
Exiliados cubanos procedentes de distintos puntos de Estados Unidos y Canadá se concentraron este jueves en Pershing Park, a una manzana de la Casa Blanca en Washington D.C., para reclamar a la administración de Donald Trump acciones más contundentes frente al gobierno cubano.
La manifestación, denominada «Do it Trump, do it», fue convocada por el presentador e influencer Alexander Otaola y reunió a participantes llegados desde Miami, Michigan y otras zonas de Estados Unidos, además de ciudades canadienses como Montreal, Toronto, Halifax y Calgary.
«Acciones y no palabras» fue uno de los mensajes repetidos durante la jornada, en la que los asistentes expresaron su respaldo a la política de presión de la administración Trump, pero reclamaron avanzar hacia medidas que provoquen cambios políticos en Cuba.
La concentración había sido anunciada inicialmente para Lafayette Square, frente a la Casa Blanca, pero fue trasladada a Pershing Park. Otaola explicó durante su transmisión en vivo que el cambio respondió a indicaciones de seguridad del Servicio Secreto.
El acto comenzó alrededor de las 10:30 de la mañana y se extendió hasta aproximadamente las 3:00 de la tarde.
«Nos toca apoyar y empujar»
Una de las principales oradoras fue Rosa María Payá, fundadora de Cuba Decide, quien vinculó la movilización del exilio con las protestas antigubernamentales iniciadas en Cuba el 11 de julio de 2021.
«Lo que estamos defendiendo hoy aquí es la libertad de todos los cubanos, la libertad de esa nación que vive dentro y que vive fuera de Cuba, y dentro y fuera está movilizada con un solo reclamo: salir de la dictadura, cambiar el sistema», afirmó.
Payá llamó además a los cubanos fuera de la isla a respaldar las demandas de cambio surgidas dentro del país.
«Si esto empezó, esta movilización innegable empezó en el verano del 2021, nos toca a nosotros apoyar y empujar para que sea exitosa en el 2026. Si lo están haciendo adentro, nosotros también lo tenemos que hacer afuera», expresó.
De acuerdo con Martí Noticias, la actriz y humorista Aleanys Jáuregui, «Cuqui La Mora», dirigió su mensaje directamente a Trump.
«Estamos aquí por Cuba, por los cubanos, por la libertad, para que Trump tome acciones y no palabras. Queremos que Trump nos ayude a salir del comunismo, porque el comunismo y Cuba son un peligro para la seguridad nacional de los Estados Unidos», señaló.
Por su parte, Maikel Rodríguez, «Maikito», integrante de Los Pichy Boys, relacionó también el reclamo por la libertad de Cuba con la seguridad estadounidense y mencionó los vínculos de La Habana con gobiernos como los de Rusia, China e Irán.
«No solo por la libertad de nuestro pueblo, que obviamente es lo más importante, pero también por la seguridad nacional de este país. Hay que meterle mano a Cuba. No esperen más», declaró.
Otaola aseguró que la movilización buscaba representar a «todos y cada uno de los cubanos, los de la isla y los que han sido desterrados por el régimen».
«Cuba nos pertenecerá a los cubanos y no a una familia de delincuentes que la ha secuestrado», afirmó.
La protesta llega un día después de nuevas restricciones contra Cuba
La concentración ocurrió además apenas un día después de la entrada en vigor de una nueva ronda de restricciones estadounidenses relacionadas con Cuba.
Desde el 30 de septiembre comenzaron a aplicarse nuevas restricciones financieras y de viajes implementadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Las medidas eliminaron la autorización general para viajes destinados a asistir u organizar reuniones y conferencias profesionales en Cuba, restringieron actividades educativas y suprimieron los intercambios grupales conocidos como people-to-people.
También introdujeron cambios en operaciones financieras relacionadas con Cuba y ampliaron restricciones sobre transacciones con entidades incluidas en la Lista Restringida de Cuba.
Los participantes agradecieron el endurecimiento de la política de Washington, pero varios insistieron en que las sanciones económicas por sí solas no lograrán el cambio político que reclaman para la isla.
Durante el acto también hubo numerosas expresiones de respaldo al secretario de Estado Marco Rubio, una de las figuras centrales de la política de la administración Trump hacia Cuba.
La condena de Anna Bensi llega hasta Washington
La movilización coincidió con el juicio celebrado este jueves en La Habana contra la creadora de contenido Anna Sofía Benítez Silvente (Anna Bensi) y su madre, Caridad Silvente, procesadas después de grabar y difundir en redes sociales un encuentro con un agente del Ministerio del Interior.
Durante la jornada se conoció que el Tribunal Municipal Popular de La Habana del Este declaró culpables a ambas y les impuso dos años de limitación de libertad a cada una.
La noticia circuló entre los participantes de la concentración y se incorporó a las denuncias sobre la situación de las libertades y los derechos humanos en Cuba.
El caso de Bensi había generado durante los días previos pronunciamientos de artistas, activistas, organizaciones religiosas, congresistas cubanoamericanos y de la propia Embajada de Estados Unidos en La Habana.
La coincidencia del veredicto con la concentración reforzó uno de los argumentos repetidos durante el acto: que la presión desde el exterior debe acompañar a quienes dentro de Cuba enfrentan consecuencias por expresar públicamente su desacuerdo con el sistema político.
«Nunca antes, al menos nunca antes en mi historia de vida, había visto tanto sufrimiento del pueblo cubano», afirmó Payá durante su intervención.
La opositora cerró su mensaje con una frase convertida desde hace años en consigna entre activistas y exiliados cubanos:
«La noche no será eterna».
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