Ariel Limias Leyva, un cubano de 52 años, fue identificado como el hombre que este viernes subió la escalinata del Capitolio de La Habana —sede de la Asamblea Nacional del Poder Popular— sin camisa y con una cartulina sobre su cabeza que rezaba «No más discriminación política absurda, abajo la dictadura», según una investigación de CubaNet que confirmó su identidad y su situación actual.
La protesta ocurrió alrededor de las dos de la tarde y terminó con su arresto. Su esposa, Yulia Morales, confirmó que permanece recluido en la estación policial de Dragones, en La Habana Vieja, incomunicado e interrogado por agentes de la policía política. «Lo tienen incomunicado. No pude verlo. No tenemos noticias de su condición», declaró Morales a CubaNet.
Limias Leyva es ex pastor de la iglesia Asamblea de Dios y trabaja como pintor en la feria de San José, en la Avenida del Puerto. Reside con su esposa en la calle Jesús María, en La Habana Vieja.
Morales subrayó que su esposo «no es activista ni de ningún movimiento» y que, antes de salir, le dijo: «Alguien tiene que hacerlo por nuestro país».
El detonante inmediato fue el juicio celebrado el día anterior, cuando el Tribunal Municipal Popular de La Habana del Este condenó a la creadora de contenido Anna Bensi y a su madre, Caridad Silvente, a dos años de limitación de libertad por haber grabado y difundido en redes sociales la visita de un agente del MININT a su vivienda.
Ese mismo 1 de octubre, el pastor evangélico Rolando Fidel Pérez Lora, conocido como «Pregonero de Cristo», fue detenido cuando intentaba llegar al tribunal para apoyar a las acusadas, en el marco de un amplio operativo policial y de la Seguridad del Estado.

El suegro de Limias Leyva, Jose Antonio Morales, responsabilizó públicamente a la dictadura cubana en una publicación de Facebook: «Hago responsable a la dictadura cubana de lo que les pueda pasar a mi yerno en Cuba, el cual fue detenido por manifestarse en apoyo a madre e hija y por el atropello al pastor evangélico».
En los videos difundidos de la protesta se escucha a un testigo entre la pequeña multitud: «Lo van a desaparecer, lo van a desaparecer. Ahora nadie se le une».
No es la primera vez que Limias Leyva sale a la calle a reclamar. Ya lo había hecho el 5 de abril de 2021 y el 17 de julio de ese mismo año —días después de las históricas protestas del 11J—, cuando caminó por calles de La Habana con un cartel de «Libertad» y fue arrestado, recibiendo únicamente una multa. Vecinos suyos lo describieron a CubaNet como «un cubano más que se asfixió y salió a la calle a reclamar sus derechos».
La detención se produce en un contexto de represión creciente: septiembre de 2026 acumuló 663 protestas y 136 actos de represión, mientras que Cubalex documentó casi 2,000 acciones represivas en el primer semestre del año, con La Habana como la provincia con más violaciones registradas.
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