Donald Trump reiteró este sábado su promesa de entregar $5,000 a cada ciudadano adulto de Estados Unidos, pero condicionó el pago a que los republicanos conquisten la Cámara de Representantes y el Senado en las elecciones de mitad de mandato del próximo 3 de noviembre.
El presidente lo anunció en un video publicado en su cuenta de X. En el mensaje, Trump enmarcó la propuesta como el «Dividendo Trump» y aseguró que se financiaría con los ingresos generados por los aranceles y el crecimiento económico de su administración.
«Los republicanos pueden hacerlo y los demócratas no, porque estamos recibiendo enormes cantidades de dinero a través de los aranceles y un éxito económico sin precedentes», afirmó.
El mandatario también lanzó una advertencia sobre las consecuencias de una victoria demócrata: «Si los demócratas ganan, tendrán una depresión económica similar a la de 1929. Si los republicanos ganan, cada uno tendrá $5,000 en el bolsillo».
Para respaldar su credibilidad, Trump recordó el pago de $1,776 que su administración entregó a los miembros de las fuerzas armadas antes de la Navidad de 2025, conocido como el «Warrior Dividend».
«Todo el mundo decía que era imposible, pero lo hice. Todos recibieron su dinero», señaló. También citó $21 billones en inversiones atraídas al país en los últimos 15 meses como prueba de la solidez fiscal de su gobierno.
No es la primera vez que Trump hace esta promesa. La lanzó por primera vez el 10 de septiembre de 2026 durante una convención republicana en Dallas, Texas, donde la bautizó con ese nombre.
En aquella ocasión, el vicepresidente JD Vance intentó matizarla al señalar que los pagos no alcanzarían a los estadounidenses más adinerados.
Los expertos, sin embargo, cuestionan la viabilidad de la propuesta. Marc Goldwein, del Comité para un Presupuesto Federal Responsable, fue contundente: «La idea de que hemos tenido éxito en materia fiscal es errónea y raya en lo risible. No tenemos superávits para repartir».
El costo estimado del plan ronda los $1.35 billones, cifra que supera ampliamente el déficit presupuestario anual de $1.8 billones. El presidente de la Cámara, Mike Johnson, también advirtió que cualquier pago de este tipo requeriría aprobación del Congreso.
El senador republicano Bernie Moreno, de Ohio, es uno de los pocos que ha respaldado abiertamente la iniciativa y prometió presentar un proyecto de ley tras los comicios.
El anuncio llega en un momento políticamente delicado para Trump. Su índice de aprobación cayó al 32% según Reuters/Ipsos, el nivel más bajo de su segundo mandato, impulsado en parte por el rechazo a la guerra en Irán.
Además, algunos candidatos republicanos han comenzado a marcar distancia del presidente a menos de cinco semanas de las elecciones.
Esta es al menos la cuarta vez que Trump promete pagos directos a los ciudadanos desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025.
Los cheques de $5,000 del DOGE anunciados en marzo de 2025 y los dividendos de «al menos $2,000» prometidos en noviembre de ese mismo año nunca llegaron a materializarse.
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