Una joven cubana identificada en TikTok como @bia_bhpp publicó el martes un video que conmovió a miles de personas al relatar cómo una señora mayor la detuvo en la calle para pedirle ayuda para comprarse un jabón y lo que ocurrió después de que ella le entregara 1000 pesos cubanos.
En el video publicado en TikTok, la joven cuenta que salió a hacer compras con su madre cuando la anciana se les acercó. «Se nos acercó una señora mayor y nos dijo que por favor le ayudáramos a comprarse un jabón», relata. Lejos de darle una cantidad pequeña, decidió entregarle 1000 pesos, una suma que ella misma reconoció como inusual: «Yo nunca había hecho eso, nunca había dado 1000 pesos. 1000 pesos es bastante porque, imagínate, un salario en Cuba son 7000 pesos, 6000 pesos».
La reacción de la anciana la dejó sin palabras. Al recibir el dinero, la señora primero lo rechazó: «La señora me mira y me dice: “No, no, no”». Cuando la joven insistió, la anciana le pidió algo distinto: «Me hace así y me mira y me dice: “Ay, por favor, déjame darte un abrazo”». El abrazo vino acompañado de bendiciones repetidas —«Que Dios te bendiga, mi niña»— y dejó a la madre de la joven con los ojos aguados.
«El jabón es algo muy, muy, muy necesario y no todo el mundo tiene el dinero para comprarse un jabón, bastante caro», explicó la narradora, al describir una realidad que se ha vuelto cotidiana en Cuba. En el mercado informal, una pastilla de jabón puede costar entre 150 y 400 pesos cubanos, mientras que la pensión mínima oficial para jubilados es de apenas 4000 pesos mensuales, menos de diez dólares al cambio informal.
La escena que describe @bia_bhpp no es un caso aislado. Según el Observatorio Cubano de Derechos Humanos, el 79 % de los mayores de 70 años en Cuba no logra hacer tres comidas al día. Una encuesta realizada a 506 jubilados en cinco provincias encontró que el 99 % afirma que su pensión no cubre alimentación, vivienda ni medicamentos. Economistas calculan que cubrir las necesidades básicas en la isla requiere alrededor de 96 000 pesos mensuales, una cifra que multiplica por más de veinte la pensión mínima.
En semanas recientes, otros gestos similares han circulado en redes sociales. El activista Noly Blak recorrió Holguín repartiendo más de 600 000 pesos entre personas necesitadas, y un anciano de 91 años con Parkinson fue captado mendigando en Santiago de Cuba porque su pensión de 3000 pesos no le alcanzaba para comer. Antes, un cubano ayudó a una anciana que pedía dinero en Bayamo y lanzó un reclamo público por la situación social del país.
Estos videos funcionan como testimonio de la profunda crisis social y económica que afecta a Cuba y que el Estado no ha logrado resolver. Al mismo tiempo, muestran actos espontáneos de solidaridad entre ciudadanos que se ayudan mutuamente ante la insuficiencia de la protección estatal.
«Si ustedes se encuentran en algún momento en alguna situación similar, por favor ayuden, porque nunca sabemos cuánto puede significar para alguien aquello que nosotros podemos dar sin que nos cueste tanto», concluyó la joven en su video.
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