesos, lo que representa una reducción del 11,4 % respecto al mismo período del año anterior.
Dentro del sistema empresarial la caída fue aún mayor. La producción pasó de 397.837 millones a 342.087 millones de pesos, un descenso cercano al 14 %.
La eficiencia también retrocedió.
El indicador de valor agregado respecto a la producción descendió del 50,2 % al 45,9 %, mientras que en las empresas pasó del 49,7 % al 45 %, reflejando que el sistema genera menos riqueza por cada peso producido.
Aumentan las empresas con pérdidas
El boletín contabiliza 399 entidades empresariales con pérdidas, frente a las 279 registradas en igual período de 2025.
El incremento es de 120 empresas, equivalente al 43 %. Solo respecto al mes anterior, la cifra aumentó en 23 entidades. En el caso específico de las empresas estatales, las entidades con pérdidas pasaron de 252 a 363 en un año.
La Habana concentra el mayor número de empresas deficitarias, con 69, seguida por Matanzas y Granma, con 33 cada una.
Villa Clara y Camagüey registran 32 empresas con pérdidas; Holguín y Santiago de Cuba, 26; mientras que la Isla de la Juventud presenta el menor número, con tres.
Muchas empresas apenas obtienen beneficios
Aunque la ONEI reporta 1.770 entidades con utilidades, los propios datos reflejan una rentabilidad muy desigual.
Más de la mitad de esas empresas, 944, obtuvieron ganancias inferiores a cinco millones de pesos durante el período analizado.
En el extremo opuesto, solo una empresa superó los 5.000 millones de pesos de utilidades, y no pertenece al sector estatal.
Además, 603 entidades, equivalentes al 21,7 % del total, aparecen en el informe sin clasificación, por lo que aún no se conoce oficialmente su resultado económico.
El empleo también retrocede
El informe refleja igualmente una reducción del empleo.
El sistema empresarial y presupuestado pasó de 2.280.610 trabajadores en mayo de 2025 a 2.138.454 en igual mes de este año. Son 142.156 trabajadores menos.
En las empresas, la plantilla descendió de 1.202.814 a 1.107.707 empleados, una reducción cercana a las 95.000 personas.
Aunque el salario medio mensual empresarial aumentó hasta 8.125 pesos, la productividad mostró un comportamiento inverso durante el período.
Un informe que coincide con la reestructuración del sector
La publicación del boletín llega pocas semanas después de que el gobierno anunciara un amplio proceso de transformación del sistema empresarial estatal, que incluye la posibilidad de liquidar empresas con pérdidas sostenidas, fusionar entidades deficitarias y permitir la participación de capital privado en determinadas sociedades mercantiles.
Aunque la ONEI se limita a presentar los datos estadísticos, el deterioro que muestran sus principales indicadores coincide con el momento en que las autoridades reconocen la necesidad de reformar el funcionamiento de las empresas estatales.
Más allá del aumento de las entidades con pérdidas, el boletín refleja un comportamiento negativo de prácticamente todos los grandes indicadores del sistema empresarial: menos ventas, menores utilidades, caída de la producción, menor eficiencia y una reducción significativa del empleo.
Juntos, estos datos ofrecen una fotografía del complejo escenario económico que enfrenta el sector estatal cubano durante 2026.
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