El gobierno cubano anunció una nueva distribución mensual de alimentos para 883,000 personas consideradas "en mayor situación de vulnerabilidad", con una cuota de cinco libras de arroz, una de azúcar y una de granos.
El primer ministro Manuel Marrero Cruz hizo el anuncio durante el podcast oficial Desde la Presidencia emitido el viernes. La selección de beneficiarios fue resultado de un "trabajo minucioso a nivel de comunidad, puerta a puerta", aseguró el jefe de Gobierno, en un fragmento de la intervención compartida en su cuenta de X por el periodista Magdiel Jorge Castro.
Según Marrero, expertos y académicos diseñaron ocho perfiles para identificar a las personas en situación de mayor vulnerabilidad. El funcionario reconoció que el sistema anterior distribuía los recursos "por igual entre todos, al que le hacía falta, al que no le hacía falta".
La ayuda se mantendrá mensualmente hasta enero, de acuerdo con lo anunciado por el dirigente. Las personas que no fueron incluidas en el listado y consideren que cumplen los criterios podrán solicitar su incorporación mediante la plataforma digital "Soberanía". Al momento del anuncio se habían registrado 100 solicitudes.
La magnitud del programa también queda reflejada en el crecimiento de la cifra oficial de personas identificadas como pobres o vulnerables.
En julio de 2025, Marrero había informado ante el parlamento que eran 310,000; un año después, la cifra ascendió a 876,522.
El anuncio se enmarca en el nuevo modelo de protección social focalizada aprobado como parte del paquete de 176 Transformaciones Económicas y Sociales que la Asamblea Nacional aprobó en junio, que sustituyó el esquema de subsidios universales por ayudas dirigidas a quienes los consejos populares clasifiquen mensualmente como vulnerables.
La promesa, sin embargo, choca con una realidad devastadora. El Observatorio Cubano de Derechos Humanos sitúa a 94 % de los cubanos en pobreza extrema, según el IX Informe sobre el Estado de los Derechos Sociales, publicado en agosto y basado en 1,318 entrevistas en 79 municipios.
El mismo estudio estimó que ocho de cada 10 cubanos habían dejado de desayunar, almorzar o cenar al menos una vez en los seis meses previos por falta de dinero o alimentos.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) proyecta una caída del PIB cubano de 10,3 % en 2026, la peor de América Latina, mientras la inflación interanual alcanzó 25,19 % en agosto, con los alimentos acumulando un alza de 36,01 %.
El salario mínimo vigente es de 3,210 pesos cubanos mensuales, equivalente a poco más de cuatro dólares al cambio informal.
En Santiago de Cuba, la especialista Diamaris Perdomo Hechavarría advirtió recientemente que la clasificación de vulnerabilidad no es permanente y se revisa cada mes, añadiendo que "no todos son vulnerables".
Un abuelo habría quedado excluido de la venta de aceite comestible destinado a personas en situación de vulnerabilidad, porque en su libreta figura un nieto con familiares en el extranjero, de acuerdo con un testimonio compartido este sábado por el periodista José L. Tan Estrada en su perfil de Facebook.
En Camagüey, se denunció que el supermercado Montecarlo excluía del aceite subsidiado a personas con familiares en el extranjero registrados en su libreta, criterio que no aparece en ninguna normativa oficial.
En Holguín, las autoridades reconocieron que uno de cada 10 habitantes -90,148 personas- está en situación de vulnerabilidad.
La historiadora Ivette García González lo resumió con precisión en septiembre: "Los vulnerables en Cuba ya no son segmentos, no son minoría. Es la mayoría de la gente, el ciudadano común".
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