
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, inició este miércoles sus reuniones oficiales en Atenas con una agenda centrada en defensa, energía, seguridad regional y cooperación económica, antes de pronunciar un discurso de fuerte carga simbólica sobre el futuro de Occidente desde uno de los lugares asociados al nacimiento de la democracia ateniense.
Rubio fue recibido en el Ministerio de Exteriores griego por su homólogo, Giorgos Gerapetritis, con quien mantuvo una reunión bilateral antes de la apertura de la sexta ronda del Diálogo Estratégico entre Grecia y Estados Unidos.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Grecia confirmó oficialmente que ambos ministros encabezarían el encuentro y la primera sesión plenaria del diálogo bilateral.
La visita tiene una dimensión práctica —bases militares, aviones de combate, gas natural y seguridad en el Mediterráneo— pero también otra ideológica y política.
Más tarde, Rubio tiene previsto dirigirse a estadounidenses y europeos desde la Pnyx de Atenas para pedir lo que el Departamento de Estado ha definido como una «gran renovación del espíritu occidental».
¿Qué hace Marco Rubio en Grecia?
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos y actual jefe de la diplomacia estadounidense, llegó a Atenas el martes procedente de Islandia como parte de una gira europea que también incluye Portugal.
Es su primera visita oficial a Grecia como secretario de Estado.
Antes de llegar, calificó a Grecia como un «aliado muy importante» de Estados Unidos y destacó tanto la presencia militar estadounidense como las fuertes relaciones económicas entre ambos países.
El encuentro de este miércoles forma parte del denominado Diálogo Estratégico Grecia-Estados Unidos, un mecanismo creado en 2018 para coordinar periódicamente asuntos de defensa, seguridad, economía, energía, tecnología y política exterior.
Esta es su sexta ronda.
Por qué Grecia es tan importante para Estados Unidos
Para una audiencia poco familiarizada con la geopolítica europea, la importancia de Grecia va mucho más allá de su peso económico o de su atractivo turístico.
El país ocupa una posición estratégica entre Europa, los Balcanes, el Mediterráneo oriental, el mar Negro, Oriente Medio y el norte de África.
Además, Grecia y Estados Unidos son miembros de la OTAN.
La isla de Creta alberga la base naval de Souda Bay, utilizada por fuerzas estadounidenses y aliadas y considerada una instalación clave para operaciones en el Mediterráneo.
Más al norte, el puerto de Alexandroupoli se ha convertido en un importante punto logístico para trasladar equipos militares y suministros hacia el este de Europa.
La cooperación militar ha adquirido todavía más relevancia debido a las guerras y tensiones que afectan actualmente a Europa y Oriente Medio.
F-35 y modernización de las fuerzas griegas
Uno de los símbolos de esa relación es la compra de aviones de combate estadounidenses.
Grecia firmó en 2024 la adquisición de 20 cazas F-35A, con opción a solicitar otros 20 en el futuro.
El Ministerio de Defensa griego confirmó este año que el primer F-35 destinado al país será entregado en Estados Unidos en 2028.
Atenas también está modernizando su flota de F-16 al estándar Viper, dentro de un programa más amplio para reforzar sus capacidades aéreas.
La cooperación militar no es un asunto abstracto para Washington en estos momentos.
CiberCuba informó este mismo miércoles que Rubio aseguró que Estados Unidos mantiene confianza en la seguridad de sus bases militares después de las recientes amenazas contra instalaciones estadounidenses en Europa vinculadas a las tensiones con Irán.
Ese escenario convierte a aliados mediterráneos como Grecia en piezas importantes de la estrategia de seguridad estadounidense.
La energía, otro eje de la visita
La segunda gran cuestión es la energía.
Grecia intenta consolidarse como un centro de entrada y distribución de gas natural hacia los Balcanes y Europa oriental.
Las guerras de Ucrania e Irán y las interrupciones que han afectado a rutas energéticas han reforzado en Europa la búsqueda de proveedores y corredores alternativos.
Parte de esa estrategia consiste en recibir gas natural licuado estadounidense en terminales griegas y posteriormente transportarlo hacia otros países europeos.
Para Washington, esta infraestructura abre mercados para el gas estadounidense y contribuye a reducir la dependencia europea de fuentes energéticas consideradas vulnerables desde el punto de vista geopolítico.
También participan compañías estadounidenses en proyectos de exploración energética en aguas griegas.
