Paramount Skydance completó este martes la adquisición de Warner Bros. Discovery por un valor de 110,000 millones de dólares, dando nacimiento a un gigante del entretenimiento global que operará bajo la nueva marca corporativa Skydance y que reúne bajo un mismo techo dos estudios con más de un siglo de historia cada uno.
La operación, anunciada formalmente en febrero de 2026 tras una intensa disputa en la que Netflix llegó a ofrecer 82,700 millones de dólares por Warner Bros. Discovery antes de retirar su puja, recibió luz verde unánime de autoridades regulatorias en casi 70 jurisdicciones de todo el mundo.
David Ellison, presidente y director ejecutivo de Skydance, calificó el cierre del acuerdo como un momento sin precedentes para la industria: «Desde el principio, nuestra ambición fue unir estos dos legendarios estudios y crear un competidor más sólido, con el talento, los recursos y el alcance para contar grandes historias en todos los géneros, en todas las plataformas, para audiencias en todas partes. Ahora esa ambición es una realidad».
Las acciones de la nueva compañía comenzaron a cotizar este martes en la Bolsa de Nueva York bajo el símbolo SKYD, mientras que los títulos de Warner Bros. Discovery dejaron de operar en el NASDAQ. Los accionistas de WBD recibieron 31,01 dólares en efectivo por cada acción.
El conglomerado resultante agrupa franquicias de enorme peso cultural: de Paramount llegan Top Gun, Mission: Impossible, Indiana Jones y Shrek; de Warner Bros., Harry Potter, Game of Thrones, El Señor de los Anillos y los estudios de DC.
A ello se suman dos servicios de streaming globales, la cadena CBS, HBO, CNN, Comedy Central, Nickelodeon y una biblioteca de contenido que alcanza a más de 200 millones de suscriptores en todo el mundo, con ingresos cercanos a los 70,000 millones de dólares.
Ellison nombró a Ynon Kreiz —hasta entonces director ejecutivo de Mattel— como co-director ejecutivo para gestionar las operaciones diarias e integrar los negocios combinados. Casey Bloys, que lideró HBO y Max Content, asumirá como co-presidente y director de contenidos para las plataformas directas al consumidor.
El camino hasta el cierre no estuvo exento de turbulencias. Una coalición de 12 fiscales generales estatales, encabezada por el fiscal general de California, Rob Bonta, demandó para bloquear la operación argumentando que dañaría la competencia.
El acuerdo alcanzado en septiembre impone condiciones estrictas: la empresa deberá estrenar al menos 30 películas al año, invertir 300 millones de dólares adicionales anuales en producción cinematográfica en Estados Unidos e integrar un consejo de independencia editorial de cinco miembros en un plazo de 180 días para supervisar la cobertura informativa de CNN y CBS News.
La preocupación por la independencia periodística de ambos medios fue uno de los ejes del debate público, en parte porque Ellison organizó una cena para el presidente Donald Trump, quien calificó la fusión de «grandiosa» tras su cierre: «Son personas estupendas y va a ser una gran compañía».
Los analistas advierten, sin embargo, que el entusiasmo debe medirse frente a la realidad financiera. Dan Coatsworth, director de mercados de AJ Bell, señaló que «la entidad combinada, ahora llamada Skydance, necesita recortar costos y generar mayores ganancias para reducir la deuda a niveles manejables», y recordó que Digger, el último estreno de Warner Bros. antes del cierre, «fue un fracaso rotundo, un recordatorio de que la industria cinematográfica no garantiza riqueza».
Skydance proyecta alcanzar al menos 6.000 millones de dólares en sinergias anuales en tres años y generar más de 10,000 millones en flujo de caja libre para 2030, con el objetivo de reducir su apalancamiento neto a 3,0 veces el EBITDA antes de que concluya ese año.
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