
McDonald's fue demandada ante un tribunal federal de Illinois por un consumidor que alega que la cadena utiliza una plataforma de inteligencia artificial para coordinar precios entre sus franquiciados, en lo que la denuncia califica como una práctica anticompetitiva que ha encarecido los menús para millones de estadounidenses.
Según el reporte de Associated Press (AP), la demanda fue presentada el viernes ante el Tribunal de Distrito del Distrito Norte de Illinois. El demandante, Michael Thomas, residente de DeKalb, Illinois, afirma visitar con frecuencia los restaurantes de la cadena y haber detectado diferencias de precios entre locales cercanos a su domicilio.
La denuncia acusa a McDonald's de infringir la Sección 1 de la Ley Sherman de Antimonopolio, así como leyes estatales de Illinois sobre competencia y prácticas comerciales engañosas.
El núcleo de la acusación es una plataforma de aprendizaje automático —desarrollada con tecnología de Tiger Analytics— que la empresa utiliza desde al menos 2019 para procesar datos de millones de transacciones diarias en cerca de 14,000 restaurantes estadounidenses y generar precios recomendados por producto y ubicación.
La demanda sostiene que el sistema comparte datos confidenciales de ventas a nivel de tienda entre franquiciados que compiten en los mismos mercados, lo que equivaldría a una coordinación ilegal de precios. El texto de la denuncia lo describe como «una plataforma de intercambio de información que extrae datos de millones de transacciones diarias», y concluye que «el resultado es una fijación algorítmica de precios dirigida a clientes que ya tienen el bolsillo apretado».
Entre los detalles técnicos figura una llamada «regla del 30%»: el algoritmo recomendaba elevar el precio de un artículo cuando al menos ese porcentaje de los restaurantes ya había registrado aumentos recientes en ese producto. La demanda también alega que los precios medios del menú subieron aproximadamente un 40% entre 2019 y 2024, un período en que la inflación alimentaria golpeó con fuerza a los consumidores en EE.UU.
La presión sobre los franquiciados es otro eje central del caso. Cinco propietarios de franquicias declararon a Reuters que se sintieron compelidos a seguir las recomendaciones, y documentos corporativos registraban las desviaciones respecto de los precios sugeridos. Desde enero de este año, los estándares comerciales de McDonald's exigen que los franquiciados se relacionen «constructivamente» con los consultores de precios y herramientas aprobadas por la empresa.
Este martes, McDonald's rechazó las acusaciones con firmeza. «La IA no fija los precios del menú en los restaurantes McDonald's; lo hacen los franquiciados», señaló la compañía en un comunicado, añadiendo que las herramientas son opcionales y «no automatizan, coordinan ni fijan precios de ninguna manera». Un portavoz fue más directo: «Todo lo que hacemos es proporcionar el contexto de lo que está pasando. No tenemos ninguna forma de afectar los precios del menú en un restaurante».
La cadena reconoció que emplea la herramienta desde hace más de una década, y que mucho antes de adoptarla ya recopilaba datos y recomendaba precios a sus franquiciados, quienes poseen y operan el 95% de los locales estadounidenses.
El caso se inscribe en un escrutinio antimonopolio creciente sobre el uso de algoritmos de precios en distintas industrias. El precedente más cercano es el de RealPage: en mayo de 2026, un tribunal federal prohibió el uso operativo de datos no públicos de competidores en ese software de gestión de alquileres, aplicando la misma teoría jurídica que sustenta la denuncia contra McDonald's.
La demanda solicita que el caso sea certificado como acción colectiva, que se ordene el pago de daños a la clase y que se prohíban los acuerdos que restrinjan la competencia. La Asociación Nacional de Propietarios, que representa a los franquiciados de la cadena, no había emitido declaración pública al cierre de esta edición.
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