Un mensaje para toda Europa desde la cuna de la democracia
Sin embargo, el momento más simbólico de la jornada está previsto fuera de los despachos oficiales.
Rubio tiene programado pronunciar un discurso en la Pnyx, una colina situada frente a la Acrópolis donde se reunía la asamblea de ciudadanos de la antigua Atenas.
El lugar está directamente asociado con el desarrollo temprano de la democracia participativa occidental.
Según el adelanto ofrecido por el Departamento de Estado y recogido por Associated Press, Rubio llamará a estadounidenses y europeos a unirse en una «gran renovación del espíritu occidental».
La idea central es reivindicar una herencia que Washington traza desde Atenas y Roma, pasando por la tradición cristiana europea, hasta la fundación de la República estadounidense.
El secretario de Estado pretende defender valores como la democracia, la curiosidad intelectual, el coraje político y la capacidad de las sociedades occidentales para innovar y competir.
¿Qué significa “renovación del espíritu occidental”?
El concepto forma parte de un debate más amplio dentro de la actual administración estadounidense sobre las relaciones entre Estados Unidos y Europa.
Rubio ha defendido que ambos lados del Atlántico comparten una base histórica y cultural común, pero también ha cuestionado algunas tendencias políticas y sociales europeas.
En intervenciones anteriores se ha referido a asuntos como la inmigración masiva, la libertad de expresión, la seguridad y la pérdida de confianza de las sociedades occidentales en sus propias instituciones.
Su discurso de Atenas pretende situar esas preocupaciones dentro de una competencia global cada vez mayor con potencias como Rusia y China.
El mensaje esperado es que Estados Unidos y Europa pueden discrepar sobre determinadas políticas, pero continúan teniendo intereses estratégicos y valores fundamentales compartidos.
Rubio apuesta por reforzar la relación transatlántica
La intervención también será observada con atención porque llega después de varios episodios de tensión entre Washington y algunas capitales europeas.
La administración de Donald Trump ha presionado a los miembros europeos de la OTAN para que aumenten su gasto militar y asuman una mayor responsabilidad sobre su propia defensa.
Al mismo tiempo, dirigentes estadounidenses han criticado políticas europeas en cuestiones como inmigración, regulación y libertad de expresión.
Rubio ha adoptado durante esta gira un tono que combina esas críticas con la defensa de las alianzas existentes.
En Islandia, escala anterior de su recorrido europeo, insistió en la cooperación diplomática y en la importancia de mantener relaciones estrechas con los aliados.
Grecia también busca beneficios de la alianza
Para el Gobierno griego, profundizar la relación con Estados Unidos ofrece ventajas militares, energéticas y económicas.
Atenas busca atraer inversiones, consolidarse como centro energético regional y modernizar sus fuerzas armadas.
También pretende reforzar su peso en el Mediterráneo oriental, una región donde existen disputas marítimas, intereses energéticos y tensiones históricas con Turquía.
Washington, por su parte, obtiene acceso a infraestructura militar y logística en una zona especialmente importante para operaciones hacia Europa oriental, Oriente Medio y el norte de África.
La visita también provoca protestas
La presencia del secretario de Estado no ha sido recibida de manera unánime en Grecia.
Miles de manifestantes se concentraron en Atenas durante la víspera de sus reuniones oficiales para protestar contra la política exterior estadounidense, especialmente por los conflictos en Oriente Medio.
La policía griega desplegó un fuerte dispositivo de seguridad y aplicó restricciones de tráfico durante la visita.
Las protestas reflejan una larga tradición de sectores de la sociedad griega críticos con la política exterior estadounidense, incluso mientras los gobiernos de ambos países han profundizado progresivamente su cooperación militar y económica.
Una visita con dos mensajes
La jornada de Rubio en Atenas combina, por tanto, dos dimensiones.
La primera es concreta: más cooperación militar, seguridad regional, energía e inversiones entre Estados Unidos y Grecia.
La segunda es mucho más amplia: utilizar el escenario histórico de Atenas para plantear qué deben representar Estados Unidos y Europa en una época marcada por guerras, competencia entre grandes potencias y cuestionamientos internos sobre sus propias instituciones.
Al cierre de esta nota, Rubio ya había iniciado sus reuniones con Gerapetritis y participado en la apertura del Diálogo Estratégico.
Su discurso desde la Pnyx, previsto para más tarde este miércoles, será el momento en que desarrolle públicamente ese llamado a la «renovación del espíritu occidental».
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