Food Stamps para mayores y personas con discapacidad: qué gastos médicos pueden deducirse

Ilustración sobre gastos médicos deducibles en SNAP (Food Stamps) para adultos mayores y personas con discapacidad. © CiberCuba
Ilustración sobre gastos médicos deducibles en SNAP (Food Stamps) para adultos mayores y personas con discapacidad. Foto © CiberCuba

Las personas de 60 años o más y quienes cumplen la definición de discapacidad del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), conocido como Food Stamps, pueden descontar determinados gastos médicos al calcular los ingresos que se utilizan para establecer su ayuda alimentaria.

La guía del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) explica que esta deducción se aplica a los gastos médicos admitidos que superan $35 mensuales y que no están cubiertos por un seguro o por alguien ajeno al hogar. Declararlos correctamente puede influir en la cantidad de asistencia que recibe la familia.

No se trata de un reembolso de facturas médicas ni de una ayuda nueva. Es una deducción dentro del cálculo de SNAP, diferente de los montos máximos de Food Stamps sobre los que informó CiberCuba.

Quiénes pueden utilizar la deducción por gastos médicos

Para esta regla, SNAP considera mayor a una persona desde los 60 años, no desde los 65. También contempla a personas de otras edades que encajen en la definición federal de discapacidad del programa.

Entre los supuestos reconocidos figuran quienes reciben Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI) o determinadas prestaciones por discapacidad o ceguera del Seguro Social. La normativa incluye otras situaciones, como ciertos beneficios por discapacidad para veteranos.

Por tanto, tener una enfermedad o afrontar gastos elevados no basta por sí solo: debe cumplirse la condición de edad o discapacidad correspondiente. La deducción se refiere a los gastos del integrante que reúne esos requisitos, no automáticamente a los de todos sus familiares.

Qué gastos médicos pueden contar

Los gastos admitidos incluyen consultas médicas y dentales, tratamientos hospitalarios y cuidados de enfermería, siempre que cumplan las condiciones del programa y se identifique la parte que corresponde asumir al hogar.

También pueden incluirse los medicamentos recetados. Los de venta libre requieren la aprobación de un profesional sanitario autorizado; comprar un producto en una farmacia no lo convierte automáticamente en un gasto deducible.

La normativa federal sobre gastos médicos de SNAP contempla además las primas de seguros de salud y hospitalización, incluidas las de Medicare, así como determinados gastos que quedan a cargo de beneficiarios de Medicaid.

Entre los artículos admitidos aparecen dentaduras postizas, audífonos, prótesis y espejuelos prescritos. También se contemplan suministros y equipos médicos, incluido su alquiler, cuando corresponda.

La lista incluye el costo razonable del transporte y alojamiento necesarios para recibir tratamiento médico, además de determinados servicios de asistencia en el hogar necesarios por edad, enfermedad o incapacidad. No equivale a descontar cualquier viaje o cualquier servicio doméstico.

Qué gastos quedan fuera

Las dietas especiales no se admiten como gasto médico deducible, según la guía del USDA. Tampoco puede declararse como gasto propio la parte de una factura que cubra el seguro u otra persona ajena al hogar.

Por ejemplo, si una consulta cuesta $150 y el seguro cubre $120, la parte pendiente a cargo del hogar sería $30, no el precio completo de la consulta. Esa cantidad se valoraría junto con los demás gastos médicos admisibles.

Además, una cosa es declarar medicamentos como gasto y otra pagarlos con la ayuda alimentaria. El Departamento de Niños y Familias de Florida (DCF) recuerda que los beneficios de SNAP no pueden utilizarse para comprar medicinas.

Cómo funciona el umbral de $35

Un ejemplo hipotético permite entender la diferencia entre una deducción y un pago: si una persona reúne los requisitos y tiene $135 mensuales en gastos médicos aceptados, bajo el cálculo de gastos reales se descontarían los primeros $35. La deducción resultante sería de $100.

Eso no significa que recibirá $100 adicionales en su tarjeta EBT. Significa que esa cantidad se resta al calcular el ingreso computable. La ayuda final depende también de los ingresos del hogar, sus integrantes y las demás deducciones aplicables.

Si existe una factura médica puntual, en lugar de un gasto mensual recurrente, conviene consultar cómo debe incorporarse al expediente. Las reglas de cálculo de SNAP permiten, en determinadas circunstancias, aplicar el gasto en un mes o distribuirlo durante el período correspondiente. Una misma factura no puede deducirse dos veces.

Qué justificantes conviene reunir

El USDA solicita pruebas de los gastos médicos y de los reembolsos recibidos. Por eso conviene conservar facturas, recibos de farmacia, comprobantes de primas y documentos de la aseguradora que permitan distinguir lo cubierto de lo que corresponde al hogar.

Para facilitar la revisión, es útil organizar los documentos por persona y fecha, separar los gastos habituales de los puntuales y señalar los importes que ya fueron reembolsados. Cuando un medicamento o equipo requiera indicación profesional, debe conservarse también esa documentación.

La guía de entrevistas de MyACCESS incluye expresamente los gastos médicos de integrantes de 60 años o más o con discapacidad entre los comprobantes pertinentes para SNAP. También indica que se mantenga la entrevista aunque falte algún documento, porque la oficina puede ayudar a obtenerlo.

Cómo declararlos o pedir una revisión en Florida

En Florida, el trámite corresponde a DCF. Su página oficial de solicitudes y gestión de beneficios explica que MyACCESS permite consultar el expediente, comunicar cambios y subir los documentos solicitados.

Al solicitar o renovar SNAP, informa de los gastos médicos de las personas que reúnen los requisitos y entrega los justificantes que te pidan. Si ya recibes ayuda y consideras que faltan gastos en el cálculo, consulta cómo incorporarlos y solicita que te expliquen qué deducciones figuran en tu expediente.

No debe confundirse enviar una factura con obtener una aprobación automática. La normativa de verificación de SNAP exige comprobar los gastos médicos pertinentes, incluidos los reembolsos. Un gasto sin verificar puede quedar fuera del cálculo hasta que se aporte la información necesaria.

Las solicitudes de asistencia son gratuitas. Quienes necesiten orientación pueden acudir a un centro de recursos familiares o a una organización colaboradora de DCF, o llamar al 850-300-4323, el número de atención que publica MyACCESS.

La clave es que el expediente refleje correctamente los gastos admitidos y documentados. Declararlos no garantiza una subida concreta, pero permite que la agencia evalúe la ayuda con la información que corresponde a cada hogar.

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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.



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